14 de abril de 2011

¿Es necesario firmar contra la corrupción?

Ayer, el candidato por Izquierda Unida-Verdes de Yecla a la Alcaldía, mi amigo José Miguel Castillo Mora estampó su firma en el “Compromiso Ético por la Regeneración Democrática”, un documento impulsado por la cúspide de Izquierda Unida y que han de firmar todos los candidatos que concurran bajo estas siglas a las próximas elecciones municipales y autonómicas de mayo. Pero, ¿qué es este compromiso?

Simplemente, es un decálogo específico de actuación contra la corrupción por el que los candidatos de esta formación asumen una serie de importantes compromisos con sus electores de cara a su actividad política. Es decir, un documento donde los responsables de Izquierda Unida en toda España prometen exigir al Gobierno la regulación por ley de los salarios de los cargos públicos locales, actuar con transparencia y austeridad, rechazar los obsequios e invitaciones personales que recaigan sobre funcionarios o cargos públicos, establecer un sistema de dedicación absoluta para que sea incompatible ostentar un cargo y, a la vez, pertenecer a una empresa privada, sobre todo si están relacionadas con la construcción y el urbanismo...

Firmantes del compromiso
En conclusión, un compromiso que no hace más que recoger una serie de principios obvios y morales que, no sé por qué tienen que ser puestos en papel para que se cumplan, cuando deberían ser de obligatorio cumplimiento por todos los ciudadanos que optan a un cargo público. ¿Es necesario firmar que se colaborará con la Justicia si se conocen casos de corrupción? ¿O que se asumirán responsabilidades políticas y habrá dimisión cautelar de los cargos públicos si son pillados en casos de corrupción urbanística? Pues por desgracia sí. Y me alegro de que Izquierda Unida lo haya hecho, pues con decisiones así se ganan mi respeto, aunque con un pero que desarrollo al final.

Y digo yo, ¿no deberían los ciudadanos exigir a todos los responsables políticos que se presenten a las próximas elecciones que firmen un documento similar al ratificado por los candidatos de Izquierda Unida?

Los 100 imputados

Hace unos días, el diario El País publicó un reportaje en el que afirmaba que a las próximas elecciones municipales y autonómicas se presentaban más de 100 políticos imputados. El PP es quien se lleva la palma (incluyendo a imputados e implicados en algunos de los más graves casos de corrupción -Gürtel yBrugal-), aunque el PSOE tampoco se queda corto. Aun así, también es cierto que las imputaciones socialistas son fundamentalmente por casos menores de pequeñas y medianas localidades. En total, y según este estudio, más de 100 imputados, que se reparten en un 50% en filas populares, 35% en las socialistas y un 15% que se reparte en el resto de partidos.

Sin duda alguna, la Comunidad Valenciana bate todos los récords habidos y por haber. La rama política del caso Gürtel concurre en pleno el 22 de mayo en las listas del PP. La candidatura autonómica la encabeza Francisco Camps, imputado por recibir presuntamente trajes gratis de un empresario (El Bigotes), al que el Gobierno valenciano adjudicó decenas de contratos a dedo. Y con Camps irán otros implicados, no todos imputados, en el caso: Ricardo Costa, Vicente Rambla, Luis Díaz Alperi y Pedro Ángel Hernández. Lo más sorprendente de todo es que Mariano Rajoy ha confirmado que aunque Camps vaya a juicio durante la campaña, seguirá siendo el cabeza de lista.

Agustín Navarro, alcalde de Benidorm
A las municipales, concurren 11 candidatos del PP implicados en distintas causas, siete de ellos en la provincia de Alicante, escenario del caso Brugal. Hay también cuatro candidatos del PSOE señalados por la justicia, incluido el cabeza de lista en Benidorm, Agustín Navarro, que fue expulsado del partido por tránsfuga, pero ahora vuelve a liderar la candidatura.

En Andalucía, por poner otro ejemplo, hay 26 investigados que concurren a las elecciones (11 del PSOE, nueve del PP y dos de IU, además de otros cuatro de otros partidos). Todos en candidaturas municipales. Solo una capital de provincia: Granada, donde el aspirante socialista a alcalde, Francisco Cuenca está imputado por cohecho.

A pesar de todo esto, el Partido Popular sigue persiguiendo a los perseguidores, pues si hace unos días el portavoz del Grupo Parlamentario Popular en el Senado, Pío García-Escudero, ha afirmado que “imputados no significa culpables”, hoy Mariano Rajoy ha instado a Camps a retirar la denuncia que presentó el PP Valenciano ayer ante la Junta Electoral contra cuatro televisiones que informaron sobre los imputados en las listas del 22-M.


El borrón de Izquierda Unida

Antonio Rodrigo Torrijos, de IU Sevilla
Como ya he comentado, el pasado viernes Izquierda Unida presentó su nuevo código ético en un acto solemne que coincidió con la inesperada imputación del candidato de IU en Sevilla, Antonio Rodrigo Torrijos por el caso Mercasevilla. Torrijos no ha dimitido, según como recoge el nuevo código de IU, pero también es cierto que por ahora no hay ninguna imputación firme, puesto que el auto de la jueza instructora del caso fue filtrado. Según Cayo Lara, coordinador general de IU, hoy se sigue sin saber nada. “El afectado no ha recibido todavía por parte de la justicia el auto correspondiente a la hipotética imputación que puede tener por no saber de qué”. Es decir, Torrijos todavía no sabe sobre qué va a ser imputado.

Por tanto, Cayo Lara considera que "la justicia en este país es una vergüenza" y ha calificado de "inaudito" el hecho de que "una persona que está siendo condenada socialmente a través de los grandes medios de comunicación no sepa sobre qué supuesto delito se le imputa", ante lo que ha criticado la "impunidad más absoluta en una decisión que está afectando concretamente al prestigioso y la honorabilidad de una persona".

Aun así, el Colectivo Prometeo de Córdoba, que aglutina a un importante núcleo de personas vinculadas a IU en torno a la figura de Julio Anguita, colgó el pasado domingo un escrito en su página web titulado “Predicar dando trigo: Izquierda Unida y la corrupción”. En él, se exige que Torrijos presente su dimisión porque está ante “una inmejorable oportunidad de dar una lección de ética y coherencia”. 

13 de abril de 2011

'Crimen y castigo', el gran clásico de la literatura rusa

Seguro que muchos de vosotros habréis tenido en vuestras manos la novela que terminé hace unos días. Un clásico entre los clásicos. La mejor novela psicológica que he leído hasta ahora, con respeto de Kafka, en quien ahora estoy inmerso, o la gran Misericordia de Galdós. Me refiero, cómo no, a Crimen y Castigo de Fiòdor Dostoievski.

Sin duda, es la típica novela que descansa en las estanterías de muchas casas, aquella que miras y dices, “tengo que leerla”, pero para la que nunca encuentras el momento adecuado. Pero hace unas semanas, me dije: “Voy a por ella”. Sus más de 400 páginas a letra ínfima tiran un poco para atrás, pero las primeras páginas ya dejan entrever a una apasionante historia.

Rodion Raskolnikov, un estudiante que apenas tiene donde caerse muerto, es el protagonista de esta novela cumbre de la literatura rusa. Ni siquiera son suficientes los esfuerzos de su madre Pulquería y de su hermana Dunia, que trabajan incansablemente en su pueblo natal para conseguir dinero con el que mantener a Rodion. Tanto que la hermana decide casarse con un rico magnate para poder así ayudar a su hermano. Éste, disgustado por la drástica decisión de su hermana, se opone al casamiento. Pero a la vez tiene que conseguir dinero para asegurar así la felicidad de su hermana, que se casa sólo con el objetivo de salvar a su familia.

Tras varios días pensando, Rodion ve que la única solución es asesinar a una vieja usurera que guarda importantes cantidades de dinero en su casa. Tras idear un siniestro plan, consigue su objetivo, pero todo se acaba enredando...

Caracterización de Raskolnikov, el protagonista
La novela se estructura sobre un tema ético: el fin no justifica los medios. ¿Es necesario asesinar a la vieja? Se asiste así durante toda la obra a un complicado proceso mental durante el cual el estudiante elabora meticulosamente su crimen, sin pensar en las desventajas directas y materiales que le puede reportar. Es casi un crimen altruista. ¿Se arrepentirá Raskolnikov de su malévola decisión?

La obra de Dostoievski narra de manera sublime el San Petersburgo del siglo XIX. Borrachos, enfermos mentales, desequilibrados, delincuentes, prostitutas... la más cruda realidad de este siglo no queda impasible a su pluma. Y Raskolnikov se presenta como el engranaje que une todas estas situaciones. Si todo el mundo viola las leyes de la sociedad, si ya no hay normas morales, ¿por qué va a ser un delito matar a una vieja solitaria?, se pregunta.


La vida tumultuosa del autor

La delicada vida del autor se ve reflejada constantemente en su obra y conocerla se considera fundamental para entender mejor su literatura. Fiòdor Dostoievski nació en Moscú el 30 de noviembre de 1821. Tuvo una infancia difícil, ya que su padre era un bebedor empedernido, de carácter irascible, que gobernaba a su familia con frialdad despótica. 

En 1834, Fiòdor y su hermano Mijail ingresan en el internado de Chemak, donde tiene su encuentro con la literatura de Pushkin, Gogol, Walter Scott y, sobre todo, Schiller. Tras la muerte de su madre, ingresa en la Escuela de Ingenieros Militares de San Petersburgo, terminando su carrera y obteniendo plaza en Moscú en 1843, pero un año después pide y obtiene la separación con el objetivo de entrar de lleno en el mundo de las letras.

En enero de 1846 publica su primera novela, Pobres gentes y un poco más tarde El doble. A finales de 1847 empieza a frecuentar el primer círculo socialista de Rusia y debido a estas actividades es detenido, juzgado y condenado a muerte en 1849. Finalmente, se le conmutó la pena por la del destierro a Siberia. Así describió en una carta su cautiverio:

En verano, encierro intolerable; en invierno, frío insoportable. Todos los pisos estaban podridos. La suciedad de los pavimentos tenía una pulgada de grosor; uno podía resbalar y caer... Éramos apilados como anillos de un barril... Ni siquiera había lugar para dar la vuelta. Era imposible no comportarse como cerdos, desde el amanecer hasta el atardecer. Pulgas, piojos, y escarabajos por celemín”.

Fue liberado en 1854 y se reincorporó al ejército como soldado raso, lo que constituía la segunda parte de su condena. Durante los siguientes cinco años estaría en el Séptimo Batallón de línea acuartelado en la fortaleza de Semipalátinsk en Kazajistán. Mientras se encontraba allí, comenzó una relación con Mariya Dmítrievna Isáyeva, la esposa de un conocido suyo en Siberia. Se casaron en febrero de 1857 después de la muerte de su esposo. Ese mismo año, el zar Alejandro II decretó una amnistía que benefició a Dostoievski, recuperando el autor su título nobiliario y obteniendo el permiso para continuar publicando sus obras.

Al final de su estadía en Kazajistán, Dostoievski era ya un cristiano convencido. Se convirtió en un agudo crítico del nihilismo y del movimiento socialista de su época y, en parte, dedicó tiempo después sus libros Los endemoniados y Diario de un escritor a criticar las ideas socialistas. Con todo, posicionar políticamente a Dostoievski no es del todo sencillo: como cristiano rechazaba el ateísmo socialista, como tradicionalista rechazaba la destrucción de las instituciones y, como pacifista, rechazaba cualquier método violento de cambio social (progresista o reaccionario).

A pesar de esto, dio claras muestras de simpatía por las reformas sociales que se estaban produciendo durante el reinado de Alejandro II, en particular por la que implicaba la abolición de la servidumbre en el campo, dictada en 1861. Por otra parte, si bien en los primeros años de su regreso de Kazajistán era todavía escéptico en relación a los reclamos de las feministas, en 1870 escribió que «todavía podía esperar mucho de la mujer rusa» y, desde entonces, cambió de parecer respecto a este tema.

En 1865, de nuevo en San Petersburgo, comenzó la redacción de Crimen y castigo. La fue publicando, con gran éxito, en la revista El Mensajero Ruso. Sin embargo, su endeudamiento era creciente y, en 1866, se vio obligado a firmar un contrato con el editor Stellovski, por el cual se establecía que Dostoievski recibiría la cantidad de tres mil rublos —que pasarían directamente a manos de sus acreedores— a cambio de los derechos de edición de todas sus obras y el compromiso de entregar una nueva ese mismo año. Si la obra no era entregada en noviembre, el autor debería enfrentarse a una fuerte multa y, si en diciembre seguía sin estar lista, perdería todos los derechos patrimoniales sobre sus obras, los cuales pasarían a manos de Stellovski. De esta manera, en sólo veintiséis días, dictó a Anna Grigórievna Snítkina (una joven taquígrafa contratada para tal ocasión, con la que más tarde contrajo matrimonio) su novela El jugador, que fue entregada por el autor cumpliendo con los términos del contrato.

Murió en su casa el 9 de febrero de 1881 de una hemorragia pulmonar asociada a un enfisema y a un ataque epiléptico. Fue enterrado en el Cementerio Tijvin, dentro del Monasterio de Aleksandr Nevski, en San Petersburgo. El vizconde E. M. de Vogüé, entonces embajador de Francia en Moscú, que asistió a este funeral, lo ha descrito como una especie de apoteosis. En su libro, Le Roman russe, señala que entre los miles de jóvenes que seguían el cortejo, se podía distinguir inclusive a los nihilistas, que se encontraban en las antípodas de sus creencias. 

Por su parte, Anna Grigórievna, su última esposa, señaló, al respecto, que “los diferentes partidos se reconciliaron en el dolor común y en el deseo de rendir el último homenaje al célebre escritor”. En su lápida sepulcral puede leerse el siguiente versículo de San Juan, que sirvió también como epígrafe de su última novela, Los hermanos Karamázov:

En verdad, en verdad os digo que si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo, pero si muere produce mucho fruto


9 de abril de 2011

Cosmopoética, donde la poesía tiene la palabra

No he abandonado el blog. Lo prometo. Pero estoy viviendo una de las semanas más intensas del año. Cosmopoética convierte a Córdoba en poesía eterna. Versos, música, exposiciones, cultura. Recitales, debates, lectura... y calor, mucho calor. La ciudad de la Mezquita, cuna de grandes poetas como Góngora o Juan Bernier, acoge estos días a verdaderos genios de la poesía, a maestros capaces de crear nuevos mundos con la palabra.

Y cuando una ciudad apuesta por la cultura, los medios de comunicación saben responder. De ahí que desde hace una semana, apenas haya dormido. Por aquí han pasado, y todavía siguen, algunos de los nombres más conocidos del periodismo cultural. Desde Carlos del Amor a Javier Rodríguez Marcos, pero sin olvidar a Paula Corroto, Sergio C. Fanjul, Antonio Lucas o Julio Valverde, que gracias a El Ojo Crítico, propagó los versos a través de las ondas. A todos infinitas gracias.

Pero, sin duda, estos días que mañana acaban, me han servido para reencontrarme de nuevo con la poesía. Y para conocer a verdaderas referencias mundiales de este género. He podido escuchar a poetas como Ledo Ivo (Brasil, 1924), “la estrella del festival”, según otro de los grandes aquí convocados, el holandés Cees Nooteboom, nombre común entre los candidatos al Nobel de Literatura. O descubrir la sensualidad en los versos de Maram al Masri, una poeta siria a la que su país da la espalda. Su poesía íntima, sensual y reivindicativa no supera la censura del tumultuoso país sunita.

Charles Simic (Foto: Rafa Madero - Público)
Pero hay más. Porque a los consagrados se unen jóvenes emergentes. El amor, el desamor, la identidad, la soledad... Berta García Faet (Valencia, 1988) no quiere blog. Con tres poemarios publicados y el cuarto ya en talleres, Berta sigue creciendo en el género. Tanto que rechaza darme su blog. “No me gusta mucho lo que tengo ahí”. Está bien, descubriré lo nuevo.

La vida de Pablo. ¿Qué? Os preguntaréis. La lectura obligada de este mes. El libro de Carlos Pardo, poeta y coordinador de Cosmopoética, que en apenas unas semanas ha agotado su primera edición.  No la he comprado todavía. Lo haré en Madrid. En la librería del Círculo de Lectores, pues ahí trabaja Pardo. ¿Cómo se sentirá el autor que vende su obra? Ya os lo contaré.

Pero hay más. Mucho más. La galantería del americano Charles Simic, poeta directo y premio Pulitzer; el misticismo de Fabián Casas, un argentino que visita España por primera vez y que en perfecta armonía pasea por las empedradas calles de la judería junto a su esposa y el cochecito de su hija. Cuando lees su biografía te sorprendes al comprobar que quien ha compartido cerveza y experiencias contigo ha sido aplaudido y traducido por todo el mundo.

Y, cómo no, Alessandro Baricco (en la primera foto). No pudo estar más que unas horas, pero tuve la suerte de estar presente en la entrevista que ofreció a Antonio Lucas de El Mundo, y que espero pronto publique. El periodista y escritor italiano, autor de la premiadísima Seda, me regaló, además de consejos, conocimientos y sabiduría, su última novela, Emaús.

Carlos Mestre y Ledo Ivo (Foto: El País)
Todavía queda. La sensiblería de Neuman, la magia de Juan Carlos Mestre, que consigue que su voz se convierta en verso; la reivindicativa Fatena Al-Gurra, palestina perseguida por Hamás o la pasión crítica de la jovencísima Odile L’Autremonde (Madrid, 1992). Todos y cada uno de los más de 50 poetas consagrados que están por aquí tienen mucho que enseñar. Y Córdoba lo sabe. El apoyo ha sido masivo. La poesía está viva. Y Cosmopoética la ha puesto de moda. La ha sacado a las calles. La ha regalado a la gente. Y mañana, Caballero Bonald. Broche de oro a la semana, junto al merecidísimo Premio de la Crítica que hace apenas unas horas ha sido concedido a Juana Castro, poetisa cordobesa y participante en esta edición.

Cosmopoética se acaba. Pero los versos se mantienen. Seguirán adornando calles y balcones. Seguirán dando voz cuando no se sepa qué decir. Seguirán dando respuesta cuando no las haya. Durante semanas, niños y mayores han saboreado los versos más inesperados. Institutos, universidades, centros culturales y hasta la prisión. No hay muro que no atraviese un poema. Ni corazón que deje impasible. Mañana vuelvo a la realidad.




El Ojo Crítico de RNE nos acompañó ayer, ¿quieres escucharlo? 


2 de abril de 2011

La central nuclear de Cofrentes, un peligro a 70 kilómetros de Yecla

A menos de 70 kilómetros de Yecla en línea recta se encuentra uno de los principales problemas de nuestro municipio, pero que poco preocupa a los yeclanos por su desconocimiento. Estos días, la televisión se inunda con imágenes de Japón y de la crisis nuclear de Fukushima a causa del terremoto y posterior maremoto que asoló el país, pero ¿sabemos que la central nuclear de Cofrentes ha sufrido 102 sucesos de seguridad desde 2001 según el Consejo de Seguridad Nuclear? Además, dos de estos sucesos han sido de Nivel 1 en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares (INES) y la central ha sufrido más de 25 paradas no programadas.

Ante los múltiples problemas de seguridad de esta central, la Plataforma Tanquem Cofrents y Greenpeace pidieron al Gobierno que no renovara su premiso de explotación, que vencía el 20 de marzo, pero nadie les hizo caso. El 10 de marzo, víspera del fuerte terremoto que ha dejado fuera de control la central japonesa de Fukushima, el Gobierno renovó la licencia de la planta de Cofrentes , que seguirá funcionando hasta 2021.

Los informes elaborados por esta plataforma con el objetivo de cerrar la obsoleta central nuclear de Cofrentes se elaboraron a partir de documentos del Consejo de Seguridad Nuclear, Red Eléctrica Española y del Instituto de Investigaciones Tecnológicas de la Universidad Pontifica de Comillas. Además de los fallos de seguridad anteriormente mencionados, se revela que la central ha tenido que declarar desde 2007 seis prealertas de emergencia por motivos técnicos, cinco de ellas en los últimos tres años y causadas por el fallo reiterado de las válvulas de alivio y de seguridad del circuito primario, por donde circula agua a presión altamente radiactiva.

Las organizaciones consideran especialmente grave que los trabajadores de la central nuclear de Cofrentes reciben dosis radiactivas anormalmente altas en los procesos de recarga del combustible nuclear. En el caso del personal de contrata es entre un 136% y un 212% superior a las de las demás centrales, y en los trabajadores de plantilla y de contrata suponen entre un 143% y un 218% superior. Esta anómala situación ha sido expuesta en los informes del CSN ante el Congreso de los Diputados y el Senado. Estas dosis colectivas llegan a ser en Cofrentes de 2.500 miliSievert-persona, el triple de las que se suelen producir en otras centrales nucleares.

Funcionamiento inestable

Greenpeace y la plataforma Tanquem Cofrents recuerdan que la central  también ha tenido en estos años un funcionamiento poco estable, como reflejan las numerosas bajadas de potencia imprevistas y el cúmulo de paradas no programadas, lo que demuestra un mal funcionamiento de diversos componentes y equipos, relacionado con el agotamiento de su vida útil. Así, por ejemplo, desde el 1 de enero de 2010 hasta el 7 de marzo de 2011, han tenido lugar 15 bajadas de potencia, nueve de ellas del orden del 50% de la potencia o superior.

En sus ahora 27 años de vida, la central ha padecido una larga serie de fallos y problemas de seguridad sin resolver que evidencian, por un lado, el envejecimiento y el agotamiento de la vida útil de la planta nuclear de Cofrentes y, por otro, la pérdida de cultura de seguridad. En suma, demuestran que existe un riesgo cada vez más alto de que se produzca un accidente nuclear en esta central.

Además, como es inherente a todas las centrales nucleares, Cofrentes causa un serio impacto medioambiental y en la salud pública; a través del vertido rutinario de efluentes gaseosos y líquidos que contamina con radiactividad el aire y el agua del río Júcar.