25 de mayo de 2008

Nosotros también

Estaba dudando esta mañana si debía o no escribir sobre el fenómeno Rodolfo Chikilicuatre y su decente clasificación en el Festival de Eurovisión (mejor puesto de España desde 2004), pero cuando tenía el artículo más o menos finiquitado he puesto La 2 de TVE. Sí, esa cadena que todos sabemos que existe, pero que apenas nadie ve. Y entonces he descubierto un programa que me ha sorprendido gratamente. Aunque, según he comprobado después, lleva más de un año en antena me aventuro a pensar que nunca lo han visto. Se llama Nosotros también. Este programa depende de los Informativos de TVE y está hecho totalmente por personas con discapacidad. Con este programa se intentan abordar los aspectos más sensibles del colectivo de discapacitados intelectuales y muestra en positivo sus posibilidades y aportaciones a la sociedad. La apuesta de TVE por erradicar los prejuicios que existen hacia este colectivo de ciudadanos me parece arriesgada a la vez que solidaria. Y lo fundamental es que dan todo el poder a los discapacitados, pues ya no sólo lo presentan, sino que se encargan de las diferentes secciones. La televisión pública de un país debe apostar por programas como éste. Debe olvidarse de las audiencias y luchar por promover los derechos sociales, combatir las discriminaciones y sensibilizarse con las necesidades de las minorías. Yo me he sorprendido. Nunca pensé que ese grupo de personas, sentados alrededor de una mesa fabricada por ellos mismos, sería capaz de llevar adelante un programa tan entretenido a la vez que serio. Hoy era el fin de la primera temporada y se han reunido todos, pues se van rotando en las diferentes secciones para que todos participen. Hoy se mostraban orgullosos del trabajo que habían realizado en este primer año y se avergonzaban de que hubiera personas que les hayan pedido autógrafos por la calle.
Pero hablemos de contenidos. El programa aborda los temas más sensibles de un colectivo que todavía está sometido a considerables índices de marginación. El componente denuncia es un elemento fundamental del programa. Pero además de criticar los problemas que sufren en su vida diaria, los participantes intentan mostrar y explicar lo que son capaces de aportar a la sociedad para demostrar con claridad la injusticia que reciben a cambio. Los tres pilares básicos de la emisión se centran en el empleo, el ocio y la vida privada de los discapacitados intelectuales. Estas personas tienen derecho a trabajar, algo que no está asumido por la ciudadanía. Se les ve como un colectivo al que hay que ayudar, pero nadie piensa que ellos también pueden ofrecer su ayuda a la sociedad.

En Nosotros también las personas con discapacidad escriben los reportajes, entrevistan a los invitados (personajes como el científico Joan Massagué o la secretaria de Estado de Asuntos Sociales ya han sido entrevistados) y presentan ante la cámara los contenidos de cada espacio. También ayudan en las tareas técnicas y en otras actividades profesionales como la decoración, el maquillaje, la peluquería, la ilustración gráfica o el mobiliario. El programa cuenta con la financiación del Real Patronato sobre Discapacidad, Obra Social de Caja Madrid y Fundación ONCE, así como con el apoyo técnico y humano de CERMI (Comité Español de Representantes de Minusválidos) y FEAPS (Confederación Española de Organizaciones en favor de las Personas con Discapacidad Intelectual).


Sin más tengo que agradecer a TVE que apueste por formatos como éste. Es un programa pionero en Europa, pero con el apoyo de todos espero que dentro de unos años sea una emisión normal. Las personas con discapacidad reclaman ya que se les escuche, que les dejemos decidir sobre sus vidas y que les demos la oportunidad de enseñarnos que ellos también pueden. Espero que Nosotros también abramos los ojos.

Como bien dijo la pintora mejicana Frida Kahlo: “Para qué quiero piernas si tengo alas para volar”.

P.D. Si quieren ver el artículo en su ubicación original visiten www.elperiodicodeyecla.com en la sección Opinión.

22 de mayo de 2008

Mayo de 1968: el fin de la tradición


Las jornadas de mayo de 1968 fueron la culminación espectacular e inesperada de varios procesos históricos, culturales, sociales y políticos. Este movimiento destila un aroma romántico: el de una utopía antiautoritaria contra la sociedad mercantil, contra el culto al consumo, contra el despilfarro capitalista... Esa era la retórica de la rebelión protagonizada por los “niños ricos” de los sesenta, la primera generación de la posguerra, individuos liberados de la tiranía de la necesidad y que disfrutaban de los beneficios de la opulencia. Pero el movimiento se expandió más allá de las fronteras francesas. Ciudades como Roma, Berlín o Londres también vivieron situaciones similares a las ocurridas en París con huelgas y manifestaciones en pro de un mundo mejor. Como ejemplos cabe destacar el hundimiento cultural del comunismo en Praga o la protesta generalizada a nivel mundial en contra de la guerra que Estados Unidos mantenía con Vietnam. Se produjo la irrupción de nuevos valores culturales como la contracultura, la revolución sexual, la autogestión, el antiautoritarismo o el anarco-capitalismo. También nacieron con fuerza nuevas formas de expresión como las pintadas-protesta, los graffiti y la proliferación de las “radios libres”.
Los primeros estallidos de la rebelión se produjeron en la Universidad de Nanterre, en la periferia de París. Los estudiantes, cansados de no ser tenidos nunca en cuenta, decidieron hablar, discutir, opinar e intervenir en la vida política, social y cultural del país. Entre los jóvenes estudiantes de París la influencia de la revuelta cultural norteamericana estaba muy marcada por las tradiciones francesas y europeas. Y el comunismo y el socialismo eran percibidos como algo tan arcaico como el gaullismo y el conservadurismo. De ahí que cuando las protestas de Nanterre se extendieron, París comenzó a ser víctima de un incendio cultural que ni el gobierno ni los partidos políticos eran capaces de asimilar. Ni siquiera intelectuales de la época como Jean Paul Sartre eran capaces de entender las pretensiones por las que luchaban los jóvenes universitarios encabezados por Daniel Cohn-Bendit, un judío de origen alemán. Y el Partido Comunista Francés y los numerosos reductos marxistas que intentaban adoctrinar a los estudiantes rebeldes eran recibidos con pitidos, insultos y tomatazos.
El principal problema de los jóvenes de Mayo del 68 es que no había ningún jefe que les dirigiera. El movimiento, la contestación y las barricadas florecían y desaparecían sin ningún orden estratégico. Nadie era capaz de entender que los estudiantes sólo querían ocupar la Sorbona para organizar fiestas festivo-culturales. No querían tomar el poder político ni dirigir el poder económico. Su único fin era conseguir una libertad total, sobre todo de los medios de comunicación, para no tener trabas a la hora de expresarse libremente.
De Gaulle y el PCF se creían los puntales del orden y las Compañías Republicanas de Seguridad imponían su ley en las barricadas que se formaron por París, al más puro estilo revolucionario francés. Una vez instaurado de nuevo el orden, la crisis se propagaba porque los jóvenes tenían el apoyo de la radio y la televisión, y sus consignas y debates se retransmitían en directo por todo el mundo. El comunismo y el socialismo francés se emplearon a fondo en dar sentido al movimiento cuando, en verdad, Mayo ya había hecho la crítica radical del marxismo y el socialismo. El modelo revolucionario jacobino y comunista estaba acabado; el leninismo fue comparado con el nazismo y los estudiantes y obreros se manifestaban contra los Estados comunistas.
El más crítico del “pensamiento 68” fue Luc Ferry, filósofo liberal, que mantenía que el matrimonio y la familia ya estaban en crisis mucho antes de aquel mayo; pero fueron las libertades que llegaban (libertad de amarse, libertad de contraer o no matrimonio) las que dieron un nuevo impulso a la familia. Difunto el antiguo matrimonio de interés y conveniencia nació en Francia el matrimonio por amor. Con una consecuencia clara: actualmente el país galo tiene la natalidad más alta de Europa.
Las jornadas de mayo concluyeron con la gigantesca manifestación en favor de De Gaulle en los Campos Elíseos y con una victoria aplastante del general en las elecciones presidenciales. Pero el nuevo orden surgido no tenía nada que ver ni con el comunismo ni con el gaullismo. El antiguo marxismo, dominante durante varias décadas, comenzó su ocaso histórico, víctima del auge anarco-capitalista del 68.
Las consecuencias fueron ambiguas y confusas, dando lugar desde al eurocomunismo por parte de los partidos comunistas occidentales, sobre todo el italiano y el español, distanciándose de Moscú y aceptando el marco democrático, hasta la creación de una “nueva izquierda” mucho más crítica tanto con los modelos capitalistas occidentales como con el socialismo europeo del Este. Francia se convirtió en un icono de utopía. Aunque la imaginación no llegó al poder ni las guerras dejaron paso al amor, el sociólogo francés Alan Touraine sigue viéndolo “como la semilla de la que han germinado muchos de los mejores avances sociales de los últimos 40 años”. Aun así, el presidente francés, Nicolas Sarkozy lo identificó en su campaña de 2007 como “la fuente de todos los males: el relativismo moral, la confusión de valores, la pérdida de autoridad, el cinismo, la irresponsabilidad y la especulación”. Hay que admitir que, aunque Mayo no llegó a crear nada nuevo, sí empujó mucho la transformación cultural y fue más que una simple protesta, pero menos que una auténtica revolución. Cuarenta años después, parece ser que pocas de estas ideas siguen inculcadas en los jóvenes. Actualmente sólo exigen que nadie acote su sagrado derecho a la diversión, mientras que realmente lo que subyacía en las protestas de los jóvenes del 68 era el derecho al cuestionamiento de todo, a elegir la irracionalidad como opción, a vivir de espaldas a la realidad. De todo el nihilismo pedido en Francia nos hemos quedado con lo fácil. Como bien dice la periodista Martínez Idarreta en un artículo sobre la herencia del movimiento, “la rebeldía se ha vuelto conformismo”.


17 de mayo de 2008

Un gobierno preocupante

Silvio Berlusconi anunció, nada más ganar las elecciones a la presidencia italiana, que aplicaría una política mucho más dura. Apenas ha pasado un mes y estas medidas han empezado a notarse. Ya anunció el magnate italiano que su política de inmigración iba a ser agresiva, pero pocos pensábamos que lo fuera tanto y en tan poco tiempo. El gobierno de Berlusconi es neofascista y son muchas las razones que me inclinan a pensar de esta manera. Analizaré alguna de ellas:

1. En la anterior coalición, muchas leyes no se aprobaban si no contaban con el apoyo de la UCD (Unión de Demócratas Cristianos). Aunque también es cierto que este partido siempre se ha visto sometido a los deseos de Berlusconi, la UCD representaba una fuerza política más moderada y sosegada, un rayo de luz entre los otros ‘burros’ que conformaban la coalición.
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2. Lega Nord (nacionalista): es el partido que ha salido más reforzado en las últimas elecciones. Un partido que ha duplicado sus votos y que se ha situado con un 8,6 por ciento de los sufragios. Ha triplicado el número de escaños en la Cámara y también ha duplicado los del Senado. Esto significa que todas las propuestas de Berlusconi deberán tener, por tanto, el consenso de este partido que tiene como objetivo el aislamiento del sur del país, conseguir la autonomía total de las regiones más ricas del norte y acabar como sea con la inmigración ilegal. Del mismo modo, y debido a esta situación, la Lega tiene derecho de veto sobre cualquier propuesta que se efectúe.

3. Alleanza Nazionale y Forza Italia: lo peor. El anuncio de Gianfranco Fini de que AN, su partido de extrema derecha, se unía a Forza Italia para conformar la nueva coalición Popolo Della Libertà (PDL) ha significado que tanto los democristianos como los rescoldos del fascismo de Mussolini, corruptos y corruptores en su mayoría, también estén en el gobierno.

Tras esta situación, sólo cabe una palabra: espanto.
Pero es difícil dar a entender esto a los italianos que votaron al centro-derecha. Quien está en contra de Berlusconi es tratado de comunista en el país vecino. Y no creo que todos los opositores al magnate italiano sean comunistas, sino que son personas formadas e informadas y que conocen la política que desempeña ‘il Cavaliere’. El nuevo gobierno no es una fuerza política, sino, más bien, una fuerza de asalto. No puede ser tratado como régimen dictatorial porque el pueblo italiano lo ha legitimado así en las urnas, pero sí puede ser entendido como una clara evolución del más duro fascismo, aquel que consolidó su poder a base de aceite de ricino y palizas por doquier.
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P.D. Además de ser presidente de Italia, Berlusconi es el mayor magnate de la comunicación que hay en el país vecino y uno de los más potentes del mundo. En Italia controla las tres televisiones privadas: Italia 1, Rete 4 y Canale 5. Además, cuando está en el gobierno controla también la TV pública: Rai 1, Rai 2 y Rai 3. Para más inri, su empresa Mediaset controla la televisión por cable con el canal Sky. Pero si de verdad estáis interesados en conocer al verdadero Silvio y su poder mediático os aconsejo ver el documental Viva Zapatero! Lo hizo una periodista y showman italiana después de que el gobierno le cerrara un programa en la Rai que era del estilo de CQC. Aquí os dejo el enlace del vídeo con subtítulos en castellano. Os va a gustar!
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4 de mayo de 2008

La Banda de Yecla gana el segundo premio en el Certamen de Elda

En Elda, nos volvieron a oír. Y en la zona levantina, el lugar del mundo donde hay mayor tradición de música bandística, también. La Banda de la Asociación de Amigos de la Música de Yecla dejó el listón muy alto en el XXIII Certamen Nacional de Música de Moros y Cristianos y consiguió un meritorio segundo puesto codeándose con dos agrupaciones especialistas en la interpretación de música festera. El pasacalle que realizaron las tres bandas antes del concurso levantó los primeros nervios entre los músicos yeclanos. Tanto la Societat Unió Artística de Ontinyent como la Sociedad Unión Musical de Petrer iban a ser huesos muy duros de roer. Pude hablar con los músicos y el director antes del concierto y, aunque pretendían mostrar serenidad, se les notaba nerviosos, pero ansiosos, a la vez, de saltar al escenario. Al final, un gran segundo puesto. Director y directivos lo tenían claro. Este premio es para los músicos y, cómo no, para los cientos de yeclanos que les acompañan y les apoyan en cada uno de los retos que se proponen.


A las siete en punto de la tarde hacía acto de presencia en la escena del Teatro Castelar el presentador del certamen que se encargó de presentar tanto a las bandas participantes como al jurado que decidiría la suerte del concurso. Tres grandes músicos iban a ser los encargados de tomar tan compleja decisión. El primero de ellos era Santiago Quinto Serna, compositor de la obra obligada, la marcha de procesión San Antonio Abad. En segundo lugar estaba también Fernando Bonete Piqueras, director del Servicio Municipal de Música y de la Banda Sinfónica Municipal del Ayuntamiento de Albacete y, por último, Frank de Vuyst, director titular del Centro Instructivo Musical “La Armónica” de Buñol y, también, director de la Agrupación Artística de Denia.

Una vez hechas las presentaciones, saltó a escena la Societat Unió Artística de Ontinyent. Con un sonido recogido, transparente y brillante sorprendió gratamente a todos los espectadores. Su interpretación de San Antonio Abad fue muy aplaudida, pero la sonoridad conseguida en su obra libre, Saoro, dejó al público boquiabierto. Miré a mi compañero de butaca, José Miguel Castillo “Super” y un suspiro lo dijo todo. Iba a estar muy complicado. Unos minutos de descanso y, por fin, la vuelta del presentador al escenario anunciaba el comienzo de la actuación de nuestra banda. Uniformados y con gesto serio, recibieron en pie al director, Ángel Hernández, mientras se proyectaban imágenes de nuestra ciudad en dos grandes pantallas. Un leve movimiento de batuta y los acordes de San Antonio Abad llenaban todo el Teatro Castelar. La Banda de Yecla hizo una actuación memorable, como nos tiene acostumbrados normalmente. De hecho, fuentes cercanas a la organización del certamen filtraron que Quinto Serna había comentado que la mejor interpretación de su marcha la había conseguido nuestra banda. Y después, ¡qué decir de Yakka! El pasodoble más yeclano que tenemos agradó mucho al público y los aplausos sonaron con fuerza una vez hubo terminado. Aun así, la sensación era un poco extraña. La Banda de Yecla había interpretado ambas obras de forma soberbia, pero el regusto que nos había provocado la Banda de Onteniente nos tenía preocupados.

La Sociedad Unión Musical de Petrer se encargaba de cerrar el concierto. Es cierto que cuando empezó a sonar me dije: "a esta le ganamos". Había imprecisión en sus movimientos, la afinación no era del todo correcta y se percibían muchos nervios en la interpretación. Según me dijeron, esta banda había estado ensayando hasta las dos de la tarde del mismo día del certamen. Es decir, que, según parece, llevaba 'con pinzas' el concierto. Sin duda, parecía que todo iba a estar entre Onteniente y Yecla. Las quinielas parecían más que claras y todas las voces se alzaban de forma similar.
Tras esta actuación, el jurado fue a deliberar. Mientras tanto, saltó a escena la Asociación Músico-Cultural Eldense “Santa Cecilia”. Los nervios estaban a flor de piel. Una vez volvieron a abrir las puertas del teatro todos los músicos entraron en tropel y se agolparon en los palcos.
El presentador pasó a leer el acta del jurado...
Tercer premio: la Unió Artística Musical de Ontinyent... Todos nos quedamos boquiabiertos. Se oyeron silbidos del público y algunos gritos de “tongo, tongo”. Miré al ‘Super’ y le dije: “ahora sí que ganamos”. No había duda alguna, pues la Banda de Petrer parecía estar un escalón por debajo.
Segundo premio: Asociación de Amigos de la Música de Yecla. Los músicos de Petrer saltaron y gritaron eufóricos. Estaba claro que habían ganado. Se volvieron a escuchar algunos pitos y nosotros estábamos bloqueados. No lo podíamos creer.
Primer premio: Sociedad Unión Musical de Petrer... Parece que, tras tantos años, sigo sin entender de música o, quizá, sigo sin comprender a un jurado y los intereses internos que puede haber a la hora de dar o no un premio. Los gritos de “tongo, tongo” por parte de los músicos de Onteniente se escuchaban por todo el teatro. Estaban muy molestos y, además, el público parecía darles la razón.
Está claro que es muy complicado para la organización del certamen aprobar un primer premio para la primera banda que, en 23 ediciones, no provenía de la Comunidad Valenciana. Al final, los músicos asimilaron el golpe y todos empezaron a mostrarse satisfechos por el premio. El director fue recibido en la puerta del teatro con un prolongado aplauso de sus músicos y, una vez de vuelta a Yecla, salimos todos juntos a celebrar que, de nuevo, el nombre de nuestra ciudad se oía con fuerza en tierras levantinas. No hay duda de que los yeclanos que pudimos disfrutar con vuestra música salimos totalmente emocionados y satisfechos.

El 7 de junio nos vemos en Villena. Allí tendremos otra oportunidad para demostrar que tenemos capacidad suficiente para estar entre las mejores bandas de España en nuestra categoría.