7 de julio de 2008

«Siempre he trabajado por y para el atletismo»

Para mí, entrevistar a Fermín Cacho fue un sueño cumplido. Recuerdo con pasión que cuando era niño me quedaba pegado a la tele viendo a Fermín barrer a sus rivales en la prueba de los 1.500 metros lisos. Ya fuera mundial, europeo u Olimpiadas, Fermín Cacho siempre estaba ahí. Por suerte, pude hablar con él y pasar un buen rato donde, además de conocerle más, aprendí muchas cosas. Aquí os paso la primera parte de la entrevista. Mañana publicaré una segunda parte mucho más interesante y centrada especialmente en aquello en lo que fue un campeón: los 1.500 m.l. Como anécdota, os diré que cuando le llamé no pudo atenderme a la primera porque... estaba sulfatando unos árboles. Más humano, imposible. El mejor atleta español de todos los tiempos. No tengo ninguna duda.

A grandes rasgos
Fermín Cacho (Ágreda, Soria, 1969) ha sido uno de los mejores atletas de la historia del deporte mundial. Entre su palmarés destacan dos medallas Olímpicas en 1.500 metros lisos, una de oro en Barcelona 92’ y otra de plata en Atlanta 96’. En la misma prueba se proclamó campeón de Europa en 1994. En los campeonatos del mundo consiguió dos importantes subcampeonatos en 1993 y 1997. Su mejor tiempo en 1.500 m.l. es de 3:28.95, récord de España y de Europa y quinta mejor marca mundial de la historia. Actualmente, Fermín regenta junto con su amigo Abel Antón un par de tiendas deportivas en Soria.


¿Cuál fue su primer empleo? Mi primer empleo fue ya dentro del atletismo, con 19 años. Abel Antón [el bicampeón mundial de maratón] fue a vivir a Soria y ambos entramos en el club Soria Natural. Siempre he trabajado por y para esto.

¿Recuerda cuánto cobraba? Pues sí. Mi primer contrato con este club fue de 800.000 pesetas al año. Estamos hablando del año 1988 y yo era aún muy joven.

De aquella primera experiencia, ¿qué recuerdos conserva? Los recuerdos que tengo de aquellos primeros momentos son muy buenos. Primero porque hacía atletismo que era lo que realmente me gustaba y segundo porque iba cosechando éxitos, pues en 1989 en el Mundial Junior Sudbury conseguí la medalla de bronce en el 1.500.

¿Aprendió en esos momentos alguna lección que aplique hoy en el mundo empresarial? Cuando se está en el mundo del deporte hay que tener muy claro que, antes o después, se acaba. Entonces, lo más importante es que durante el tiempo en el que estés compitiendo estés también formándote. Debes ir sembrando poco a poco para tener una base una vez que hayas dejado ese mundillo.

¿Influyen los valores del deporte en su vida actual? ¡Claro! El esfuerzo, el tesón, la lucha, el compañerismo... son valores que para el mundo de la empresa son muy importantes. Hay que estar constantemente luchando. Al igual que en el deporte hay épocas mejores y peores, pero ante todo hay que tener los objetivos muy claros. Por desgracia, estos valores se están perdiendo hoy en día. Habría que volver a inculcarlos, sobre todo, en la gente joven.

¿Cuándo se dio cuenta de que lo suyo era el atletismo? Creo que fue desde que empecé a vivir con Abel Antón en Soria. Yo tenía apenas 18 años y decidí que si quería llegar a ser alguien en un deporte tan complicado como el atletismo tenía que dedicarme de lleno y ser profesional.

¿Qué momentos considera fundamentales desde sus primeros pasos en el club Soria Natural hasta hoy? Creo que todos son momentos importantes. Prácticamente recuerdo todas las carreras, tanto las buenas como las malas. He conseguido algunos éxitos espectaculares y, además, como he dicho antes, me he sentido un privilegiado por trabajar en lo que más me gustaba.

Si echa la vista atrás, ¿cambiaría algo de su carrera profesional? No, no y no. Mirar atrás no te sirve de nada. Lo que hay que hacer es mirar hacia el futuro y trabajar hoy para tener algo mañana.

¿Qué queda de aquel joven que llegó a Soria con tan corta edad? Yo creo que queda todo. Al fin y al cabo casi siempre he estado en mi ciudad, tengo los mismos amigos y, de una forma u otra, sigo prácticamente haciendo lo mismo.

¿Hasta qué punto ha cumplido sus aspiraciones profesionales? Pienso que he conseguido bastantes cosas. Quizá me ha faltado conquistar un campeonato del mundo. No sé si podría haber hecho más, pero lo que tengo claro es que lo que he hecho, hecho está. Todo lo demás es hacer hipótesis.

Un consejo para los jóvenes...
Tener mucha paciencia. Los triunfos no vienen de la noche a la mañana. Hay que ser muy constante y creerse que puedes conseguir las metas que te propongas.

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