7 de abril de 2008

Sin faldas no hay paraíso

A pesar de los esfuerzos de Zapatero por aplicar con garantías la Ley de Igualdad, España sigue siendo un país machista. Así se ha podido ver hace unos días con la denuncia de CCOO a la clínica San Rafael de Cádiz por disminuir el sueldo –unos 30 euros mensuales- a una decena de enfermeras que prefirieron usar pantalones en vez de la falda que exigía la normativa interna del centro. Me imagino a las pobres auxiliares pidiendo a los pacientes que se agacharan a recoger los utensilios caídos para no enseñar nada más de lo necesario. Y también puedo ver a los simpáticos abuelillos lanzando sin parar cosas por tierra con el fin de recordar tiempos pasados. Son los rescoldos del destape español, ¿o acaso no recuerdan, por ejemplo, El abuelo tiene un plan? En aquella película, protagonizada por el gran Paco Martínez Soria, el uniforme de las enfermeras por las que suspiraba el actor me recuerda mucho al de las trabajadoras de la clínica gaditana. Pero estimados lectores, aquello era 1973 y el Caudillo estaba en las últimas. Ahora, en el siglo XXI, dicen que somos un país moderno y ¡hasta del primer mundo! Entonces, ¿qué es lo que pasa?

Es cierto que las empresas privadas tienen derecho a fijar el vestuario de sus trabajadores, ¿pero hasta qué punto se han de tolerar los excesos sexistas? El Tribunal Supremo, según una sentencia de 2001, establece que la “imagen física de un trabajador pertenece a su empresa durante sus horas de trabajo”. Aun así, ¿dónde está el límite? La presidenta del comité de empresa de la clínica gaditana, Adela Sastre, explica que las enfermeras se sienten “utilizadas”, ya que a la hora de trabajar no tienen libertad de movimientos y no pueden agacharse para atender a los pacientes. “Tenemos que exponer nuestro cuerpo para hacer nuestro trabajo”, concluye.
Parece ser que los estereotipos que se han creado a lo largo de los años sobre estas profesionales del sector de la Sanidad no son suficientes, y por ello la clínica San Rafael ha querido echar más leña al fuego. Pero creo que ya es hora de que nuestro país supere los tópicos: ya no sólo ante las enfermeras, sino también ante las azafatas (más conocidas como auxiliares de vuelo), ante las criadas (reconvertidas actualmente en empleadas del servicio doméstico) y, cómo no, ante las siempre ‘provocadoras’ secretarias (es decir, las administrativas de hoy en día). Y, sobre todo, no se olviden de depurar al Ejército: la lacra más arcaica de España. ¿O acaso ven normal que un capitán de nuestra milicia aconseje a una subordinada que no denuncie a un compañero que la había violado? Es que con el uniforme, parece ser, estaba provocando al pobre compañero que no pudo contenerse ante la testosterona que le recorría.
A pesar de estos casos puntuales, parece ser que cada vez es más alta la concienciación ciudadana contra la denigración machista. Según datos del Instituto de la Mujer las denuncias por publicidad sexista aumentaron un 13% en 2007. Como es de esperar, la inmensa mayoría de estas quejas se refiere a anuncios televisivos que emplean la imagen o el cuerpo de la mujer como reclamo para la venta. De todas formas, los objetivos que se planteó el Gobierno cuando aprobó la Ley de Igualdad están todavía muy lejanos. Porque, ¿qué me dicen, por ejemplo, del sector de la moda? ¿Acaso no trata a las mujeres como meros objetos? ¿Y qué opinan de los videoclips musicales? Espabilen, por favor, pues no basta con cruzarse de brazos y esperar. Señoritas y señoras, solteras y casadas, salgan a la calle. Denuncien y reivindiquen sus derechos. No acepten la sumisión a la que en muchos casos se ven sometidas. Si no alzan la voz nadie va a escucharlas. La denuncia de las enfermeras de la clínica gaditana no es más que la punta del iceberg. Pero todavía queda mucho trabajo por hacer. Por cierto, por si no lo sabían, la joven soldado de la que les hablé antes fue expulsada del cuerpo. Lo tiene bien merecido. Eso le pasa por ir excitando a la tropa sin reparo.
Y para acabar no voy a dejarles frase célebre como suelo hacer, sino que voy a reproducir uno de los lemas que se escuchaban el pasado 8 de marzo, Día de la Mujer Trabajadora:


¡¡¡Manolo, hoy te haces la cena solo!!!

3 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Hola David! Te propongo que adaptes los articulos de la prensa escrita a la prensa digital: que uses más hipervínculos, imágenes, vídeos, etc. (lenguaje multimedia)para que sea más agradable de leer tu blog. Tenemos que aprovechar las ventajas de Internet! ;)

David Val Palao dijo...

Tienes toda la razón. Pero ahora estoy saturao, en verano estaré más tranquilo y ya podré meterme de lleno con el blog.

begusa dijo...

Bueno, bueno, bueno...
Me alegra ver que, aunque te falta perfilar el trazo, has abierto los ojos!
un aplauso para ti ;)
Sin embargo, hay cosas que me gustaría comentar.
En primer lugar, lo de la publicidad. es cierto que existen anuncios que denigran a la mujer... pero estoy convencida de que la mayoría de las personas (tanto hombres como mujeres) califican muhos anuncios de "normales", sin ver ningún tipo de discriminación/vejación/burla a la mujer... el error está en que partimos de unas bases, de una sociedad que está organizada de una determinada manera y muchas veces no "vemos" más allá, no somos conscientes de que no partimos de un suelo vacío y limpio, sino de muuuchas condiciones sociales y culturales. respecto a esto también debo decir, que se ha tenido mucha permisividad con los anuncios machistas (véase el patético ejemplo axe)... díganme...¿cuántas mujeres/hombres conocen que hayan dejado de consumir ese producto por la publicidad?... ¿no creen que es una buena medida (a nuestro alcance) para mostrar el rechazo a su política de publicidad?

¿qué me dices de tu expresión: "señoritas y señoras, solteras y casadas"?... ¿no quedaba claro con la palabra mujeres? (a veces el lenguaje también hace daño y es, lo digo por experiencia, lo que más cuesta advertir y cambiar).

animas a las MUJERES a denunciar y reivindicar sus derechos, a no aceptar la sumisión y me parece genial, de verdad. apoyo la moción. eso sí... yo añadiría también a ese grupo al otro género... ¿o es que los hombres no deben/pueden/quieren un mundo sin discriminación? (no dejemos todo el peso en las mujeres). junt@s somos más fuertes.