27 de enero de 2011

La censura se impone en el norte de Italia

Parece ser que Italia sigue encerrándose en sí misma. A todos los problemas de corrupción política protagonizados por su esperpéntico presidente, amante de fiestas desmesuradas con menores de por medio, ahora hay que sumar una nueva y vergonzosa hazaña: la censura vuelve a la cuna del Imperio Romano.

Y es que según han publicado varios medios de comunicación, la región del Veneto, dirigida por el partido ultraconservador de la Lega Nord (Liga Norte), ha comenzado a censurar a los escritores que en 2004 manifestaron su apoyo a Cesare Battisti, un ex terrorista de los años del plomo italiano (finales de los 70’) y escritor italiano, condenado a cadena perpetua y que permanece arrestado en Brasil desde 2007. Battisti pertenecía entonces a los Proletarios Armados por el Comunismo y fue condenado por cuatro asesinatos, dos de ellos policías.

Battisti escapó de la prisión en Italia en 1981 (mientras esperaba su juicio), pasando a formar parte de la lista de los más buscados por la justicia italiana. Primero fue a parar a Francia, donde se inició como novelista, para recalar luego en Mexico y, más tarde, en Brasil. Allí fue arrestado en 2007 y el gobierno italiano pidió su extradición. Sin embargo, en 2010 el gobierno de Lula da Silva aceptó su petición de derecho de asilo político, algo que fue catalogado como ilegal por la Corte Suprema del país carioca.  

Los jueces señalaron que debería prevalecer el tratado de extradición, pero dejaron la decisión en manos del presidente. Lula da Silva, un día antes de ceder el puesto a la nueva presidenta brasileña, confirmó el derecho de asilo y negó la extradición a Italia, alegando que Battisti podría ser asesinado si volvía al país transalpino.

Pues bien, muchos políticos locales del Veneto están llevando a cabo propuestas e iniciativas para censurar los libros de estos escritores pro-Battisti, como se les conoce, en bibliotecas públicas y escuelas.  Es más, se les quiere impedir realizar eventos y difundir sus libros, y para ello están enviando cartas de recomendación a funcionarios públicos, bibliotecarios, directores de escuelas... La situación es cada vez más grave, ya que se está poniendo el caso Battisti como excusa, mientras que la represión se ha volcado contra otros muchos autores de izquierda, que no firmaron el manifiesto, en un claro ataque contra la libertad de pensamiento.
 
Poco a poco, están desapareciendo las obras de autores políticamente incómodos como Roberto Saviano, autor de Gomorra, libro que describe los negocios de la Camorra napolitana. “No queremos ninguna hoguera de libros. Simplemente invitamos a todas las escuelas del Veneto a que no adopten ni hagan leer o conservar en las bibliotecas los textos poco educativos de los autores que han firmado el llamamiento a favor de Cesare Battisti”, dice Elena Donazzan, asesora regional de Educación del Veneto.  

“Un boicot civil es lo mínimo que se puede pedir hacia intelectuales que desean la impunidad de un condenado por crímenes aberrantes”, añade. La cruzada iniciada por Donazzan llega después de la espantada del asesor cultural de la provincia de Venezia, Raffaele Speranzon, que dijo: “Fuera de las bibliotecas públicas todos estos autores”. Ahora es la asesora regional quien pide oficialmente la censura en las escuelas. A su lado, el presidente de la Región, Luca Zaia, que define la contienda Battisti como “abominable”. Y concluye: “Los delincuentes van a las galeras, no son liberados”.

Mientras tanto, varios bibliotecarios del Veneto han denunciado algunos casos de censura provenientes de la Lega, ya sea de forma encubierta o explícita. Los primeros libros desaconsejados, sobre todo, han sido los de Roberto Saviano. La persecución hacia el autor de Gomorra comenzó en los días posteriores a la emisión del programa Vieni via con me (vente conmigo), ofrecido por RAI3 en noviembre de 2010. Conducido a medias por el presentador Fabio Fazio y por Saviano, el programa fue un homenaje a la palabra y a la libertad de expresión y de crítica, y sorprendentemente batió todos los récords de audiencia.

La emisión, que tuvo como invitados especiales a Roberto Benigni y a Claudio Abbado, logró 7,6 millones de espectadores, convirtiéndolo en el programa más visto de RAI3 en los últimos diez años. En ese programa, Saviano cautivó a la audiencia con un monólogo sobre la “máquina de fango” que los medios de Silvio Berlusconi usan contra quienes osan criticar al primer ministro y denunció que “la democracia italiana está en peligro”.



Pocos días más tarde de la emisión, el dirigente de una biblioteca en la provincia de Treviso señaló que el alcalde de la Lega no quería que se mostraran libros de Saviano. Aprobaba que estuvieran en el catálogo de la biblioteca, pero que no se colocaran en las estanterías.

Todavía es difícil de prever cuáles serán los efectos reales que tendrá la petición que ha hecho el gobierno del Veneto en las escuelas. Carmela Palumbo, directora escolar saliente de la región, imagina que se trata de una simple “invitación cultural” sin efectos normativos o jurídicos. Por su parte, Giorgio Corà, director del instituto clásico Pigafetta de Vicenza, está convencido de que se trata más de una “provocación política” que de una voluntad real de censurar estos libros. “También es verdad que si en la biblioteca de mi escuela tuviera libros de estos autores, no los quitaría de la libre consulta. Los libros se conservan por su valor intrínseco, independientemente de las ideas políticas de sus autores”.  

Ahora, en primera línea contra los intelectuales pro-Battisti está la combativa Donazzan, que ha sido portada de las publicaciones regionales por haber decidido regalar a todos los escolares de la provincia una copia de la Biblia. “Un autor, un intelectual, lo es por eso que escribe. Este es su papel en la sociedad. Aquella petición a favor de Battisti no fue popular. Nos encontramos delante de un mensaje aberrante lanzado por algunos intelectuales, que se manifestaron a favor de un personaje que se ha manchado con los peores crímenes de sangre. La única cosa que podemos hacer es boicotear sus libros. Dejar de leerlos. No acogerlos ni en bibliotecas públicas ni en escuelas”. Así concluye una campaña política lanzada la pasada semana por dos exponentes del Pdl véneto (partido de Berlusconi), como iniciativa de solidaridad con sus colegas de la Lega Nord.

¿Hacia dónde va Italia? Censura, corrupción, escándalos... El año que estuve viviendo allí todo se veía turbio. Ahora, se ve totalmente negro. Espero que mis colegas italianos sepan cómo salir del atolladero. 

Fotos

1. Censura
2. Cesare Battisti
3. Roberto Saviano
4. Begnini y Saviano durante la emisión del programa
5. En verde, provincia del Véneto


26 de enero de 2011

La isla más pequeña del mundo y su espléndido faro

Hoy quería escribir sobre un tema curioso. Sobre algo de lo que, el 90% de los lectores del blog, no tuviera ni idea. Ni siquiera yo mismo. Así que me he puesto a investigar... y a pensar. ¿Sobre qué puedo escribir para que resulte ameno sin que sea un tostón? De pronto me he dicho... ¿La isla más grande del mundo? Groenlandia, está bien... pero ¿y la isla más pequeña? No, no es el islote Perejil. 

Según todos los indicios, la isla más pequeña del mundo, considerada como tal porque tiene una construcción humana y porque fue habitada, es la Roca del Obispo (Bishop Rock, en inglés) y se encuentra situada en las Islas Sorlingas (Isles of Scilly), frente a las costas del oeste de la península de Cornualles, en el suroeste de Reino Unido.

Pero sus 100-120 metros cuadrados (es decir, más o menos como piso y medio vuestro, tres y pico si vivís en un apartamento ofrecido por el desaparecido Ministerio de Vivienda) están meticulosamente aprovechados con un espléndido faro que se levanta orgulloso en el minúsculo y escarpado peñón.

La falta de iluminación de las Islas Scilly causó problemas en muchos barcos de la flota británica, que vigilaban las costas del país para evitar ataques extranjeros. Pero, sin duda, la mayor catástrofe en este pequeño archipiélago ocurrió el 22 de octubre de 1707, fecha recordada por esconder uno de los mayores desastres navales de la historia de Gran Bretaña.

En medio de una tormenta, cuatro barcos de la armada británica se estrellaron contra las costas rocosas de las islas Scilly. El número de marineros que perdió la vida nunca se supo con seguridad, aunque la cifra que se barajó entonces rondaba los 2.000 fallecidos. La flota estaba comandada por sir Cloudesley Shovell, comandante en jefe de la armada británica. La trayectoria de Shovell y su participación en numerosas batallas le habían convertido en un héroe popular en Gran Bretaña. Sin embargo ahora, tres siglos después, es recordado como el causante de una de las mayores tragedias de la historia naval británica.

Hay varias hipótesis que intentan explicar el motivo del accidente de la flota de sir Shovell, aunque todo apunta a que el comandante no interpretó correctamente la “longitud”, por lo que erró al calcular la posición correcta. La leyenda cuenta también que un marinero raso le advirtió del fallo que estaba cometiendo. Y Shovell, además de no hacerle caso, lo colgó del palo mayor por amotinarse.

Fue entonces, cuando la Casa de la Trinidad, corporación que desde 1514 se encarga en Reino Unido de controlar las aguas territoriales, de construir y vigilar los faros, las boyas, etc., decidió que era necesario mejorar la iluminación de las Scilly, que por entonces sólo contaban con un insuficiente faro en la isla de Santa Agnes, por lo que decidieron construir uno nuevo en la más rocosa y peligrosa de las islas: La Roca del Obispo.

James Walker, ingeniero jefe de la Casa de la Trinidad, se opuso a la construcción del faro como una sólida torre de granito, puesto que la superficie de la roca era demasiado pequeña y los elementos que se requerían para su construcción demasiado pesados, por lo que la fuerza del Atlántico no tardaría mucho en acabar por derrumbarlo. Walker demostró que la presión del viento excedía los 3.500 kilos de fuerza en más de 30 veces al año.

Por tanto, en 1847 se decidió emplear una innovadora técnica para la construcción de faros: la denominada como screw-pile, que sólo había sido utilizada diez años antes en el faro Maplin Sands, en la desembocadura del Támesis. Esta técnica consistía en hundir fuertes pilares de hierro en la roca y construir el faro encima, para que así las olas pudieran atravesar la estructura sin afectar a la construcción, algo que habría ocurrido si el faro hubiera comenzado a construirse directamente en el suelo. La obra, que costó 12.000 libras, se suspendió a finales de 1849 cuando sólo faltaba la instalación del aparato lumínico. Pero antes de que pudiera ser terminado, un huracán fulminó la estructura durante la tarde del 5 de febrero de 1850. 

No desalentado por el fracaso del primer faro, James Walker retomó la idea inicial de construir el faro mediante una torre de granito, basándose en construcciones anteriores como el faro de Smeaton, elevado a mediados del XVIII. Después de estudiar la superficie de la Roca del Obispo, escogió una pequeña pero sólida masa de piedra que ofrecía un diámetro de diez metros.

Las olas constantemente azotaban la superficie, tanto que tuvieron que idear una fórmula para que los bloques que formaban la base fueran colocados por debajo del nivel del mar para asegurar su estabilidad. Así que construyeron una presa alrededor de la superficie y el agua que se colaba se bombeaba hacia afuera, de modo que los albañiles pudieran trabajar siempre sobre piedra seca.

Cada bloque de granito, que pesaba entre una y dos toneladas, dificultó sobremanera la construcción. Los trabajadores fueron  alojados en un pequeño islote cercano y deshabitado. Allí se construyeron casas y talleres. Los hombres eran llevados y traídos al islote siempre que la climatología lo permitía. Los periodos de trabajo eran breves, por lo que el faro no vio la luz hasta siete años después de iniciar su construcción. Todo el granito que se usó para levantar el faro fue enviado desde el continente a la isla dormitorio. Ahí fue trabajado y numerado, antes de ser transportado a la Roca del Obispo.

Los 35 metros de altura de la torre inicial contenían 2.500 toneladas de granito revestido, que costaron casi 35.000 libras. El faro se iluminó por primera vez el 1 de septiembre de 1858. Pero unos cuantos años más tarde, una tormenta extremadamente fuerte provocó graves daños en su estructura.

En 1881, se inspeccionó detalladamente la torre y se detectaron fuertes daños en la débil estructura. Se decidió reforzar la torre y, al mismo tiempo, elevar el foco doce metros más. Aunque también es cierto que algunos ingenieros pensaron entonces que la única forma de salvar el faro era construir uno nuevo circundando al antiguo. Sin embargo, Mike Douglass, el ingeniero que asumió la reconstrucción, defendió que el problema principal estaba en los cimientos, por lo que optó por reforzarlos con bloques macizos de granito hundido en la roca y sostenidos por grandes tornillos.

Se construyó así una enorme base cilíndrica que funciona como un excelente parachoques ante la fuerza de las olas, que antes golpeaban directamente la base del faro. El peso del granito adicional se elevó a las 3.200 toneladas, por lo que el total alcanzó las 5.700. El trabajo de restauración fue concluido en 1887 y costó 66.000 libras. Su altura, que sólo pudo elevarse nueve metros más, alcanzó los 44 metros. 

La Roca del Obispo fue habitada hasta 1992. Fue entonces cuando se automatizó el faro y los últimos encargados abandonaron el islote. Hoy en día, el faro sigue funcionando perfectamente. 

25 de enero de 2011

A favor de la okupación pacífica (y II)

Aunque Madrid tiene gran cantidad de centros okupados, Barcelona es la capital del movimiento okupa en nuestro país. Sin duda, muchos de vosotros recordaréis el violento desalojo al que fueron sometidos por la Policía los okupas del antiguo cine Princesa en 1996. El documental que cierra este reportaje, comienza con un amplio resumen de lo que fue aquella lucha campal entre okupas y fuerzas de la policía. Impresionante. El ostentoso despliegue obligó a cortar el tráfico en la céntrica Via Laietana donde estaba ubicado el antiguo cine y en el que hoy se levanta un moderno edificio de oficinas alquilado en parte por la Administración catalana. La espectacularidad del desalojo y la desproporción de los medios utilizados por los agentes antidisturbios provocó una corriente social y popular favorable al movimiento okupa y desencadenó una serie de multitudinarias manifestaciones, donde participaron gran parte de los vecinos del barrio, algunas de las cuales terminaron violentamente.

¿Y sabéis qué? En 2003, la Audiencia de Barcelona absolvió a los 40 okupas detenidos esa noche porque la orden de desalojo la dictó un juzgado penal cuando debería haberlo hecho uno civil. Además, el edificio fue ocupado por los jóvenes seis meses antes de la entrada en vigor del nuevo código penal, cuando la ocupación pacífica de un recinto no era considerada un delito. Pues bien, hoy en Barcelona hay entre 70.000 y 80.000 viviendas vacías. De éstas, sólo están ocupadas el 0,08 por ciento. Es decir, entre 60 y 70. Y yo me pregunto, ¿por qué tratan a esos okupas como el problema y obvian el verdadero problema que tiene este país con el tema de la especulación del suelo y las viviendas vacías?

El diario Público, ofreció ayer un reportaje en el que asegura que el 50% de los pisos ocupados en Madrid en las últimas décadas “permanecen abandonados por sus dueños una vez que un juez ordenara el desalojo”. Aun así, hay administraciones que están tomando medidas contra los especuladores. Es el caso de Euskadi, que en su anteproyecto de ley de vivienda regula las casas desocupadas. “Los ayuntamientos podrán exigir a los dueños de inmuebles deshabitados durante más de dos años un canon anual”, recoge el texto.

Como bien recoge Público, el conflicto se agita cuando el acusado de especulación es la propia Administración. El Ayuntamiento de Madrid adquirió en 1991 un edificio en el número 20 de la calle Corredera Baja de San Pablo para uso ciudadano, como espacio social o como vivienda pública. Durante 20 años se esforzó en desalojar a cada vecino. Este edificio fue puesto en venta por diez millones de euros. La crisis ha obligado a bajarlo a cinco. Ni rastro de la vieja intención de adquisición para los vecinos. "Se trata de uso de dinero público para el disfrute económico de una empresa pública o privada", analiza Miguel Ángel Martínez, sociólogo de la Complutense. El colectivo Patio Maravillas entró por la puerta a este abandonado inmueble el pasado 5 de enero. "Queremos hacer un centro de investigación de lo público. Estamos sufriendo un expolio de la propiedad pública", explica Javier, uno de los activistas. Para llevar a cabo su proyecto, han contactado con ONG, asociaciones e incluso concejales.

El Patio Maravillas es la versión más social del movimiento okupa. Su objetivo es denunciar la especulación y reclamar más servicios ciudadanos. Hace justo un año fueron desalojados del abandonado edificio del número 8 de la calle del Acuerdo, propiedad de la inmobiliaria Grupo 2 Reunidos S. L., cuyo presidente es Leopoldo Arnaiz, diseñador del plan general de ordenación urbana de Boadilla del Monte, y citado en una denuncia del caso Gürtel. Tras el desalojo, los activistas anticapitalistas del Patio Maravillas se mudaron a dos céntricos inmuebles del ayuntamiento también abandonados.

Uno de esos espacios donde los okupas desarrollan actividades vecinales está situado en el número 21 de la calle del Pez y es propiedad de la inmobiliaria Procasa Promociones y obras S.A. desde 2006, cuando fue comprado a los herederos del marques de Murrieta Julián de Olivares y Bruguera por 11 millones de euros. Hasta la llegada del Patio Maravillas, hace justo un año, Procasa asociada en negocios inmobliarios con el imputado de la Gürtel Jacobo Gordon mantenía la casa abandonada.


El ejemplo de Roma

Como sabéis, hace cuatro años estuve de Erasmus en Roma. Allí, los centros sociales okupados y autogestionados están a la orden del día y son respetados por la administración pública y la autoridad competente. Espacios como el Forte Prenestino, okupado desde 1986, se han convertido en referentes de la actividad política y social de la ciudad. La autofinanciación es la única forma económica que ha sostenido y sostiene el centro social, situado en un antiguo fuerte militar del siglo XIX de más de 13 hectáreas. Para ello, centros okupados como el Fuerte Prenestino, el Villaggio Globale o la Intifada organizan actividades diariamente que atraen a cientos de personas. Tienen salas de conciertos, de cine, de teatro, laboratorios de serigrafía y diseño, de escultura y xilografía, de fotografía, gimnasio, salas de estudio, locales de ensayo para grupos, estudios de grabación, bares, discotecas...

Es decir, que estos centros sociales van mucho más allá de lo que significan en nuestro país. Recuerdo que el Villaggio Globale estaba franqueado por un inmenso parque lleno de mesas, árboles... donde podías sentarte cómodamente a hablar con los amigos, amén de varias salas con diferentes estilos de música, conciertos en directo... Además, en estos 20 años de historia de los centros sociales en Roma, su evolución ha sido constante. Algunos incluso han abandonado la autogestión por falta de recursos y han aceptado ayudas del Ayuntamiento para poder subsistir. Otros son subvencionados por partidos políticos... Es decir, que en vez de perseguir a estos okupas, se les ha apoyado y ayudado en la medida en que ellos han aceptado, pues cabe recordar que el primer objetivo de estos activistas es la autogestión del local okupado. Aun así, la Administración, entendiendo que su labor es muy provechosa y beneficiosa para la sociedad, ha optado por el apoyo y no por la persecución.

Tras este amplio reportaje, mi conclusión es clara: sí a la okupación con cabeza. Sí a la okupación pacífica. Si la única forma de contar en un barrio o ciudad con centros sociales tan activos como Patio Maravillas y el Ayuntamiento no es capaz de proporcionar medidas, ¿por qué no hacer uso de la okupación no violenta de un local? Ojalá alguna vez nuestros políticos vean aquí la solución y no el problema. Roma es el ejemplo.



Fotos
1. Cine Princesa durante su okupación
2. Concentración contra el desalojo del Patio Maravillas
3. Pancarta contra el desalojo de Patio Maravillas
4. Concierto del grupo español Boikot en Villaggio Globale de Roma

24 de enero de 2011

A favor de la okupación pacífica (I)

Hoy toca tema polémico. Hace un par de meses hubo revolución en mi barrio. A pocas calles de mi casa, un grupo de unos 25 jóvenes había “okupado” el antiguo mercado de Puerta Bonita de Carabanchel. Su intención: crear un centro social autogestionado que revitalizara el barrio.

Esta edificación, abierta en 1963, está cerrada desde abril de 2008, cuando se obligó a los comerciantes que quedaban a instalarse, después de pagar una alta suma, en el nuevo mercado de Puerta Bonita situado en el Palacio de Vistalegre, junto al Corte Inglés y el Hipercor. Hace unos meses, y ante los intentos de ocupación, el Ayuntamiento, propietario del antiguo inmueble, decidió tapiar la puerta de acceso y gran parte de los departamentos comerciales para que no se pudiera acceder al edificio. Tanto que, tras esta última ocupación, los jóvenes se encontraron con “dos de las tres plantas del mercado abarrotadas de escombros y con las paredes destrozadas”. Pero, ¿por qué han entrado? “Tras tanto tiempo en completo abandono, y teniendo en cuenta las incumplidas promesas que el Ayuntamiento ha hecho acerca del futuro ‘social’ de este inmueble, hemos decidido reabrirlo a través de la expropiación”, explica la asamblea okupa en un comunicado.

Además, como ya he comentado más arriba, los ‘okupas’ denuncian que para poder trasladarse al nuevo mercado, los vendedores tuvieron que pagar una gran cantidad de dinero, y por ello “ni la mitad de los antiguos puestos se mantienen en Vistalegre”. “Mucha gente perdió no sólo su trabajo, sino un lugar en su historia familiar, ya que los puestos llevaban alrededor de 30 años establecidos en este lugar”, concluyen.


Pues bien, el 9 de diciembre, apenas un mes después de la okupación, el Ayuntamiento dejó una nota en el mercado donde se les instaba a desalojar el local en un máximo de ocho días. El antiguo mercado estaba siendo limpiado, rehabilitado y acondicionado para poder desarrollar actividades sociales, y de hecho mucha gente del barrio se había acercado para informarse e incluso para ver en qué podían ayudar. Aunque hoy siguen en el local, apenas han podido dar comienzo a su iniciativa ante las presiones a las que están siendo sometidos.


Pincha aquí para leer el comunicado que leyeron a los vecinos


Unas calles más arriba, se encuentra el centro social okupado autogestionado La Gatonera. En enero de 2008, “como respuesta a la represión contra el movimiento okupa en Madrid, varios jóvenes de Carabanchel decidimos aportar nuestro granito de arena al movimiento okupando un edificio en desuso desde hace 15 años”. Además, rehabilitaron el edificio, lo limpiaron y lo recuperaron como “espacio liberado y alternativo para todos los vecinos del barrio, habilitando una biblioteca, talleres, proyecciones, charlas... desde una visión anticapitalista y autogestionada”.


Hoy, tres años después de la exitosa apertura de La Gatonera, y tras acudir varias veces al local para ver conciertos o participar en charlas y conferencias, puedo asegurar que este centro social okupado se ha convertido en todo un referente social en el barrio. Organizan talleres de manualidades, de música, de defensa personal, de pintura... Presentan libros, proyectan cortos y documentales, organizan comidas vecinales y cuentacuentos e incluso ayudan a los más pequeños del barrio con sus tareas del colegio. Además, potencian perfectamente esa biblioteca social y, por ejemplo, reparten libros de texto para el colegio entre aquellas familias más necesitadas, gracias a la cesión desinteresada de este material por parte de familias con niños más mayores.

Con estos breves ejemplos sólo quiero que os hagáis una pregunta, ¿es tan malo el movimiento okupa como nos intentan hacer creer instituciones y medios de comunicación?

El movimiento okupa es una subcultura surgida entre los años 60’ y 70’, pero que tomó fuerza en la década de 1980. En España creció debido a la demanda de vivienda que se había generado por la afluencia de la población rural hacia las ciudades.

Con estas “okupaciones” de viviendas y locales abandonados pretenden denunciar las dificultades sociales y económicas que tienen los ciudadanos, especialmente los jóvenes, para acceder a una 
vivienda. Algo que, irónicamente, se recoge como derecho fundamental de los españoles según el artículo 47 de la Constitución: “Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación”. Pues menos mal. Creo que una de las cosas en las que menos ha trabajado este Estado en los últimos 20 años ha sido en frenar la abusiva especulación del suelo. 

Aunque en un principio la ideología de esta subcultura se apoyó en el anarquismo y el punk, en los últimos años ha evolucionado hacia teorías como la igualdad social, el ecologismo, el antiimperialismo, el antifascismo o la defensa de los derechos de los trabajadores. En resumen, el movimiento okupa se resume en necesidad más protesta política. ¿Y por qué es tan perseguido? ¿Quizá porque atenta contra la propiedad privada que es el más básico de los pilares del sistema capitalista? El movimiento okupa lucha por una propiedad más repartida dando así un uso social a los locales ocupados. No se lucha por un beneficio propio ni con intereses lucrativos, sino que se reivindica un derecho de todos: el de la vivienda. Para los okupas, la democracia es un sistema infinito, que debe crecer, avanzar y transformarse. 


Puesto que el reportaje me ha quedado bastante largo, mañana, segunda entrega.

Y vosotros, ¿qué pensáis?

Fotos 1 y 2: Antiguo mercado Puerta Bonita tras la ocupación
Foto 3: La Gatonera
Foto 4: Símbolo del movimiento okupa
 

23 de enero de 2011

Cuando Yecla estuvo poblada por... ¡¡DINOSAURIOS!!

Según publica hoy el diario La Opinión, Yecla estuvo poblada por dinosaurios. Un reciente descubrimiento en la Sierra de los Gavilanes, situada entre Jumilla y nuestra localidad, ha desvelado que hace 65 millones de años estos grandes reptiles habitaron las tierras altas de la Región. El Altiplano fue el lugar donde vivieron y se extinguieron, y donde ahora varios expertos han descubierto vestigios que demuestran que entre Yecla y Jumilla habitaron dinosaurios.

Fue en 2008, cuando el geólogo jumillano Emilio Herrero Santos, hizo público, en las XIX Jornadas de Patrimonio Cultural de la Región de Murcia, un nuevo yacimiento de icnitas (huellas fosilizadas) de dinosaurio en la Sierra de los Gavilanes. Parece ser que esta zona fue habitada por grandes saurópodos y ornitópodos (herbívoros). Según Gregorio Romero, paleontólogo de la dirección general de Bellas Artes y Bienes Culturales, se trata de las primeras huellas de dinosaurios halladas en la Región de Murcia y “son bastante grandes, muy numerosas y se encuentran bien conservadas”.

Emilio Herrero, junto a su padre Cayetano, director del Museo de Ciencias Naturales de Jumilla, descubrieron estas icnitas guiados por una tesis doctoral del profesor Martin Chivelet, que dejó entrever en un estudio que realizó en 1992 que era posible hallar huellas de grandes vertebrados en estratos de calizas laminadas de edad Maastrichtiense (65 a 70 millones de años), es decir, del Cretácico Superior.


Según los expertos, la conservación de estas pisadas fue posible gracias a que los saurios corrían por suelo blando y húmedo, porque hace millones de años, la Sierra de los Gavilanes no era zona montañosa, sino que estaba situada a nivel del mar. Así, los dinosaurios se movían por la playa, en la orilla, y esto propició que sus huellas, al haber sido inundadas por las mareas, hayan podido llegar en muy buen estado hasta nuestros días.

En un primer momento, los descubridores de las ignitas avisaron a Félix Pérez Lorente, especialista de la Universidad de La Rioja, cuyo estudio preliminar arrojó que hay repartidas unas 90 huellas en tres sectores diferentes de la ladera norte de la sierra y que pueden ser atribuidas a dinosaurios ornitópodos (de la familia de los hadrosaurios) y saurópodos. 

“Además de constituir el conjunto de icnitas cretácicas más meridional de la Península Ibérica, su importancia científica reside en ser, junto con los yacimientos del Pirineo, uno de los pocos lugares con huellas de dinosaurio próximos al momento de su extinción, es decir, unos 65 millones de años”, señala el paleontólogo Gregorio Romero, que no duda en afirmar que “dadas las buenas condiciones de afloramiento que presentan los estratos en la zona, la posibilidad real de localizar nuevos conjuntos de huellas es muy grande”.

No obstante, Romero da un toque de atención a los curiosos que se quieran acercar a ver los restos, y es que a falta de un estudio detallado y más extenso, por el momento el yacimiento no se puede visitar. Los restos ya han sido cubiertos con geotextil y arena para protegerlos de las inclemencias meteorológicas “hasta que se pueda colocar una cubierta que permita ponerlas en valor y hacerlas visitables”. Esto, en parte, también es para evitar expolios y saqueos, que no suelen ser infrecuentes en este tipo de yacimientos.

Con este gran descubrimiento, la Región entra por la puerta grande en la lista de comunidades autónomas de España que pueden presumir de contar entre su patrimonio con yacimientos de icnitas de dinosaurio. 


Nota del autor: Como bien me ha hecho recordar un amigo, en Yecla todavía quedan mucho dinosaurios. Cuánta razón. XD


21 de enero de 2011

Las maestras de 1923...

Hoy viernes, día de relax a la espera del fin de semana, no tenía muchas ganas de ponerme a desarrollar un tema concreto, así que me he acordado de un interesante documento que me llegó hace unos días al correo electrónico. Se trata de un contrato para trabajar como maestra, pero fechado... en septiembre de 1923. Así que he decidido reproducirlo para que todas mis amigas que comparten esta digna profesión se percaten de cómo eran tratadas a principios del siglo XX.

Si el principio del siglo pasado fue complicado, 1923 lo fue todavía más, ya que el 13 de septiembre de ese año Miguel Primo de Rivera dio un golpe de Estado militar, imponiendo la primera dictadura en España y acabando con el gobierno liberal de García Prieto. Con las instituciones públicas totalmente militarizadas, las mujeres no tenían apenas relevancia en la sociedad. De hecho, apenas tenían libertades (todo lo que les estaba permitido debían hacerlo bajo supervisión de su padre o marido) e incluso no pudieron votar hasta que ocho años después lo permitiera la Segunda República.

Todo esto es todavía más comprensible si tenemos en cuenta que la ley de Instrucción Pública seguía siendo la misma que se aprobó en 1857, la denominada Ley Moyano y que, por desgracia, estuvo vigente en nuestro país durante más un siglo, ya que no se cambió hasta 1970. Esta ley reconocía el derecho de la Iglesia Católica a vigilar la pureza ideológica de los estudios. Es decir, que la Ley Moyano legitimaba la intervención y la vigilancia de la Iglesia para velar en las escuelas públicas por la pureza de la doctrina, de la fe y de las costumbres, así como de la educación religiosa en la juventud.

Así que, las increíbles medidas a las que obliga un contrato estándar como el que os dejo a continuación no son de extrañar si nos transportamos al complicado año 1923. Agarraos.... y leedlo... Ya me decís qué os parece:

CONTRATO PARA MAESTRA 1923

Este es un acuerdo entre la señorita ……… maestra, y el Consejo de Educación de la Escuela ……… por el cual la señorita …… acuerda impartir clases durante un período de ocho meses a partir del ….. de septiembre de 1923. El Consejo de Educación acuerda pagar a la señorita ………… la cantidad de (*75) mensuales.

La señorita ………. acuerda:


1. No casarse. Este contrato quedará automáticamente anulado y sin efecto si la maestra se casa.

2. No andar en compañía de hombres.
3. Estar en su casa entre las 8.00 de la tarde y las 6.00 de la mañana, a menos que sea para atender función escolar.
4. No pasearse por heladerías del centro de la ciudad.
5. No abandonar la ciudad bajo ningún concepto sin permiso del presidente del Consejo de Delegados.
6. No fumar cigarrillos. Este contrato quedará automáticamente anulado y sin efecto si se encontrara a la maestra fumando.
7. No beber cerveza, vino ni whisky. Este contrato quedará automáticamente anulado y sin efecto si se encuentra a la maestra bebiendo cerveza, vino y whisky.
8. No viajar en coche o automóvil con ningún hombre excepto su hermano o su padre.
9. No vestir ropas de colores brillantes.
10. No teñirse el pelo.
11. Usar al menos dos enaguas.
12. No usar vestidos que queden a más de cinco centímetro por encima de los tobillos.
13. Mantener limpia el aula:
a) Barrer el suelo al menos una vez al día.
b) Fregar el suelo del aula al menos una vez a la semana con agua caliente.
c) Limpiar la pizarra al menos una vez al día.
d) Encender fuego a las 7.00, de modo que la habitación esté caliente a las 8.00 cuando lleguen los niños.
14. No usar polvos faciales, no maquillarse ni pintarse los labios.


20 de enero de 2011

La leyenda de Diente Negro, el Penitente

Según narra Juan F. Jordán Montés en el artículo “Oraciones y fórmulas tradicionales en Yecla”, publicado en la Revista Murciana de Antropología en 1994,  en Yecla se contaba la historia de Diente Negro el Penitente, un demonio con pies de ave que perseguía y acosaba a los no creyentes. El demonio deambulaba por los caminos del Altiplano con hábito de franciscano y tanteaba la fe de los viajeros o de los campesinos que se encontraba en su derrotero. 

Si el labriego o el pastor llevaba reliquias se podía considerar afortunado y se salvaba de las acechanzas y de las manos de Diente Negro, porque eran capaces de dejar marcas de quemaduras en las maderas de las puertas que tocada y que cerraban asustadas las gentes que escapaban ante su presencia o que le veían venir de lejos.

Un campesino no creía en Dios. Su madre, un día, a escondidas, le cosió en la ropa una cruz, a la altura del pecho. El campesino llevó a su mula a un manantial para que bebiera y le salió allí un hombre de pequeña estatura con hábito de franciscano que le preguntó si le podía indicar dónde se encontraba la finca de la Magdalena donde, según afirmaba, había una comunidad de hermanos.

El campesino le indicó la dirección correcta. Mas al ir a agacharse para acordonarse las alpargatas, se percató de que dicho fraile tenía unos pies de ave. Se asustó tremendamente y salió corriendo hacia casa con la mula. El fraile le perseguía de cerca, pero sin poder darle alcance, pues el campesino acertó a montar encima de la mula y cabalgar. Cuando llegó al postigo de su casa, junto a la iglesia del Niño Jesús, entró deprisa y cerró la puerta. El fraile, que casi le alcanza pese al galope de la montura, colocó su mano en la hoja de la puerta y la quemó en la parte donde tocó la madera. Exclamó el supuesto fraile: “¡Anda que si no fuera por las reliquias que tu madre te puso no te habrías librado de mí!”.

Esta historia se narraba, según una de las fuentes con las que habló Jordán Montés, a los niños pequeños para que nunca se despojasen, en sus juegos, en sus callejeos y en su vida diaria, de las medallas que sus solícitas madres les colocaban prendidas en sus ropas, para preservarles de todo daño, mal de o ojo o amenaza.



Esta misma historia aparece, mucho más desarrollada, en el libro Memoria de apuntes para la historia de Yecla de Pascual Giménez Rubio, publicado en 1865. Transcribo el capítulo a continuación:

Cuenta la tradición, que a mediados del siglo pasado existía en la Villa un mozo de mulas que servía en la casa de D. Gabriel Ortuño, de vida en su clase muy relajada y de viciosas costumbres. (La casa de que se trata es la contigua a la parroquia del Niño Jesús, en el costado del saliente, según explica Giménez Rubio)

Este hombre, merced a las exhortaciones de personas interesadas en su bien, mejoró sus libertinas inclinaciones y vivió algún tiempo honradamente, y se dice que a un lance bien extraño, debió su completo arrepentimiento.

Una noche salió como de costumbre a abrevar las mulas en la acequia de esta Villa, que para la labranza tenía entregadas a su cuidado, y cuando regresaba a su casa se le presentó un desconocido provocándole a que le siguiera, por tener que ventilar con él ciertos asuntos. Nuestro hombre, que no pecaba de medroso y que juzgaría rebajado su amor propio si no oía las razones o reconvenciones de su interpelante, le ofreció que le seguiría muy luego. Dejó las mulas en casa de su dueño y por el postigo o puerta falsa de la misma salió dejando ésta encajada a ver a su presumido adversario.

Muy luego le encontró, y retándole aquél a separarse lejos de la población para discutir sus asuntos, consintió en ello, y juntos marchaban en dirección de la fuente antigua, cuando al llegar al punto titulado el rebalso, notó que su compañero no tenía los pies de FORMA HUMANA.

Observando tan estupendo fenómeno, creyó ser conducido por Satanás, confirmándole en ello las pocas expresiones que le había dirigido en el tránsito, infamándole por su cobardía, por haber abandonado a sus amigos y antiguas relaciones, entrando en una cofradía de penitentes y haciendo pública ostentación de beatería.

El buen mozo de mulas no las tuvo todas consigo: se encomendó en sus devociones, se detuvo simulando que se arreglaba el calzado, dio lugar a que el compañero se alejase algún tanto, y revolviendo con resolución e invocando santos nombres, llegó después de una impetuosa carrera al postigo entreabierto, entró y lo cerró súbito.

El desconocido que le seguía, blasfemando por los conjuros que aquel le dirigiera, al llegar al postigo ya cerrado, plantó en él la mano candente y la dejó señalada. Cuya marca indeleble hizo perpetuar la memoria de la ocurrencia.

Hace poco tiempo (hablamos de 1865) se conservaba todavía la madera de la puerta envejecida, en la que por evitar la curiosidad pública se había sustituido la tabla de la señal abrasada con otra nueva. El resultado parece fue que el mozo de mulas, convertido en penitente tiempo antes de aquella extraña aparición, terminó con ella su total enmienda.

Fue admitido en la orden descalza de san Francisco. Llegó a ser sacerdote y famoso orador conocido por Fray Martín de la Mota. Predicó en esta Villa algunas cuaresmas con grande fruto, y después de observar su regla con la más ejemplar virtud y sumisión, falleció y fue enterrado en el convento de Villena en la más santa reputación.

Aunque no ha llegado a nuestras manos, se dice estar manuscrita la historia de este suceso. Pero en algunas notas sueltas y en la tradición, es lo único que hemos podido adquirir sobre DIENTE NEGRO, EL PENITENTE.


En el libro Yecla. Memorias de su identidad, se habla de este siglo XVIII como una época de “crisis social y religiosa”. Por lo que ciertas leyendas de antaño relacionas con la mística, “serán aventadas cual cuentos moralizantes por el romántico y caótico Pascual Giménez Rubio, a través de su hoy trasnochada y tan socorrida obra titulada Memoria de apuntes para la historia de Yecla”. Según este libro, coordinado por el arqueólogo Francisco Muñoz, estos relatos carecen de carta de naturaleza histórica, y en aquel tiempo sirvieron para amedrentar a las gentes tratando de imponer ciertos hábitos de buena costumbre en la sociedad mediante el temor, el amedrentamiento y el castigo; o bien, con ello se trataba de incentivar o de eludir ciertos o posibles compromisos para con la sociedad por parte de la orden mendicante allí instalada, puesto que este tipo de leyendas tiene relación con la comunidad franciscana que existió en Yecla.

Es más, según el libro de Francisco Muñoz, el protagonista de la historia no era un mozo de mulas, sino un mancebo galán, que más tarde (en 1692) ingresaría en la orden descalza del Convento de Santa Ana del Monte de Jumilla y bajo el nombre de fray Pedro Ortega (y no fray Martín de la Mota). Asimismo, concluye, que llegó a ser un buen predicador, además de Guardián y Definidor de la Provincia, y autor de varios tratados y discursos sobre moral, según noticias aportadas por fray Pascual Salmerón a finales del XVIII.

Dedicado a todos aquellos que en estos días han disfrutado con mi artículo sobre la leyenda de la dama Eruvigi. Gracias.
  
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