18 de agosto de 2011

No con mi dinero


No tenía intención de escribir nada hasta septiembre, pero tras ver lo que está ocurriendo en Madrid no he visto más remedio que lanzarme al ruedo antes de lo previsto. Lo siento, pero no soporto las ventajas injustas que están recibiendo los denominados como “peregrinos” que participan en la Jornada Mundial de la Juventud que hoy recibe al papa Benedicto XVI.
Las miles de personas, sobre todo jóvenes, que han llegado estos días a Madrid se han encontrado con una serie de descuentos y ventajas que son simplemente intolerables. Por adquirir su “carné de peregrino”, cuyo coste va directamente a un Fondo Solidario abierto por la Conferencia Episcopal con el fin de sufragar las Jornadas, los peregrinos tienen ventajas económicas inimaginables. Pero, ¿cuánto han pagado los jóvenes peregrinos por estos carnés? Aquí el dato:
Ahora me pregunto, si la Comunidad de Madrid ha cedido más de 800 colegios públicos, además de polideportivos y otras instalaciones; si universidades y colegios privados han abierto sus puertas; e incluso familias han prestado habitaciones para acoger a los peregrinos, ¿a que se deben estos altos precios? ¿Por qué se cobra por unas instalaciones que la Comunidad ha cedido gratuitamente perjudicando, además, las vacaciones de cientos de conserjes, personal de limpieza... de estos centros? Según la Iglesia, se pretende que con estos altos precios se sufrague el 70% de los 50,5 millones de euros presupuestados para la visita. ¿Y el otro 30? Según aseguran, grandes empresas (Mahou, San Miguel, Abengoa, Nocilla, Cola Cao, La Piara, Iberia, Corte Inglés, Caja Madrid, Endesa, Banco Santander, Telefónica, OHC, FCC, Coca Cola, Ediciones San Pablo, Ediciones Santillana...) han aportado en torno a un millón de euros cada una, tanto en “metálico” como en diferentes servicios prestados para sufragar ese porcentaje restante.
En conclusión, las grandes empresas han aportado unos 15 millones de euros en efectivo que, al igual que los donativos de menor cuantía, se podrán desgravar, ya que la cita ha sido declarada "acontecimiento de excepcional interés público", algo que supone un beneficio indebido para la Iglesia Católica. Porque, ¿saben de qué tipo de ventajas fiscales hablamos? Resumiendo, las deducciones no podrán superar el 90 por ciento de lo donado a la Conferencia Episcopal para la celebración del evento, pero hay varias fórmulas. Las empresas pueden deducirse en la cuota íntegra del impuesto de sociedades directamente un 40 por ciento de la donación o bien hasta un 90 de la misma a través de los gastos en publicidad dedicada a la divulgación del acontecimiento. En este último caso, la deducción es del 15 por ciento del gasto publicitario hasta el límite anteriormente mencionado.
En cuanto a las personas físicas, las deducciones son del 30 por ciento en el caso de las donaciones y hasta el 90 por ciento si es a través de los gastos publicitarios, a los que se aplica una deducción del 15 por ciento. Además, habrá bonificaciones del 95 por ciento del impuesto de actividades económicas para las actividades artísticas, culturales o deportivas y también de los gravámenes locales en las operaciones relacionadas con la jornada.
Habitualmente, cuando no hay carácter de excepcionalidad como en este caso, las donaciones a ONG, fundaciones, la Iglesia Católica o entidades sin fines lucrativos disfrutan de deducciones del 25 del importe en el caso de las personas físicas y del 35 en el caso de las empresas.
Ventajas de ser peregrino

Una vez enumeradas las grandes ventajas fiscales que tienen las empresas colaboradoras, voy a explicar brevemente las ventajas que ofrece tener un carné de peregrino tras abonar la elevada suma que pide la Conferencia Episcopal para conseguirlo. Ventajas que, sin duda, deberían aplicarse a sectores de la sociedad bastante más perjudicados que los “peregrinos” como pueden ser desempleados, desahuciados, estudiantes, rentas bajas...
Transporte
La Consejería de Transportes, tras mediación de la gran lideresa Esperanza Aguirre, ha reducido el precio del abono de tres días a cuatro euros y el de la semana a 10 euros para los peregrinos. Esto supone una rebaja del 80% teniendo en cuenta que, por ejemplo, el abono normal de tres días cuesta 25 euros.
Carné joven gratuito
Además, la Consejería de Cultura y Deportes ha emitido carnés jóvenes gratuitos para los peregrinos con edades comprendidas entre 14 y 30 años. Este carné ofrece suculentos descuentos (e incluso la gratuidad) en teatros, cines, museos y demás actividades de ocio.
Comida
Aunque la gran mayoría de peregrinos recibe la manutención ofrecida por los organizadores, algunas asociaciones de hosteleros afines a la Conferencia Episcopal (FehrCarem y La Viña) han concertado que 2.300 restaurantes de la región servirán el menú “peregrino” por 6,5 euros. Pero eso sí, para poder degustar este menú a precio reducido deberás presentar tu carné de peregrino.
Sanidad
A diferencia de lo que ocurre con los pacientes de otras comunidades autónomas y de otros países, cuya asistencia debe facturarse a sus lugares de origen, basta con presentar una credencial de peregrino para que la sanidad pública madrileña corra con todos los gastos, engrosando así la financiación pública de este evento confesional, según se desprende de un correo electrónico enviado por indicación de la Dirección General de Atención Primaria a todos los centros de salud.
En conclusión, cada peregrino ha pagado una ingente cantidad de dinero a la Iglesia Católica para poder sufragar esta visita del Papa a Madrid, en la que se incluye alojamiento (regalado por la Comunidad de Madrid), más manutención (picnic patrocinado por las empresas colaboradoras). Si a esto sumamos que casi les regalan el transporte, así como la visita a museos y teatros y la sanidad, ¿en qué va a beneficiar este macroevento a los ciudadanos de a pie? ¿Qué beneficios va a obtener la Comunidad de Madrid y sus ciudadanos?
Asimismo, hay que tener en cuenta que por mucho que quieran decir lo contrario, la visita del Papa va a costar dinero a todos los españoles, por ejemplo, en cuanto a medidas de seguridad se refiere. Según datos del Ministerio del Interior, proteger a Benedicto XVI durante su visita va a costar en torno a dos millones de euros adicionales, que se emplearán exclusivamente en pagar dietas, horas extras y compensaciones por retrasar las vacaciones a los 4.952 agentes del Cuerpo Nacional de Policía que participan en el dispositivo policial. Pero no acaba ahí la cosa, pues el total de fuerzas de seguridad desplegadas gira en torno a las 17.000 unidades.

Desde hace semanas se controla Barajas, la Plaza de Cibeles, Cuatro Vientos... Se suceden los controles móviles y la búsqueda de explosivos. Los francotiradores ya están colocados en los puntos estratégicos. En el Escorial, lugar que visitará Benedicto XVI, se prohíbe ya el tránsito de vehículos y los controles son estrictos y casi humillantes. Se han sellado todas las alcantarillas del centro de Madrid y hasta los transportes son sometidos a duros controles. Madrid está blindado con 5.000 policías nacionales, otros 2.000 de la Guardia Civil, 4.000 agentes municipales, más de 1.300 antidisturbios (la mitad de la plantilla existente en toda España), 150 funcionarios de la Brigada Móvil, 90 integrantes de la Unidad de Caballería, 44 guías caninos, 38 policías de la Unidad de Subsuelo y 1.900 alumnos de la Escuela de Ávila, entre otros grupos. En conclusión, se han movilizado agentes de cinco comunidades autónomas para asegurar la tranquilidad de Su Santidad... ¿Y quién paga este increíble despliegue? Todos estos gastos “no presupuestados” correrán a cargo del Estado, la Comunidad de Madrid y su Ayuntamiento, unas cifras que no son públicas “pese a las preguntas en el Congreso del diputado de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares”.
Poca repercusión en los comercios
Ayer ya escuché en Radio Nacional a algunos comerciantes del centro de Madrid que decían que las ventas se desarrollaban a un ritmo normal y no acorde a la marea humana que invade el centro de Madrid. Además, la JMJ ha llenado menos hostales que el Orgullo Gay. “Ni siquiera se va a cubrir el 70% de plazas hoteleras, ni punto de comparación con las cuatro noches del Orgullo Gay, en las que alcanzamos el 100% de ocupación año tras año”, declaraba ayer Alberto Di Stefano, vicepresidente de la Asociación de Empresarios del Hospedaje de la Comunidad de Madrid.
Pero si no se llenan los hostales, los hoteles mucho menos. Madrid solo tiene 100.000 plazas hoteleras y no hay ningún cartel de “no hay plazas”, según señala Antonio Gil, secretario general de la Asociación Empresarial Hotelera de Madrid. Solo daré un dato para que aquellos que apoyan fervientemente estas JMJ recapaciten: En mayo de 2010, con motivo de la final de la Champions League en el Santiago Bernabéu, Madrid no disponía de plazas hoteleras por menos de 250 euros, según asegura esta empresa. La ocupación fue del 99%, y eso que esa gran final no pudo traer a más de 150.000 personas a Madrid, frente al millón que ha venido tras los pasos del 'pastor alemán'.

Y por seguir con el ejemplo anterior, el millón de “peregrinos” gasta muchísimo menos dinero que cualquier turista normal teniendo en cuenta que se lo dan casi todo gratis. Se calcula que, como mucho, no gasta más de 20-30 euros diarios frente a los 100 euros de media que gasta un turista. Para más inri, los participantes en el Orgullo Gay gastan en torno a 130 euros diarios, un 30% más que cualquier turista normal. De hecho, en los cuatro días que duró esta festividad en julio de este año entre turistas y madrileños gastaron más de 100 millones de euros solo en el entorno de Chueca y Malasaña. En 2007, que Madrid acogió el Europride, se dieron cita en la capital más de dos millones de personas durante los diez días del festival con más de dos millones de euros gastados en la capital. No creo que la JMJ se acerque ni de lejos a esas cifras. Sobre todo, teniendo en cuenta que las últimas visitas de Su Santidad no han traído tantos beneficios como los esperados. Los comerciantes y hosteleros de Santiago de Compostela ya mostraron su malestar en 2008.
Conclusiones

Por tanto, y ya para concluir, remarco que esta visita del Papa no es rentable para el Estado español. Una vez más, Zapatero ha cedido a las presiones de la Iglesia que manda a su líder espiritual para luchar contra los valores “laicos” que, según cree, se están imponiendo en España. ¿Cómo puede tolerar un gobierno aconfesional que se organicen estos macroeventos religiosos privados? ¿Y si decidiera montarlo la comunidad judía? ¿Se permitiría? ¿Tan acabado está Zapatero que permite que venga Benedicto XVI a España a insultar leyes que protegen a millones de españoles como el matrimonio homosexual o la ley del aborto? ¿No es esto un estado aconfesional? ¿Por qué apoya el Estado un evento PRIVADO con fondos públicos?
Que prediquen en las iglesias, no fuera de ellas. Lo digo como lo siento. Y que prediquen con su dinero, no con el mío. Que monten estos macroeventos en su Ciudad Estado del Vaticano, que para eso la tienen, constituyendo el único estado teocrático de Europa y la única manifestación religiosa con país propio. No defiendo ninguna religión, porque la historia dice que solo han traído miedo, guerras, hambre y sangre. Amor y paz poco, muy poco. El Papa debería irse a ayudar a Somalia y Etiopía y esos “peregrinos” enviar las grandes cantidades de dinero que han invertido en este viaje para ver al Sumo Pontífice en frenar el hambre que está destrozando el Cuerno de África durante estas semanas.
Que nos dejen tranquilos porque, le pese a quien le pese, el laicismo es la “religión” más coherente con el siglo XXI. Lo más triste de todo es que ayer la contramanifestación laica organizada de forma totalmente LEGÍTIMA, fue disuelta a palos por los antidisturbios. Como siempre. En cambio, a los “peregrinos”, que estaban insultando y provocando a quienes estaban enfrente de ellos defendiendo un estado laico, aconfesional y democrático, se les invitó pacíficamente a abandonar la plaza. El mundo al revés. ¿Quiénes son los antisistema?

3 comentarios:

Anónimo dijo...

DEMAGOGIA la tuya... se supone QUE AL IGUAL que en un Estado laico, estamos en un sistema de mayorias, por lo tanto los fondos públicos sufragan eventos mayoritarios como éste.
te contradices, ¿como que la cesión de pabellones públicos etc... rompen las vacaciones de los empleados? y después dices que ese dinero del evento se destine a los parados etc... creo que en éste momento sea por lo que sea todas las personas quieren o necesitan trabajar con más o menos esfuerzos...no es el momento de pensar en cultura de vagos a cobrar subvenciones haciendo lo mínimo...
por cierto, las olimpiadas en España tampoco no? con mi dinero no porque a mi no me interesan....
En fin...

David Val Palao dijo...

Lo siento pero no, en un estado aconfesional los eventos religiosos se lo han de financiar los interesados de su bolsillo. No he dicho que el dinero se destine a los parados, he dicho que se les ofrezca a los parados y a las personas con rentas bajas las mismas ventajas que a los peregrinos: reducción del 85% del precio del transporte público; menús a precio ganga, entrada gratuita a museos, cines, teatros... ¿Eso es mucho pedir? Creo que los desempleados de este país están pasándolo mucho peor que la mayoría de los seguidores de Cristo que pudieron costearse un evento bastante caro, al menos teniendo en cuenta los precios que cobró la "Santa Madre Iglesia" a cada uno de ellos. El dinero he dicho que cada "peregrino" debería enviarlo a Somalia y Etiopía donde están viviendo la mayor hambruna de su historia. ¿Sabes cuánto dinero ha enviado la Iglesia Católica a esa zona? 50.000 euros... Sin embargo, invierte 50 millones de euros en esta fantochada llamada Jornadas Mundiales de la Juventud.

Anónimo dijo...

SE HAN NECESITADOS MAS POLICIAS PARA CONTROLAR A TUS INDIGNAOS QUE PARA PROTEGER A LOS 3 MILLONES DE PEREGRINOS.