25 de agosto de 2011

La hipocresía de España (y del mundo) hacia el Sahara Occidental

La situación del Sahara sigue siendo una asignatura pendiente de España. Una España que, cada vez, se comporta con mayor hipocresía de cara al territorio en litigio ocupado por el ejército marroquí y donde la vulneración de los Derechos Humanos es una constante que parece no importar a nadie.

La historia se remonta a 1975. Exactamente al 14 de noviembre, seis días antes de la muerte del dictador Francisco Franco. Ese día se firmó el Acuerdo Tripartito de Madrid o, lo que es lo mismo, la Declaración de Principios entre España, Marruecos y Mauritania sobre el Sahara Occidental. La declaración política sellada por estos tres países estipula que España transferirá la administración del Sahara Occidental, pero no la soberanía. Esa transferencia se hace a una administración temporal tripartita compuesta por los tres países firmantes.

La Marcha Verde
Apenas una semana antes de la firma de ese acuerdo, el 6 de noviembre, Marruecos, con la ayuda de Estados Unidos, envió al Sahara Occidental a 350.000 ciudadanos y 25.000 soldados para invadir el, por entonces todavía, territorio español. Fue la conocida como Marcha Verde. Con el Acuerdo de Madrid, España cedía la administración del tercio sur del Sahara a Mauritania y los dos tercios más septentrionales a Marruecos. Hoy, 30 años después, la ONU tiene un plan especial en la zona, la MINURSO (Misión de Naciones Unidas para el referendo en el Sahara Occidental), que pretende asegurar un futuro referéndum para la autodeterminación, pero, aunque Mauritania abandonó la parte sur después de sus continuas derrotas frente al ejército saharaui que se formó para responder a la ocupación, el Frente Polisario, el Sahara Occidental continúa dividido y militarizado bajo el gobierno marroquí.

Campamentos de refugiados


Cuando empezó la ocupación militar, miles de saharauis abandonaron sus casas y se desplazaron a la frontera con Argelia, único país vecino que no tenía afán expansionista en la zona. Actualmente, decenas de campos de refugiados ocupan la franja. Cada campo está dividido en cuatro distritos (wilayas), que tienen los nombres de El Aaiún (capital del Sáhara Occidental), Esmara (la ciudad sagrada), Djala (la ciudad portuaria más importante) y Auserd (una pequeña ciudad del interior del país).

Cada campo está subdividido a su vez en seis o siete pueblos (dairas) y cada pueblo en cuatro barrios. La organización de los campamentos está prácticamente en manos de las mujeres, que gozan de una importante igualdad con el hombre. Esta zona es, sin duda, una de las más inhóspitas del planeta: la temperatura en verano supera los 55 grados, mientras que en invierno las noches rebasan los cero grados. Solamente la sólida estructura organizada y los grandes sentimientos de solidaridad del pueblo saharaui han permitido crear una sociedad organizada, que perdura desde hace más de dos décadas en este cruento desierto.

Y tras tanto tiempo, los refugiados conciben estos campos como algo temporal, puesto que su sueño es volver a un Sahara libre. Algo llamativo teniendo en cuenta que la gran mayoría de veinteañeros ha nacido ahí y nunca ha pisado las tierras del Sahara Occidental. A pesar de todo, han sabido sobreponerse a los inconvenientes. El Ministerio de Salud ha realizado importantes progresos y se ha frenado la alta tasa de mortalidad infantil que había años atrás. Además, se ha dado la vuelta al analfabetismo que reinaba entre los saharaui, fruto de su época bajo yugo español. Ese dato alcanzaba el 90% entonces, ahora, es ese alto porcentaje de población el que es capaz de leer y escribir. Además, las mujeres, fuerte sustento de la población saharaui, sobre todo teniendo en cuenta que los hombres están en el ejército, han sido preparadas para desempeñar todo tipo de profesiones, desde maestras a enfermeras o constructoras de escuelas y hospitales.

Territorios liberados: República Árabe Saharaui Democrática (RASD)

En la parte este del territorio, en la frontera con Argelia y sin salida al mar, existe la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), administrada por el Frente Polisario y que disfruta de un alto el fuego vigilado por la MINURSO desde 1991. La RASD ha sido reconocida por 84 estados según el Frente Polisario, si bien este número depende de la fuente. Según el Parlamento Europeo, la RASD está reconocida por 54 estados y la Unión Africana. Según Marruecos, solo la reconocen 27 países en 2011. Como es de esperar, ni la Unión Europea ni España ni la propia ONU reconocen a la RASD como estado soberano.

Igualmente, a pesar del alto el fuego, este lugar es uno de los más minados del mundo. Unas minas lanzadas por el ejército marroquí ocupante que, constantemente, se rearma gracias al apoyo de países occidentales como España, Francia o Estados Unidos. Este territorio está separado del Sahara Occidental por un muro de 2.720 kilómetros que está custodiado por más de 120.000 soldados marroquíes. Y, mientras tanto, España juega un papel hipócrita, pues dice defender los derechos del pueblo saharaui a la autodeterminación con la boca pequeña, mientras apoya a Marruecos y firma suculentos acuerdos comerciales con Mohamed VI para explotar el territorio saharaui ocupado. Las decenas de resoluciones aprobadas por la ONU y la Unión Africana en apoyo a la autodeterminación del pueblo saharaui no han sido escuchadas por nadie.

Territorio ocupado

Todo el área occidental del Sahara está ocupado por el ejército de Marruecos, aunque la soberanía marroquí no es reconocida por ningún país de las Naciones Unidas. Aun así, tanto la ONU como la UE y Estados Unidos hacen la vista gorda ante los múltiples asaltos a los Derechos Humanos que se registran en el territorio. Los símbolos saharauis están prohibidos y manifestarse a favor de la autodeterminación es ilegal y castigado con cárcel y tortura.

Altercados en El Aaiún
Pero ya son tantos los apresados, que a los activistas ya no se les lleva a prisión, sino que se les detiene durante 24 horas, se les apalea y se les tira al basurero. Además, la policía marroquí viola a muchos de ellos, dejándolos indefensos, ultrajados y atemorizados. Pero, ¿por qué España y la UE no hacen absolutamente nada para detener este atropello? Son varios los motivos, aunque destaca uno: los suculentos acuerdos de pesca que firmó la UE y, concretamente España bajo el gobierno de Zapatero, con Marruecos para explotar los importantes recursos pesqueros del país, especialmente los situados en aguas saharauis.

Primero lo defendió Moratinos y después Trinidad Jiménez. España lo tiene claro: las aguas saharauis han de entrar en el acuerdo de pesca que se firme entre la UE y Marruecos. Y así fue. En mayo de este año se ratificó ese acuerdo (firmado por primera vez en 2006), a pesar de que la Comisión de Pesca de la UE pretendía excluir las aguas saharianas del acuerdo. España se opuso rotundamente. ¿Por qué? Muy sencillo: España dispone del 80% de las licencias de pesca concedidas en esas aguas (100 de 119) y más de 150 barcos faenan en esa zona.

A pesar de las continuas protestas del Frente Polisario, el Gobierno de Rodríguez Zapatero hace oídos sordos. Estos acuerdos de pesca son una flagrante violación del Derecho Internacional, pero se entiende el interés existente en estas aguas si se tiene en cuenta que el 38% del total de los recursos pescados por Marruecos procede de El Aaiún, capital del Sahara Occidental, y que el 74% del total del calamar que se pesca en Marruecos proviene del conjunto de aguas saharaui.

Este acuerdo entre la UE y Marruecos es totalmente ilegal, pero la ONU no hace nada por evitarlo. ¡Qué novedad! En primer lugar, Marruecos no dispone de capacidad legal para firmar ningún documento relativo al Sahara Occidental, ya que no dispone de estatus de “potencia administrativa” del territorio, categoría que, formalmente, ostenta España.

Además, la consideración por parte de la ONU de “territorio no autónomo” no permite la apropiación externa de recursos. Es más, según una resolución de la Asamblea General de 1991, “la explotación y pillaje de recursos marítimos y otros recursos naturales en virtud de intereses económicos extranjeros en territorios coloniales y no autónomos (...) representa una grave amenaza a la integridad y a la prosperidad de estos territorios”.

Por último, el hecho de que el acuerdo de pesca prejuzgue un estatus del Sahara Occidental favorable a Marruecos viola numerosas resoluciones y principios de Naciones Unidas, entre ellos el que contempla el derecho a la autodeterminación.

Pues, a pesar de tantas irregularidades la MINURSO hace la vista gorda. Y tanto la UE como España se benefician económicamente de la grave situación. A cambio, el gobierno marroquí recibe financiación europea y controla sus fronteras para frenar el trasiego de inmigrantes subsaharianos y el tráfico de droga desde el interior de África hacia el viejo continente.

España no es más que un vil cómplice de esta sangrienta situación. Asimismo, la inversión de grandes empresas españolas en la zona cohíbe a los medios de comunicación de informar sobre las tropelías que se cometen en el Sahara Occidental. El vacío informativo en la zona es total. Los periodistas apenas tienen libertad en el territorio ocupado y cualquier atisbo de apoyo a la autodeterminación saharaui supone la extorsión y la expulsión.

¿Por qué no se convoca el referéndum?

Marruecos teme hasta a sus propios ciudadanos, los cuales también son torturados y maltratados si se muestran partidarios de la independencia saharaui. ¿Sabéis que cualquier ciudadano marroquí que viva en los territorios ocupados desde antes de 1999 tiene derecho a votar en el referéndum de autodeterminación? Incluso con esta importante ventaja, el gobierno marroquí rechaza convocar la consulta. Porque, según argumenta el Frente Polisario, hasta sus propios ciudadanos votarían a favor de la autodeterminación saharaui.

Y es que los marroquíes son tratados como una mera herramienta colonizadora en la parte ocupada y son alojados en chabolas cercanas al mar para explotar los recursos marítimos del Sahara Occidental.

La Intifada Saharaui

En mayo de 2005, el pueblo saharaui que vive en los territorios ocupados del Sahara Occidental comenzó una pacífica intifada (“levantamiento”, en árabe). Pero, por desgracia, esta intifada apenas tiene seguimiento por los medios de comunicación occidentales. Sabedores de ello, los saharauis, sobre todo las mujeres, que son las principales instigadoras de este alzamiento, comenzaron a expandir a través de Internet sus pacíficas actuaciones contra la represión del régimen marroquí y la indiferencia del mundo.

Todos los días se producen decenas de arrestos, sobre todo de chicas. Pasan días o incluso años encerradas sin ningún tipo de contacto con el exterior. Ni siquiera pueden ser visitadas por sus familiares. Pero no pierden la esperanza. Esta intifada, que estalló en la ciudad de Smara (hay varios vídeos en Youtube) está totalmente silenciada por el ejército marroquí bajo tortura y penas de cárcel. Pero ni la ONU ni la UE hacen nada por evitarlo. Solo una decena de vídeos que circulan por internet dan muestra de esta esperanzadora respuesta pacífica. Sin embargo, Occidente apoya a Marruecos y no da ni voz ni apoyo a los activistas.

Mientras tanto, los saharauis no pierden la esperanza. Solo quieren algo tan legítimo como la independencia de su pueblo para poder vivir en paz y libertad. Pero, una vez más, los intereses económicos priman más que la vida de las personas. Un ejemplo más de que en este mundo capitalista y atroz una vida tiene mucho menos valor que algo tan banal como un kilo de calamares. Así de triste, pero así de cierto.


Y para concluir os recomiendo este documental: Un grito desde el Sahara


NOTA: Hipervínculos en rojo

22 de agosto de 2011

'No es un día cualquiera' de RNE entrevista a Ana Benavides por su libro "El piano en España"

La pianista malagueña Ana Benavides presenta en “No es un día cualquiera” de Radio Nacional su libro El piano en España, del que ya hablé en este blog. Este manual presenta un interesante e ilustrativo paseo por la trayectoria de este piano en nuestro país desde finales del siglo XVIII hasta las primeras décadas del XX. Una joya que llega también al lector no especializado. Altamente aconsejable.



20 de agosto de 2011

El gran discurso antisistema de Julio Anguita

El ex coordinador de Izquierda Unida, Julio Anguita promulgó en 1999 un discurso que sigue tan vigente como aquel día. Pensaba resumirlo, pero es tan bueno que me veo obligado a insertaros el vídeo para que lo veáis entero. Son 27 minutos de discurso inteligente con el único objetivo de hacer pensar a las personas. Levántate y piensa.


18 de agosto de 2011

No con mi dinero


No tenía intención de escribir nada hasta septiembre, pero tras ver lo que está ocurriendo en Madrid no he visto más remedio que lanzarme al ruedo antes de lo previsto. Lo siento, pero no soporto las ventajas injustas que están recibiendo los denominados como “peregrinos” que participan en la Jornada Mundial de la Juventud que hoy recibe al papa Benedicto XVI.
Las miles de personas, sobre todo jóvenes, que han llegado estos días a Madrid se han encontrado con una serie de descuentos y ventajas que son simplemente intolerables. Por adquirir su “carné de peregrino”, cuyo coste va directamente a un Fondo Solidario abierto por la Conferencia Episcopal con el fin de sufragar las Jornadas, los peregrinos tienen ventajas económicas inimaginables. Pero, ¿cuánto han pagado los jóvenes peregrinos por estos carnés? Aquí el dato:
Ahora me pregunto, si la Comunidad de Madrid ha cedido más de 800 colegios públicos, además de polideportivos y otras instalaciones; si universidades y colegios privados han abierto sus puertas; e incluso familias han prestado habitaciones para acoger a los peregrinos, ¿a que se deben estos altos precios? ¿Por qué se cobra por unas instalaciones que la Comunidad ha cedido gratuitamente perjudicando, además, las vacaciones de cientos de conserjes, personal de limpieza... de estos centros? Según la Iglesia, se pretende que con estos altos precios se sufrague el 70% de los 50,5 millones de euros presupuestados para la visita. ¿Y el otro 30? Según aseguran, grandes empresas (Mahou, San Miguel, Abengoa, Nocilla, Cola Cao, La Piara, Iberia, Corte Inglés, Caja Madrid, Endesa, Banco Santander, Telefónica, OHC, FCC, Coca Cola, Ediciones San Pablo, Ediciones Santillana...) han aportado en torno a un millón de euros cada una, tanto en “metálico” como en diferentes servicios prestados para sufragar ese porcentaje restante.
En conclusión, las grandes empresas han aportado unos 15 millones de euros en efectivo que, al igual que los donativos de menor cuantía, se podrán desgravar, ya que la cita ha sido declarada "acontecimiento de excepcional interés público", algo que supone un beneficio indebido para la Iglesia Católica. Porque, ¿saben de qué tipo de ventajas fiscales hablamos? Resumiendo, las deducciones no podrán superar el 90 por ciento de lo donado a la Conferencia Episcopal para la celebración del evento, pero hay varias fórmulas. Las empresas pueden deducirse en la cuota íntegra del impuesto de sociedades directamente un 40 por ciento de la donación o bien hasta un 90 de la misma a través de los gastos en publicidad dedicada a la divulgación del acontecimiento. En este último caso, la deducción es del 15 por ciento del gasto publicitario hasta el límite anteriormente mencionado.
En cuanto a las personas físicas, las deducciones son del 30 por ciento en el caso de las donaciones y hasta el 90 por ciento si es a través de los gastos publicitarios, a los que se aplica una deducción del 15 por ciento. Además, habrá bonificaciones del 95 por ciento del impuesto de actividades económicas para las actividades artísticas, culturales o deportivas y también de los gravámenes locales en las operaciones relacionadas con la jornada.
Habitualmente, cuando no hay carácter de excepcionalidad como en este caso, las donaciones a ONG, fundaciones, la Iglesia Católica o entidades sin fines lucrativos disfrutan de deducciones del 25 del importe en el caso de las personas físicas y del 35 en el caso de las empresas.
Ventajas de ser peregrino

Una vez enumeradas las grandes ventajas fiscales que tienen las empresas colaboradoras, voy a explicar brevemente las ventajas que ofrece tener un carné de peregrino tras abonar la elevada suma que pide la Conferencia Episcopal para conseguirlo. Ventajas que, sin duda, deberían aplicarse a sectores de la sociedad bastante más perjudicados que los “peregrinos” como pueden ser desempleados, desahuciados, estudiantes, rentas bajas...
Transporte
La Consejería de Transportes, tras mediación de la gran lideresa Esperanza Aguirre, ha reducido el precio del abono de tres días a cuatro euros y el de la semana a 10 euros para los peregrinos. Esto supone una rebaja del 80% teniendo en cuenta que, por ejemplo, el abono normal de tres días cuesta 25 euros.
Carné joven gratuito
Además, la Consejería de Cultura y Deportes ha emitido carnés jóvenes gratuitos para los peregrinos con edades comprendidas entre 14 y 30 años. Este carné ofrece suculentos descuentos (e incluso la gratuidad) en teatros, cines, museos y demás actividades de ocio.
Comida
Aunque la gran mayoría de peregrinos recibe la manutención ofrecida por los organizadores, algunas asociaciones de hosteleros afines a la Conferencia Episcopal (FehrCarem y La Viña) han concertado que 2.300 restaurantes de la región servirán el menú “peregrino” por 6,5 euros. Pero eso sí, para poder degustar este menú a precio reducido deberás presentar tu carné de peregrino.
Sanidad
A diferencia de lo que ocurre con los pacientes de otras comunidades autónomas y de otros países, cuya asistencia debe facturarse a sus lugares de origen, basta con presentar una credencial de peregrino para que la sanidad pública madrileña corra con todos los gastos, engrosando así la financiación pública de este evento confesional, según se desprende de un correo electrónico enviado por indicación de la Dirección General de Atención Primaria a todos los centros de salud.
En conclusión, cada peregrino ha pagado una ingente cantidad de dinero a la Iglesia Católica para poder sufragar esta visita del Papa a Madrid, en la que se incluye alojamiento (regalado por la Comunidad de Madrid), más manutención (picnic patrocinado por las empresas colaboradoras). Si a esto sumamos que casi les regalan el transporte, así como la visita a museos y teatros y la sanidad, ¿en qué va a beneficiar este macroevento a los ciudadanos de a pie? ¿Qué beneficios va a obtener la Comunidad de Madrid y sus ciudadanos?
Asimismo, hay que tener en cuenta que por mucho que quieran decir lo contrario, la visita del Papa va a costar dinero a todos los españoles, por ejemplo, en cuanto a medidas de seguridad se refiere. Según datos del Ministerio del Interior, proteger a Benedicto XVI durante su visita va a costar en torno a dos millones de euros adicionales, que se emplearán exclusivamente en pagar dietas, horas extras y compensaciones por retrasar las vacaciones a los 4.952 agentes del Cuerpo Nacional de Policía que participan en el dispositivo policial. Pero no acaba ahí la cosa, pues el total de fuerzas de seguridad desplegadas gira en torno a las 17.000 unidades.

Desde hace semanas se controla Barajas, la Plaza de Cibeles, Cuatro Vientos... Se suceden los controles móviles y la búsqueda de explosivos. Los francotiradores ya están colocados en los puntos estratégicos. En el Escorial, lugar que visitará Benedicto XVI, se prohíbe ya el tránsito de vehículos y los controles son estrictos y casi humillantes. Se han sellado todas las alcantarillas del centro de Madrid y hasta los transportes son sometidos a duros controles. Madrid está blindado con 5.000 policías nacionales, otros 2.000 de la Guardia Civil, 4.000 agentes municipales, más de 1.300 antidisturbios (la mitad de la plantilla existente en toda España), 150 funcionarios de la Brigada Móvil, 90 integrantes de la Unidad de Caballería, 44 guías caninos, 38 policías de la Unidad de Subsuelo y 1.900 alumnos de la Escuela de Ávila, entre otros grupos. En conclusión, se han movilizado agentes de cinco comunidades autónomas para asegurar la tranquilidad de Su Santidad... ¿Y quién paga este increíble despliegue? Todos estos gastos “no presupuestados” correrán a cargo del Estado, la Comunidad de Madrid y su Ayuntamiento, unas cifras que no son públicas “pese a las preguntas en el Congreso del diputado de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares”.
Poca repercusión en los comercios
Ayer ya escuché en Radio Nacional a algunos comerciantes del centro de Madrid que decían que las ventas se desarrollaban a un ritmo normal y no acorde a la marea humana que invade el centro de Madrid. Además, la JMJ ha llenado menos hostales que el Orgullo Gay. “Ni siquiera se va a cubrir el 70% de plazas hoteleras, ni punto de comparación con las cuatro noches del Orgullo Gay, en las que alcanzamos el 100% de ocupación año tras año”, declaraba ayer Alberto Di Stefano, vicepresidente de la Asociación de Empresarios del Hospedaje de la Comunidad de Madrid.
Pero si no se llenan los hostales, los hoteles mucho menos. Madrid solo tiene 100.000 plazas hoteleras y no hay ningún cartel de “no hay plazas”, según señala Antonio Gil, secretario general de la Asociación Empresarial Hotelera de Madrid. Solo daré un dato para que aquellos que apoyan fervientemente estas JMJ recapaciten: En mayo de 2010, con motivo de la final de la Champions League en el Santiago Bernabéu, Madrid no disponía de plazas hoteleras por menos de 250 euros, según asegura esta empresa. La ocupación fue del 99%, y eso que esa gran final no pudo traer a más de 150.000 personas a Madrid, frente al millón que ha venido tras los pasos del 'pastor alemán'.

Y por seguir con el ejemplo anterior, el millón de “peregrinos” gasta muchísimo menos dinero que cualquier turista normal teniendo en cuenta que se lo dan casi todo gratis. Se calcula que, como mucho, no gasta más de 20-30 euros diarios frente a los 100 euros de media que gasta un turista. Para más inri, los participantes en el Orgullo Gay gastan en torno a 130 euros diarios, un 30% más que cualquier turista normal. De hecho, en los cuatro días que duró esta festividad en julio de este año entre turistas y madrileños gastaron más de 100 millones de euros solo en el entorno de Chueca y Malasaña. En 2007, que Madrid acogió el Europride, se dieron cita en la capital más de dos millones de personas durante los diez días del festival con más de dos millones de euros gastados en la capital. No creo que la JMJ se acerque ni de lejos a esas cifras. Sobre todo, teniendo en cuenta que las últimas visitas de Su Santidad no han traído tantos beneficios como los esperados. Los comerciantes y hosteleros de Santiago de Compostela ya mostraron su malestar en 2008.
Conclusiones

Por tanto, y ya para concluir, remarco que esta visita del Papa no es rentable para el Estado español. Una vez más, Zapatero ha cedido a las presiones de la Iglesia que manda a su líder espiritual para luchar contra los valores “laicos” que, según cree, se están imponiendo en España. ¿Cómo puede tolerar un gobierno aconfesional que se organicen estos macroeventos religiosos privados? ¿Y si decidiera montarlo la comunidad judía? ¿Se permitiría? ¿Tan acabado está Zapatero que permite que venga Benedicto XVI a España a insultar leyes que protegen a millones de españoles como el matrimonio homosexual o la ley del aborto? ¿No es esto un estado aconfesional? ¿Por qué apoya el Estado un evento PRIVADO con fondos públicos?
Que prediquen en las iglesias, no fuera de ellas. Lo digo como lo siento. Y que prediquen con su dinero, no con el mío. Que monten estos macroeventos en su Ciudad Estado del Vaticano, que para eso la tienen, constituyendo el único estado teocrático de Europa y la única manifestación religiosa con país propio. No defiendo ninguna religión, porque la historia dice que solo han traído miedo, guerras, hambre y sangre. Amor y paz poco, muy poco. El Papa debería irse a ayudar a Somalia y Etiopía y esos “peregrinos” enviar las grandes cantidades de dinero que han invertido en este viaje para ver al Sumo Pontífice en frenar el hambre que está destrozando el Cuerno de África durante estas semanas.
Que nos dejen tranquilos porque, le pese a quien le pese, el laicismo es la “religión” más coherente con el siglo XXI. Lo más triste de todo es que ayer la contramanifestación laica organizada de forma totalmente LEGÍTIMA, fue disuelta a palos por los antidisturbios. Como siempre. En cambio, a los “peregrinos”, que estaban insultando y provocando a quienes estaban enfrente de ellos defendiendo un estado laico, aconfesional y democrático, se les invitó pacíficamente a abandonar la plaza. El mundo al revés. ¿Quiénes son los antisistema?

26 de julio de 2011

Los últimos que esperaron el alba

El jutge m’ha condemnat,/ la sentencia em llegia./ Molts botxins m’han donat mort/ amb una cruel sagnia./ Adéu companys de ciutat,/ de la ciutat molla i grisa./ Amics moriré cantant/ cançons de la terra mia./ Són cançons de llibertat,/ per ella perdo la vida!”.

(Letra de Maria Aurélia Campmany en homenaje a Txiki)


El 27 de septiembre de 1975 llegó la noche más larga. José Luis Sánchez-Bravo Solla, de 21 años, fue fusilado en Hoyo de Manzanares tras esperar desesperanzado una amnistía que nunca llegó. Junto a él, y con unos minutos de diferencia, cayeron también bajo las balas de las Fuerzas del Orden Público, Xosé Humberto Baena (23 años) y Ramón García Sanz (27). Un poco antes, pero en Burgos, se fusiló a Ángel Otaegui (33); y en Cerdenyola caía abatido Jon Paredes “Txiki” (21 años) mientras entonaba el Euzko Gudariak entre consignas y gritos de libertad. Fueron los últimos cinco fusilados del franquismo. 54 días después, el dictador exhaló su último aliento.

Es imposible precisar el número de personas ejecutadas después de la Guerra Civil, pero algunos historiadores hablan de más de 200.000. Sin embargo, las más recordadas son sin duda las de estos cinco mártires que recibieron las balas del Régimen cuando toda Europa protestaba contra la pena de muerte que todavía se aplicaba en España. Esa noche fue eterna. José Luis Sánchez Bravo, natural de Vigo, pero residente en Madrid desde que estudiaba Físicas en la universidad, divisaba la luna desde la ventana de su celda de la cárcel de Carabanchel. En las celdas contiguas, Baena y García Sanz esperaban la llegada del alba.

La condena

El 17 de septiembre de 1975 se constituyó en el acuartelamiento militar de El Goloso el consejo de guerra que debía fallar la causa seguida por el trámite sumarísimo 1/75 contra los procesados Manuel Cañaveras, María Jesús Dasca, José Luis Sánchez-Bravo, Ramón García Sanz y Concepción Tristán, supuestos autores de un presunto delito de terrorismo con ocasión de la muerte del teniente de la Guardia Civil, Antonio Pose Rodríguez, acaecida el 16 de agosto de 1975, según explicaba el auto publicado ese día en La Vanguardia.


Poco después de comenzar el juicio, durante la lectura de las acusaciones imputadas a los procesados y de las actuaciones llevadas a cabo por las autoridades para el esclarecimiento de los hechos, varios de los abogados defensores hicieron algunas observaciones al presidente del Tribunal, que les apercibió para que se callaran. Como siguieron insistiendo en las irregularidades del proceso, el presidente les ordenó abandonar la sala, ocupando el estrado los abogados codefensores, que también fueron expulsados cuando actuaron como sus compañeros. Todos menos el abogado defensor de José Fonfría, el único de los procesados que no estaba condenado a muerte. El resto fue sustituido por abogados defensores militares nombrados de oficio... No había pruebas ni tiempo para preparar la defensa, pero el futuro estaba escrito de antemano.

Los acusados confirmaron pertenecer al FRAP (Frente Revolucionario Antifascista Patriótico), pero negaron haber participado en el asesinato del guardia civil y alegaron haber sido sometidos a presiones para declarar. Pero no les dejaron explicarse. El único que pudo hacerlo fue Fonfría, que añadió que cuando supo “lo que iba a ocurrir” se retiró porque no era partidario de la violencia. No vio nada. Solo dijo que el día de los hechos, el 16 de agosto, vio a Sánchez Bravo y a Cañaveras, quienes le dijeron que iban “a cargarse a alguien”. Tras esta pobre declaración, la audiencia pública del Consejo de Guerra quedó vista para sentencia.

Al día siguiente, acogiéndose a la pena pedida por el fiscal, se hizo público el fallo: cinco sentencias de muerte y 20 años de pena de reclusión para Fonfría. La sentencia declara probado que el Partido Comunista de España ha ordenado este asesinato después de publicar una circular desde París en la que pedía más actuaciones violentas contra el Régimen de Franco.  (Aquí puede leer toda la sentencia).

La ejecución

El 26 de septiembre de 1975, el Consejo de Ministros encabezado por Carlos Arias Navarro y reunido en el Palacio de El Pardo, ratificó las condenas a muerte de Ramón García Sanz, por haber sido “autor material” de la muerte del teniente Antonio Pose y de José Luis Sánchez Bravo, acusado de “organizador e inductor” del asesinato. Se indultó a Manuel Cañaveras, María Jesús Dasca y Concepción Tristán.

A las penas de muerte de García Sanz y Sánchez-Bravo se unieron las de Jon Paredes “Txiki”, miembro de ETA y culpable de participación en atraco a mano armada en la sucursal del Banco Santander de Barcelona donde murió un cabo primero de la Policía Armada; Ángel Otaegui, miembro de ETA y culpable de participación directa en el asesinato de un cabo primero de la Guardia Civil en Azpeitia; y Xose Humberto Baena, miembro del FRAP y culpable directo del asesinato el 14 de julio de 1975 del policía armada Lucio Rodríguez Martín frente al Hospital Militar “Gómez Ulla” de Madrid.

Mientras los cinco condenados esperaban la llegada de la hora fatídica, en el exterior seguían las gestiones para pedir clemencia. La ola de protestas explotó. París, Carcassona, Dijon, Atenas, Colonia, Ámsterdam, Göteborg, Bonn, Roma, Copenhague, Lieja, Bruselas, Viena, Boston... vivieron manifestaciones masivas y ataques a intereses españoles. Pero los más graves incidentes se produjeron en la embajada española en Lisboa, que fue saqueada e incendiada por los manifestantes, algunos de ellos militares, mientras las radios Renascença y Club Portugués llamaban a la movilización de “todos los patriotas y antifascistas”.  

Un grupo de abogados madrileños se reunió en el despacho de Pedrol Rius, decano del colegio, y llamaron al Vaticano. Otro grupo de letrados, entre los que estaban Tierno Galván, Manuela Carmena, Jaime Miralles, Leopoldo Torres y Cristina Almeida, se encerraron en la sede colegial. Lo mismo ocurría en Barcelona. Otros colegios, los de Arquitectos, de Ingenieros, de Licenciados... celebraron asambleas y dirigieron telegramas en petición de clemencia. La Asociación de la Prensa de Madrid logró la adhesión de 115 periodistas en apenas una hora.

El Papa Pablo VI se puso en contacto con El Pardo, desde donde se le dice que el jefe del Estado “se ha ido a dormir y ha dicho que bajo ningún concepto se le moleste”. Al día siguiente, el Papa lo confirmará ante miles de fieles en la plaza de San Pedro, tras repudiar el terrorismo: “Hemos pedido clemencia por tres veces y esta misma noche hemos suplicado de nuevo en nombre de Dios. Desgraciadamente, no hemos sido escuchados”. El nuncio en España, monseñor Dadaglio, se presentó a las cuatro de la mañana en la sede de Asuntos Exteriores y poco después lo hizo el embajador alemán. Pero nada ni nadie logró parar la terrible sentencia.

José Luis Sánchez-Bravo
Ya entrada la madrugada, José Luis Sánchez-Bravo pidió papel y lápiz para escribir su testamento político, donde afirmó que la ejecución del anarquista catalán Salvador Puig Antich en marzo de 1974 le había impulsado a la lucha revolucionaria. Entristecido, pero esperanzado por entender su muerte como la gota que colmaría el vaso de la rebeldía y de la lucha ante el plausible agotamiento del caudillo, José Luis recibió una visita inesperada. Su novia Silvia Carretero, también de 21 años, fue trasladada en coche celular desde la prisión de Yeserías donde estaba detenida, hasta la de Carabanchel para dar el último adiós a José Luis, el padre del hijo que esperaba desde hacía tres meses. Cuando a las 7 de la mañana, Silvia fue obligada a volver a su prisión, prometió entre lágrimas que aquel hijo se llamaría Ramón Luis Humberto, en memoria de los tres condenados.

Esa misma noche, el compositor Luis Eduardo Aute, conmovido por la trágica situación que se respiraba en España, daba por concluida una bella canción titulada “Al Alba” que había comenzado a escribir los días previos a los fusilamientos. “Ha sido una de las canciones que más rápido me surgieron, pero quería que la gente la cantara. La verdad es que no tuve que pensar mucho, salió del dolor”, explicó años más tarde en una entrevista. Sin duda, “Al Alba” se convirtió en un canto a la vida, enmascarado en una canción de amor, la única forma de que pasara rápido la censura. “Por eso la estructuré como una canción de amor, de despedida para siempre y como un alegato a la muerte. Pero hay varios elementos muy vinculados a las ejecuciones de esa noche”.

Jon Paredes "Txiki"
A las 8:30 de la mañana, en el patio de la cárcel de Villalón de Burgos, Ángel Otaegui, después de apurar una botella de coñac con sus carceleros, fue situado ante un pelotón de voluntarios de la Policía Armada y fue abatido por una ráfaga de disparos. Cinco minutos más tarde, Jon Paredes “Txiki” también murió en un solar junto a las tapias del cementerio de Cerdenyola. Su hermano y sus abogados asistieron a la ejecución. A uno de los guardias civiles, visiblemente nervioso, se le disparó un tiro al aire. Inmediatamente después, dispararon los otros cinco, disparo a disparo, y luego otra vez seis tiros. Con el cuerpo desplomado durante unos interminables segundos, sus abogados oyeron a Txiqui que seguía cantando el Euzko Gudariak, hasta que el teniente ordenó al pelotón el tiro de gracia. Poco antes de ser trasladado al paredón, Txiqui, extremeño de nacimiento, pero defensor a ultranza de Euskal Herria, escribió estos cuatro versos:

Mañana cuando yo muera,
No me vayáis a llorar.
Nunca estaré bajo tierra
soy viento de libertad.

A las 9:00 de la mañana, en el campo de tiro de El Palancar, en Hoyo de Manzanares, fueron fusilados por voluntarios de la Guardia Civil y de la Policía los tres condenados del FRAP. A las 9:10 horas caía abatido Ramón García Sanz, que huérfano y sin familia había pedido ser fusilado el primero para estar acompañado por su amigo José Luis. A las 9:40 sería el turno de José Luis Sánchez-Bravo y, por último el vigués Xose Humberto Baena, en torno a las 10:15 horas. Las detonaciones pudieron oírlas, aterrados, un grupo de periodistas y abogados que intentaron penetrar sin éxito en el recinto.

Años después lo explicó así José Oneto: “Oímos una descarga sorda, multiplicada por el eco (...). Un largo e intenso escalofrío nos recorrió el cuerpo. Miramos el reloj. Eran las 9:10 de la mañana (...). Momentos después oímos un tiro solitario que volvió a multiplicarse por el eco. Alguno de nosotros, con lágrimas en los ojos, musitó un cabrones...”



30 de junio de 2011

Injusto adiós al sueño azul

No pudo ser. El pasado martes el sueño se tornó en pesadilla. Córdoba, cuna de culturas y de civilizaciones con más de dos milenios de historia, estalló en desolación, llanto y rabia. Tras una década de intenso trabajo, con toda su población volcada con un fin común, la Capitalidad Cultural para 2016 pasó de largo, quedándose en Euskadi, una tierra, sin duda, bastante menos necesitada. San Sebastián fue la ciudad elegida. Contra todo pronóstico, cuando nadie había apostado por ella. Cuando no estaba en ninguna quiniela. ¿Por qué?

Con cerca de 140.000 adhesiones, entre las que destacan, por ejemplo, las de Bob Dylan, Juan Luis Cebrián, Vicente Amigo, Miguel Ángel Moratinos o Caballero Bonald, el proyecto Córdoba 2016 se perfilaba como favorito. Más de 29.000 amigos en Facebook, más de 3.100 seguidores en  Twitter, más de 200.000 en Tuenti y cerca de 2.000 voluntarios para trabajar por la Capitalidad, son algunos de los datos que demostraban el apoyo masivo de esta candidatura. Por ejemplo, Burgos 2016, la segunda ciudad con más adhesiones, no llegaba a las 50.000. Lo surrealista es que San Sebastián 2016, con unas 7.000 adhesiones, era una de las ciudades con menos apoyo, junto a Zaragoza 2016 que tenía 2.700.

Córdoba arrancó su andadura por la Capitalidad Cultural en 2002. Desde entonces, la Oficina de la Capitalidad creada a tal fin ha impulsado la cultura en la ciudad de manera destacada. Su proyecto, llamado En Clave 16 y que puede descargarse en la web de la candidatura, fue muy valorado por el jurado en la última criba que dejó a Córdoba como favorita para la gran final. Actividades para todos los gustos y todas las edades donde la cultura tenía un único objetivo: llegar a todos los rincones de la ciudad y a todos los habitantes, cordobeses o no. La integración cultural como único fin común. 

Desde hace tres años he tenido la suerte de trabajar intensamente en este proyecto y de sentirme como un cordobés más. Con el Festival de la Guitarra, buque insignia de la candidatura con 30 ediciones a sus espaldas, pero también con ilusionantes proyectos, surgidos de la nada, como Cosmopoética, que este año celebraba una más que aplaudida octava edición con récord de participación y de aparición en medios. Este festival de poesía ha vuelto a poner de moda un género que nunca debería haber decaído. Pasear por Córdoba es pasear por su historia enraizada con la cultura. La Mezquita respira mestizaje e interculturalidad, mientras un balcón frente a ella recita un verso de Miguel Hernández. La plaza del Potro, entremezcla la historia de su emblemática posada quijotesca con los tenues acordes de una guitarra flamenca.

Córdoba me ha aportado mucho en estos tres años. Me ha servido para adentrarme de lleno en un género hasta ahora casi desconocido para mí, el flamenco o para acercarme a los mágicos versos de Álvaro Mutis, Ivo Levo o Alan Sillitoe. Pero también me ha ayudado a amar a un instrumento que hasta no hace muchos años no se encontraba entre mis favoritos. La guitarra clásica de Barrueco, los eléctricos acordes de The Pretenders o Bonamassa o la sobriedad del maestro de Lucía serán recuerdos imborrables en mis años trabajando para el Festival. Córdoba me ha enseñado a vivir la cultura, a sentirla y, lo más importante, a compartirla.

Cuando el presidente del jurado leyó el nombre de Donosti, los cientos de personas que se agolpaban en el Ayuntamiento de Córdoba en ambiente festivo cayeron abatidos. Las lágrimas, los abrazos, las caras de tristeza se adueñaron del lugar. Incomprensible e injusticia fueron las palabras más escuchadas esa tarde. Desde la distancia, los que vivimos esa desoladora designación también caímos apesadumbrados. ¿Qué pasó? Lo diré bien claro: que ha perdido la cultura. Que ya se politiza hasta un hecho tan importante como la Capitalidad Cultural para una ciudad. Que se juega con la ilusión y los sentimientos de las personas. Y cuando digo esto no me refiero solo a los cordobeses, sino que también me acuerdo de burgaleses, segovianos, zaragozanos y canarios. ¿Por qué a las dos de la tarde se filtró que la ganadora era Córdoba y a las cinco se leyó el nombre de San Sebastián?

Córdoba 2016 en el Everest
El señor Odón Elorza, ex alcalde de Donosti, había ganado. La única ciudad que se había atrevido a politizar la candidatura se había llevado el gato al agua. ¿Por qué? Incomprensible. Por poner un ejemplo, mientras Córdoba recibía en abril a los mejores poetas del panorama internacional para celebrar por todo lo alto una nueva edición de Cosmopoética, este señor, al que algunos calificaron como “victimista con intereses”, dejó esta gran perla para la historia: “Si la ciudad gana la capitalidad cultural europea en 2016, el proceso de paz en el País Vasco será imparable”. Pero a pesar de las críticas por politizar el proceso de selección, Elorza no calló. Y una y otra vez repitió que el mejor fin para la paz era recibir la Capitalidad Cultural.

Han pasado los meses y parece que el objetivo del ex alcalde de Donosti se ha cumplido. Sin menospreciar sus dos grandes proyectos culturales, como son el Festival de Jazz y el de cine, San Sebastián ha ganado porque para el jurado y la Comisión Europea, “la no violencia” era un criterio importante para elegir la ciudad ganadora. Es decir, que como en Burgos, Las Palmas, Córdoba, Zaragoza y Segovia no hay violencia reconocida, parece ser que se partía con desventaja respecto a la vencedora. ¿Por qué no recogían las bases esa condición? Tristísimo.

Tristísimo porque estoy cansado de que el ya manoseado proceso de paz aparezca hasta en la sopa. Triste porque en este país los favores políticos siguen a la orden del día. ¿Quién no dice que esto sea un favor a PNV por apoyar los Presupuestos Generales del Estado de 2011 que tanto costó sacar adelante a Zapatero? Y yo me pregunto, ¿de verdad va a defender Donosti a España en esta designación? ¿Por qué nadie habla de las declaraciones de Juan Karlos Izaguirre, alcalde de Bildu, que hace menos de un mes expresó su deseo de cambiar todo el proyecto de San Sebastián 2016 porque no estaba de acuerdo con su fin ni con su fondo? El propio Elorza decía tras las elecciones que llevaron a Bildu al poder que el futuro de la candidatura de San Sebastián era incierto, pues era complicado que tuviera que defenderla ante el jurado “alguien que no cree en el proyecto”. ¿Ha sido esta designación una “imposición” para que Bildu no se vaya por las ramas en su deseo de consolidar y defender exclusivamente la cultura vasca?

Parece ser que tener un proyecto alabado por expertos y técnicos como el de Córdoba o tener el apoyo masivo de una población entera no importan al jurado. Y sí, digo que Córdoba debería haber ganado no por favoritismo personal, sino porque objetivamente hablando tenían el mejor proyecto y el mayor apoyo social. ¿Os acordáis cuando a finales de marzo se pidió una foto en el puente romano en apoyo de la candidatura y fueron más de 10.000 personas a pleno Sol cuando no se esperaban más de 1.000? Pero todo esto no importa. San Sebastián ha ganado y hay que felicitarla. Pero se ha jugado con la ilusión de muchos ciudadanos, que, una vez más, se han visto ninguneados por los grandes poderes fácticos de este país.

Donosti es una de las ciudades con mayor renta per cápita de España y con menos paro. Es una de las ciudades con mayor engranaje industrial y mejor calidad de vida. Lógicamente, no critico eso, pues Euskadi es uno de los lugares que más me gusta de España y con su lucha se lo han ganado. Pero no me gustan los favoritismo. A veces, la solidaridad ha de primar en este tipo de decisiones. Y ante proyectos similares, otorgar el premio a quien menos lo necesita me parece injusto. Pero sé que Córdoba seguirá trabajando, que sus ciudadanos se seguirán volcando por la cultura y que, aunque este proyecto ha caído en saco roto, llegarán otros que seguro pondrán a la ciudad de la Mezquita en el lugar que se merece. La gran unión que se ha creado gracias al paraguas de la Capitalidad será difícil de romper y de olvidar. Ahora sí, cordobeses. Ahora, el futuro sí tiene raíces. ¡Ánimo Córdoba! 

Nos vemos en el Festival de la Guitarra.



Así lo vio mi amigo Madero Cubero


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