19 de julio de 2008

Losantos, ¿la voz de la Iglesia?

Hablar de una persona a la que no tienes ningún respeto ni aprecio es complicado, pero hablar del gran Federico, todavía más. Y es que tener en nuestro país a un personaje como Jiménez Losantos no hace más que ensuciar a la profesión periodística y a la propia nación. Pero nuestra España, sedienta de carnaza, disfruta escuchando a este simio de las ondas al igual que se excita cuando la Patiño se agarra de los pelos con la Esteban. Somos así, muy primarios. La única diferencia es que mientras los impresentables de “¿Dónde estás corazón?” sólo abogan por el cotilleo barato y por vapulear el derecho a la intimidad de las personas, este hombrecillo de metro y medio defiende una España ultraliberal, ultranacionalista y ultraconservadora. Y esto sí que es grave.

Gracias a la libertad de expresión, en la que tanto se ampara Losantos, este personaje ha conseguido soltar sin temor ni pudor toda la sarta de sandeces e injurias con las que acompaña a miles de españoles cada mañana, apoyado en todos sus movimientos por el director de El Mundo, Pedro J. Ramírez, aficionado, como ya saben, a una serie de juegos ‘eróticos’ que no creo que gusten mucho a los defensores de la fe cristiana.

Aun así, el problema llega cuando los insultos y las descalificaciones van a la yugular de los de enfrente. Unos contrincantes que, ya sean políticos (da igual del color que sean), periodistas, médicos o camioneros, nunca pueden escapar de la lengua viperina de Losantos ni plantarle cara más que en los juzgados. ¿Esa es la imagen que quiere dar la Iglesia? ¿Ese es el respeto que ofrece la COPE al segundo mandamiento más importante de la fe cristiana, es decir, “ama al prójimo como a ti mismo”?

Pero señores, el problema es que en la cúpula de la Iglesia española hay personajes que concuerdan totalmente con el radicalismo de Losantos como bien lo han demostrado en los últimos años. Y al frente de todo este entramado ultra tenemos al arzobispo de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal, Antonio María Rouco Varela. Una persona que también se ha pasado por el forro el mandamiento que he citado antes. ¿Qué amor se tiene al prójimo cuando insultas a los homosexuales y les llamas enfermos y depravados? Si al menos insultara con la misma fuerza a la gran cantidad de sacerdotes acusados de pederastia, podría entenderlo.

Pues sí, esa es la Iglesia que tenemos. Una institución anclada en el pasado y que ni siquiera es capaz de defender el uso del preservativo en el continente africano donde cada año mueren miles de personas a causa de la transmisión del sida. Bravo por la Santa Madre Iglesia. ¡Chapó! Y la “palabra” que esta antiquísima entidad ofrece a la calle es la que escupe cada mañana Jiménez Losantos. Y lo es porque es el director del programa de mayor audiencia que tiene la emisora episcopal.

Pero no es, sin embargo, el pseudoperiodista más radical que trabaja en esa emisora. Les invito a que escuchen un día a la gran Cristina López Schlichting, la cual llamó asesino al doctor Luis Montes, o al hombre que parece pegado a una peluca, el supremo César Vidal. Un trío radical que defiende a ultranza los valores más retrógrados de la Iglesia y que sonroja a algún que otro cardenal, entre ellos al propio Antonio Cañizares, al cual van a mandar de Toledo a Roma para que deje de molestar. Pero, ¿cómo no va a avergonzar a parte del obispado español ver al buque insignia de su emisora sentado cada dos por tres en los tribunales? Como dice un columnista al que sigo bastante y al que no citaré para no crear suspicacias, el banquillo del Tribunal Superior de Justicia se está amoldando al culo de don Federico. Y es que la lista de los que le han llevado hasta allí es interminable: Carod Rovira y ERC; el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón; el doctor Luis Montes; la presidenta de la Asociación de Víctimas del 11-M, Pilar Manjón; el ex director del diario ABC, José Antonio Zarzalejos; el Sindicato Unificado de la Policía, y hasta un tal Ricardo Royo Villanova que le denunció por injurias al Rey por una columna publicada en El Mundo. ¡Qué gran imagen da la Iglesia!

Pero por suerte, parece que, poco a poco, se va haciendo justicia y Losantos ya ha sido condenado a pagar multas a varios de los afectados. Aunque esto no es lo único -y creo que ahora voy a romper el corazón de algunos yeclanos-, pues esta mañana he podido leer en varios diarios confidenciales que la Conferencia Episcopal está pensando en sustituir a Losantos el próximo año. Y es que la renovación del locutor para seguir dirigiendo el programa “La Mañana”, que se anunció hace apenas un mes, se hizo sin el consentimiento de una parte mayoritaria de la Conferencia Episcopal. Esta renovación se efectuó cuando la Ejecutiva se encontraba en Roma visitando al Papa. Ante el malestar ocasionado en el seno de la institución, el pasado 7 de julio los obispos decidieron darse un plazo máximo de un año para buscar un sustituto a Losantos y empezar una nueva etapa en la COPE. Parece ser que al final Federico cumplirá su nuevo contrato, que es por un año, pero que tras ese tiempo ya no seguirá dentro de la emisora. Pues debido a las turbias relaciones del locutor con los diferentes organismos, tanto políticos como socioculturales, la audiencia y la publicidad han caído considerablemente en los últimos meses. De hecho, su programa ha sido superado por el que presenta en la misma franja horaria Carlos Herrera en Onda Cero. Según voces procedentes de la propia Conferencia Episcopal, parece ser que incluso ya se ha pensado en un sustituto: el antiguo director de los informativos de TVE. Es decir, Alfredo Urdaci. Sólo espero que el remedio no sea peor que la enfermedad. Al menos, por el bien de mi profesión. El tiempo lo dirá.


Y es que Losantos se ha ido cavando su propia tumba en el mundo del periodismo. Ya lo decía Diógenes de Sínope, un filósofo griego del siglo IV a.C.

El insulto deshonra a quien lo infiere, no a quien lo recibe.


Si quiere ver el artículo en su emplazamiento original visite http://www.elperiodicodeyecla.com/

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Parece que lo que en realidad no le gusta de Federico Jiménez Losantos es lo que dice, no como lo dice, pues intenta imitarlo en la faceta con la que menos me identifico sin que asome ápice de talento alguno. Creo que se dará cuenta de ello tan solo con leerse, aunque sinceramente, no le deseo ningún mal. Me gustaría que explicara como se puede ser a un mismo tiempo ultraconservador y ultraliberal y que problema le plantea que se puedan defender estas u otras ideas con la palabra. No se que encuentra de meritorio en jalear intimidades del Sr. Ramírez, descalificar a alguien por ser bajo o manifestar que para usted existen personas no merecedoras de ningún respeto, propio de alguien con mentalidad tiránica, de no ser porque tan solo demuestra ignorancia y no calibrar el alcance de sus afirmaciones. Da la impresión que usted quiere hacer méritos con vista a algún trabajo de sicario progre. No sea tan pretencioso como para que piense que creamos que es usted un experto en los entresijos de la Conferencia Episcopal. Usted cumple las condiciones del "perfecto progre". Ya se sabe, cree el ladrón...

Anónimo dijo...

Parece que lo que no le gusta de Federico Jiménez Losantos es lo que dice, no como lo dice. Creo que se dará cuenta de ello tan solo con leerse, aunque sinceramente, no le deseo ningún mal.

Uno que no comparte siempre lo que dice el agredido en "este bodrio" y en menos ocasiones aún el tono y calificativos que emplea, solo puede rechazar sus descalificaciones, que le convierten más en sicario de cualquier medio de comunición progre que no de periodista.

Cabría recordar que este periodista "radical" también recibe improperios a diario, algunos de los cuales han esado en el límite de la inducción al asesinato. El autor de este bodrio, ignorante, sobre todo de su propia ignorancia, plantea que se le ha querellado entre otors "ERC", evidentemente para él se trata de una fuerza "moderada", "no ultranacionalista", con amistades recomendables como la del señor Carod en Perpiñan y la de "ciutadans" ejemplares que se dedican a pegar tiros en la rodilla a quienes defienden cosas tan extravagantes como hablar en español. La de la Sra. Manjón ha sido desestimada. La del Sr. Zarzalejos (por lo que he leído lo que más le duele es la transformación en Carcalejos) lo cual supongo que, con igual vara de medir, en caso de mediar condena, otorgaría al Sr. Jiménez Losantos el derecho a querellarse contra un simpático expresidente cuando lo denomina "Jiménez Lodemonios", con la complacencia "del Chico del talante" y alguien de constatable moderación en sus expresiones habituales como Don José Blanco, entre otros. Y la del Sr. Gallardón, a falta de sentencia definitiva, como cunda el ejemplo, adiós "prensa libre".

En cuanto al título del bodrio, ¿qué decir?. Es una especie de "prueba del nueve" del "perfecto progre". Es entendible, no concibe que exista un ámbito de libertad, donde no decir lo mismo, y lo que se dice podrá resultar convincente o no, siempre o en ocasiones. Ya se que su modelo a seguir es el ejemplo de otros medios (caso H. Tersch, p.ej.). Lo que dice este periodista representa su opinión, como suele ser normal en cualquier medio de comunicación moderno. Las opiniones del "medio", en el caso que nos ocupa la COPE, se expresa mediante una línea editorial. Y si es un periodismo de opinión, como el que usted sin darse cuenta intenta hacer, pues solo vierte opiniones sin más razón que sus propios fantasmas y prejuicios.

Creo, que el Sr. Jiménez Losantos tiene una ventaja respecto a tantos periodista que presume de "independencia" y es que no se oculta en una hipotética "objetividad".
Llega a ser lamentable que alguien tan "progre", jalee escandalizado unas supuestas prácticas eróticas del Sr. Ramírez, por cierto, aceptando uno de los hechos más lamentables que en contra de la libertad de opinión se han cometido en nuestra democracia, el intento de desacreditar a un periodista por denunciar algo tan progre y respetuoso con el "el segundo mandamiento" como el crimen de estado y el robo de fondos públicos, tal y como acreditaron los Tribunales de Justicia. Pero está en buena lógica en alguien que lo que quiere es "trabajar" y no ejercer el mínimo atisbo de independencia, lo cual, sin duda, mermaría sus deseos laborales.

En fin, que como sentencia el refrán "cree el ladrón que todos son de su condición". Parece que lo "grave" para usted es lo que entiende como una España "ultraconservadora", "ultranacionalista" y "ultraliberal". Me tendrá que explicar como se puede ser "ultranconservador" y "ultraliberal" a un mismo tiempo. Lo del "ultranacionalismo" creo que debe referirse a Cuatro con toda la parafernalia en torno a la "selección" (pero claro, ellos si pueden serlo sin caer en el facherío), pues parece que la referencia última ultranacionalista es la Constitución Española de 1978. Lo grave es que alguien que parece querer dedicarse al periodismo encuentre grave exponer una opinión sin más arma que la palabra. Pues no lo olvide es la única "arma" que emplea el Sr. Jiménez Losantos, a diferencia de "otros hombres de paz" según nuestro Presidente.

Espero que comprenderá al menos que es lamentable que sus mayores argumentos sean la estatura del Sr. Losantos, la "intimidad" del Sr. Ramírez y unas informaciones que solo demuestran que oye -¿obedece?- la SER y lee El País o Público, no vaya a ser tan pretencioso como para que creamos que es usted un experto en los entresijos de la Conferencia Episcopal. ¿Como puede afirmar que no le tiene ningún respeto?. ¿Es capaz de captar la monstruosidad criminosa que conlleva esta expresión?. ¿No ha oido hablar usted de los Derechos Humanos?. ¿Tampoco se los respeta?. Por favor, piense algo antes de escribir -ya se que con el tópico instalado en la cabeza es casi como pedirle peras al olmo-.

Termino -el insomnio veraniego va cediendo ante la necesidad de descansar algo-. La radio se apaga y se enciende. La COPE no es la única emisora en el dial, ni es la de postes emisores de mayor potencia o la de mayor número de ellos. En muchos sitios es incluso difícil sintonizarla con un mínimo de calidad. ¿No me diga que además es masoquista?.

Anónimo dijo...

ni caso, llevas mas razon que un santo, como ya puse en el periodico de Yecla

Anónimo dijo...

¿Donde escuchas tu la cope en yecla?

David Val Palao dijo...

Yo vivo en Madrid y aquí sí se pilla bien la Cope. En Yecla se escucha a través de Cope Villena, pero no sé decirte el dial exacto... Pero se encuentra!