20 de abril de 2012

Ya no aguanto más: hay que tomar la calle

Somos el 99%. Y ha llegado la hora de acabar con el 1% que nos ahoga y nos asfixia

Despliegue policial en desahucio de Luciano
A veces la realidad se me queda grande. Esta mañana, 18 furgonetas de antidisturbios han acudido a la Avenida de Abrantes para ayudar a Bankia en el desahucio de nuestro vecino Luciano. Cuando he llegado a la zona ya era tarde. Un fuerte cordón policial obligaba a nuestro compañero a salir de su casa como si fuera un vil delincuente. Henchido de rabia he decidido darme la vuelta y escribir. Escribir ante tanta barbarie. Ante la mierda que supone este sistema represor que nos fríe a impuestos y recortes y después nos echa vilmente de nuestras casas en beneficio de unas entidades financieras que, gracias al dinero público, son quienes menos han notado la crisis. Y después está la Policía. Los cuerpos de seguridad del Estado al servicio de quien maneja la economía. Al servicio de los estafadores, de quienes están acabando con nuestros derechos sin mirar hacia atrás. Porque hoy, la Policía Nacional ha ayudado a una entidad que ha recibido 4.465 millones de euros de nuestros impuestos para poder subsistir y tener a un presidente, Rodrigo Rato, ex ministro de Economía, que el último año ganó 2,34 millones deeuros.

Hoy estoy agobiado. Estoy cansado. A veces me gustaría vivir en una burbuja para no tener que ver toda la mierda que nos llueve por todos lados. ¿Qué podemos hacer? ¿Nos enfrentamos a la Policía? Ni siquiera nos dejan protestar contra la usura de Bankia. Ni siquiera eso. Tanto es así que después del desahucio un nutrido grupo de personas ha ido a las puertas de una de sus sucursales a protestar y han acabado identificados y hasta uno detenido, acusado de forma injusta por delitos que no ha cometido. Delitos que, según El País, en voz de esa “versión policial” incluyen haber tirado sacos de cementos contra la sucursal ¿?

Se manipula, se tergiversa, se insulta y se nos quitan derechos vilmente. Derechos que este país ha conseguido gracias a décadas de lucha. Y mientras tanto, la mayor parte de los ciudadanos sigue pendiente del partido que el Barça y el Madrid juegan mañana. Así de triste. Nos dan circo y vamos como energúmenos detrás. No aguanto más. Estoy cansado. Veo injusticia tras injusticia, recorte tras recorte, opresión tras opresión y nadie se queja. Nadie grita. Es cierto que algunas personas estamos concienciadas y luchando contra este sistema que nos está engullendo, pero a veces no sabemos cómo responder. Nos falta fuerza.

Hace un par de semanas visitamos Somontes, una fina de la Junta de Andalucía que obreros y obreras del campo habían ocupado para poder trabajar y comer. Pues bien, ya les ha llegado la orden de desalojo porque parece ser que algún terrateniente de los que quería llevarse ese terreno para seguir especulando no está de acuerdo con que esa gente pueda comer ni vivir. Prefieren que se mueran de hambre en la calle. Pero yo sé que la gente de Somontes va a luchar. Lo sé porque mientras me lo contaban lloraban de rabia. No tienen nada que perder. Solo una vida que a veces supone un suplicio vivirla.

¿Y mientras tanto? Pasan los días. Sigue la opresión. Personas jubiladas que pagan más por sus medicamentos mientras les recortan las pensiones, estudiantes que ven como las tasas universitarias se multiplican, trabajadores que ven cómo sus derechos caen fulminados en pro de la patronal. Porque es lo que hay, nos dicen. Porque no queda otra. Que hay que privatizar todos los servicios. Pues no. Vamos a pelear, vamos a luchar. Nos encerrarán a todos y a todas porque así lo estipula la nuevareforma del Código Penal. Porque ya no nos dejan ni sentarnos para protestar. Calla y obedece. No. No lo haremos. Pero al menos entre rejas seremos felices y mantendremos nuestra dignidad.

Porque estoy cansado de que este sistema siga beneficiando a los de arriba. Estoy agotado de ver cómo una Amnistía Fiscal va a premiar a los ladrones que han dejado este país en la quiebra. Porque no aguanto ver cómo se ríen en el Parlamento Andaluz del perfecto discurso que Sánchez Gordillo, alcalde de Marinaleda, hizo el día quetomó su cargo. Porque no aguanto a esos inútiles que piensan que para salir de esta lo que hay que hacer es aprobar recortes a la clase trabajadora y dar facilidades a los de arriba. Porque no tolero que no haya un verdadero reparto de la riqueza. Porque no puedo permitir que Europa y Estados Unidos consuman al ritmo de tres planetas al mismo tiempo que más de mil millones de personas mueren de hambre. Porque no permito que grandes multinacionales y gobiernos se alarmen porque Argentina ha nacionalizado YPF y no se quejen cuando Telefónica impone un monopolio en esos mismos mercados. No puedo aguantar tanta hipocresía. Hoy estoy muy quemado. Pero a la vez estoy con muchas más ganas de lucha. Porque Luciano está en la calle, pero está de nuestro lado. Además de que pronto le encontraremos otra casa. Y aunque todavía hay mucho fútbol para amansar mentes, confío en que cada vez sean más los que se den cuenta del caos en el que estamos sumidos. En el caos donde unos cuantos nos están metiendo. Y de donde no nos quieren sacar.

Somos el 99%. Y ha llegado la hora de acabar con el 1% que nos ahoga y nos asfixia. Ha llegado la hora de tomar la calle.

10 comentarios:

Natalia Docampo dijo...

Expresas el sentir de much@s de nosotr@s que no podemos parar de pensar día y noche como es posible que estemos así, y a la vez que podemos hacer para parar esto.Espero que la rabia no se convierta en agresividad por que asi nacen las guerras y después ya no hay una solución racional, solo nos quedaría matar para no ser matados...La verdad mi espíritu pacifista llora dentro de mi cuando siento tu ira, por que también es la mía...

David Val Palao dijo...

Nunca he apostado por la violencia. Pero cansa que el sistema siempre la use para callarnos.

Andrés dijo...

Recordatorio... las hipotecas son contratos que firmas y en los que te comprometes a pagar. Si no pagas, te deshaucian {wink} Meter aquí los avales a Bankia con el calzador... es vociferación absurda

Y que luego venga con lo de Somontes, quejándose de los terratenientes, bla bla... en España hay cientos de ayuntamientos que regalan tierras de cultivo con tal de que se vayan a vivir allí para no perder población.

Oportunidades para "autogestión" tienes las que quieras... otra cosa es que no te mole irte a vivir al fin del mundo.

Anónimo dijo...

Sin duda hay que tomar las calles, no nos queda otra alternativa.

Anónimo dijo...

"Somos el 99%. Y ha llegado la hora de acabar con el 1% que nos ahoga y nos asfixia. Ha llegado la hora de tomar la calle"

Meeeeec, error, somos el 95%, tu mira a la gente..¿tu ves aires de revuelta? ¿ves gente con ganas de manifestarse? NO.

La gente usa internet como pataleta 2.0.

Te digo com veo que ira esto:
-Nadie hará nada y cuando digo nadie me refiero a que solo se "quejaran" unas 45.000 personas en todo el estado (y soy generoso en numero)
-Cuando el PP acabé su turno (seguramente antes de navidad) es cuando vendran las ostias y tambien..nadie hara nada..

No conozco a NADIE que REALMENTE esté interesado en manifestarse y mejorar..todos son estupidos y egoistas..y estos mismos son los que se encaragaran de denunciarte o de hacerte boicot..

Retomando el tema del %..no somos ni el 99% ni el 95%, nosotros (los que nos quejamos y salimos a la calle) somos el 1% y encima pobres..

Piguelito dijo...

Realmente emotivo... Yo no duermo pensando en como vamos a hacer la revolución de forma pacífica... No hay salida, no nos dejan salida... No duerno porque la revolución hay que hacerla pero no encuentro ninguna manera de que sea pacífica!!!

Anónimo dijo...

Nos están dando fuerte, compañero. Pero están tensando tanto que cualquier día se encontrarán con una sorpresa de las buenas.

Mientras tanto, nosotrxs a trabajar y apoyar los actos de resistencia y demanda de justicia: cada vez son más.

Y sí, mucha gente sigue en el sofá: nos han hecho espectadores y nos resistimos a convertirnos en actores. Aunque desespere, poco a poco, compañero.

Blogboreta dijo...

¡ Bravo!!

Cuantas veces me he sentido así, cuantas veces a mí y a los cercanos a mí se nos ha apoderado el asco, la desidia, la vergüenza, la rabia.

Gracias por expresar el sentir de muchos. Has acertado de lleno. Y actúan así en lo más alto porque lo saben. Propagan el miedo hacia nosotros,porque ellos tienen miedo.

Algún día se les romperá la cuerda, y estaremos ahí. No lo dudes.

manolo dijo...

Nos preguntamos ¿por qué el 15M? ¿para qué el 15M?
Bueno, la respuesta la estás dando tú mismo. "Hay motivos, sigue habiendo motivos"
La siguiente pregunta es ¿cómo?.
"Vamos despacio porque vamos lejos" y uno de los "cómos" es así, contando, informando, educando.
¡Ánimo David! Ya sabes que probablemente nosotros no veamos el cambio del sistema pero debemos ir preparándolo.
Salud.

Anónimo dijo...

que bonito! Casi lloro de emoción! Igual un día coges un kalasnikov y empiezas a volar tapas de los sesos. Al fin y al cabo es lo que han hecho los comunistas desde que existen. tu formas parte del 1% y no del 99% pero tus pensamientos radicales no te dejan ver mas allá. Por cierto llevate a tu vecino a tu casa y ya está problema solucionado.