14 de junio de 2011

El Pacto del Euro va a destrozar nuestras vidas

Desde hace unas semanas, estamos oyendo, como de pasada, lo del famoso Pacto del Euro que se firma el 27 de junio y que nadie se ha molestado en explicarnos. ¿Por qué? Adivinad. Porque nos va a perjudicar, y mucho, especialmente a los trabajadores de clase media-baja, a las pymes y a los autónomos. Pero no es más que uno de los muchos acuerdos que se toman en la Unión Europea, que nos afectan directamente, y de los que no sabemos nada. Este pacto fue aprobado a finales de marzo por los 17 países de la Eurozona (los que tienen euro) con el objetivo de combatir la crisis y la deuda de los Estados, sobre todo en los “países con más dificultades”, entre los que se encuentra España.

Para ello, los 17 se comprometen a estar en consonancia con la gobernanza económica existente en la UE y reforzarla, a impulsar la competitividad y la convergencia, a acordar compromisos nacionales concretos cada año... Con la mirada puesta en impulsar el empleo (aunque no especifican cómo), en contribuir a la sostenibilidad de las finanzas públicas, en reformar la estabilidad financiera y en impulsar la competitividad de estos países. Pero digo yo, si convergencia significa que dos líneas (países) busquen un punto concreto, ¿por qué no se busca la subida de unos países y la recesión de otros? ¿Por qué solo vale subir y subir, caiga quien caiga por el camino?

Pero todos estos objetivos que se plantea el Pacto del Euro, ¿cómo se consiguen? Y, lo más importante, ¿cómo afectará a los españoles? Ya se dieron algunas pistas en la reunión de finales de marzo:

1. Ligar los salarios a la competitividad, es decir, llevar a cabo un seguimiento durante un periodo establecido de tiempo de los costes laborales por personas y la productividad, comparándolo con los datos de otros países de la zona euro. Es decir, y para que quede claro: ¿Qué es más rentable, producir un kilo de tomates en España o de gominolas en Alemania? Lógicamente, las gominolas, pues ni necesitan regarse ni esperar a que crezcan... Por tanto, producir tomates no es productivo. Conclusión: se bajarán los sueldos de los agricultores. ¿Significa eso que no somos competitivos? ¿Significa que no sabemos trabajar?

Además, se deja de primar la calidad: ¿Qué es mejor, una mesa de roble fabricada casi manualmente en Yecla o una mesa elaborada deprisa y corriendo en Ikea? Da igual. No importa cuál sea mejor, lo importante es que Yecla fabrica una por hora, e Ikea, diez. Por tanto, las mesas de Yecla no son competitivas, no son rentables, se baja el sueldo.

Entre las medidas que más valorará la UE para conseguir este objetivo de salario-competitividad está, por ejemplo, la de revisar los convenios colectivos. Esto es, las empresas no tendrán ya que revisar los sueldos según evolucione el coste de la vida. Los sueldos del sector público también se revisarán (solo los de cada país, no los de los funcionarios europeos que derrochan como salvajes), pues se compararán en competitividad a los del sector privado. ¿Sanidad pública de calidad o sanidad privada más productiva, es decir, cuantos más pacientes por hora mejor? Lógicamente, la segunda opción pasa a ser la más válida.

Pero, me pregunto yo, ¿por qué han de ser los trabajadores quienes paguen los platos rotos de la crisis? ¿Es que acaso cuando las cosas iban bien y los empresarios se enriquecían de la noche a la mañana repartían los beneficios con sus asalariados? ¿Por qué ahora que las cosas van mal tenemos que solucionarlo entre todos?

2. Impulso del empleo: ¿Cómo? Con la ya famosa “flexiseguridad”. Este concepto proviene del mercado laboral danés y es la combinación de flexibilidad y seguridad en el mercado de trabajo. ¿Contradictorio? Bastante. Se basa en dar más flexibilidad al empresario para ser más competitivo y variar su plantilla en función de su producción de forma legal. Es decir, menos trabas a la hora de contratar y despedir. A cambio, los trabajadores, y sobre todo los desempleados, han de estar dispuestos a modificar su formación para adecuarse a lo que en cada momento necesite el mercado de trabajo.

¿Y esto como se consigue? Pues reduciendo la presión impositiva sobre las rentas del trabajo, es decir, abaratando la contratación y el despido, algo que no suena tan bien si tenemos en cuenta que cuanto menos impuestos paguen los empresarios, más recortes sociales sufriremos los ciudadanos. Es de lógica.

3. Incremento de la sostenibilidad de las finanzas públicas: Aquí llega la parte más interesante de la cuestión. Hay que conseguir que las pensiones, la sanidad y el resto de prestaciones sociales sean “sostenibles”, (lo han sido siempre y ahora que se genera el triple de dinero en Europa que hace 30 años, parece que ya no lo son, ¿alguien me lo explica?). ¿Cómo lo logramos? Sencillo. Retrasando la edad de jubilación, limitando las jubilaciones anticipadas y ajustando el régimen de pensiones a la situación demográfica nacional mediante el ajuste de la edad de jubilación efectiva a la esperanza de vida o mediante el incremento de la tasa de actividad. En conclusión: iros despidiendo de criar a vuestros hijos y de poder conciliar vida laboral y familiar...

Además, se prohíbe el déficit público, es decir, que los Estados se adeuden. Se establecerán unos límites que ningún país podrá sobrepasar (a no ser que seas Francia o Alemania, claro). Además, se implantarán más impuestos conjuntos que afecten a todos, como el IVA en España. De hecho, desde Bruselas ya se está pidiendo a nuestro país que lo incremente, pero a cambio se reducen los impuestos que han de pagar las empresas abaratando la contratación y los despidos...
Todo esto irá unido a la reducción de prestaciones sociales. Giro hacia la sanidad y la educación privadas. Avance de medidas como el famoso “copago” de Valcárcel, al que yo llamo “bipago”, pues esas prestaciones ya las pago con mis impuestos, no es que me las regalen y ahora me pidan que pague parte de ellas...

4. Y por último, ¿qué pasa con las entidades financieras? Absolutamente nada. Se harán algunas pruebas periódicas para conocer el nivel de endeudamiento y se pide (no se obliga) a estas entidades que informen a los jefes de Estado sobre la situación macroeconómica de cada país. Es decir, que tras haber provocado la crisis más grave de la historia, bancos, agencias calificadoras, aseguradoras e inversores especuladores salen como únicos vencedores. Ni se les juzga, ni se les pide cuentas y ni siquiera se aprende la lección. Y como siempre, los ciudadanos, como sucios perdedores, a pagar los platos rotos.

Lo mismo ocurre con las grandes empresas. Nadie las toca. Alguien propuso armonizar en la UE la base imponible del impuesto de sociedades, que grava la renta de las empresas y demás entidades jurídicas, pero se echaron a reír. ¿Qué significa esto? Que las grandes empresas podrán seguir operando libremente, ayudándose de las SICAV para no pagar impuestos y evadiendo el resto a paraísos fiscales. ¡Esto es vida, señores!


¿Crecimiento infinito?

Parece que somos tontos. ¿Quién se cree que en un mundo finito pueda haber un crecimiento infinito, como parecía ocurrir en España hasta hace unos años? La economía capitalista se basa en ciclos de crecimiento y de decrecimiento, una palabra que parecía haber sido borrada del vocabulario español. En los ciclos de crecimiento, las clases bajas y medias parece que mejoran su calidad de vida. Y digo “parece” porque, ¿cómo mejoran? Mediante el endeudamiento. No es que los trabajadores tengan un Mercedes y un piso de 140 metros en el centro. No. Lo que tienen es un banco que les ha querido conceder hipotecas a 40 años. Tienen un poder económico ficticio, porque cuando se vuelve al ciclo de decrecimiento, estas clases medias y bajas se hunden y pierden todo lo supuestamente adquirido. 

Solo crece un sector de la economía: el financiero. ¿Por qué? Porque aunque sus deudas son abismales, el Estado les slva con el dinero de todos. Si una familia se endeuda, el banco le quita la casa (y encima tiene que seguir pagándola). Si una empresa se endeuda, cierra o tiene que hacer un ERE para poder subsistir con solo una parte de sus trabajadores. En cambio, si una entidad financiera se endeuda como se endeudaron las de todo el mundo Occidental, ¿qué ocurre? Que se les ayuda a subsistir con dinero público. ¡Toma ya!

Este Pacto del Euro está hecho para que las entidades financieras puedan seguir aplicando los métodos para que este sistema capitalista caduco siga funcionando, aunque sea parcheado. ¿No os repatea que, un par de años después de que estallara la crisis, los bancos ya anuncien beneficios descontrolados? ¿Y cómo generan los bancos ese beneficio? Pues a costa del dinero que generan los trabajadores, que no os engañen. A costa de vuestras nóminas.

¿Cómo se cierran los enormes agujeros de deuda creados? Muy fácil: baja los salarios y sube los impuestos a la masa social, es decir, a la clase media-baja. Asfixia al trabajador. Y las medidas del Pacto del Euro van encaminadas directamente al corazón de los trabajadores. A suprimir pretensiones sociales, al crecimiento progresivo del IVA, la luz, la gasolina... ¿Por qué llevamos años escuchando que los servicios públicos son “ineficientes”? Para que las empresas privadas vendan que ellas sí son eficaces e hinquen el diente en la sanidad, la educación... Estamos cayendo en el error. Se está cambiando un paradigma que ha costado años de lucha y sangre conseguir: la sanidad y la educación se van a convertir en un negocio más. Se va a pasar de mirar por el bienestar ciudadano a mirar por el bien económico de la empresa que se adentre en estos sectores tan cotizados.

¿Qué ha pasado con las cajas de ahorro? La misma historia. Estamos asistiendo impasibles a la privatización de las cajas de ahorro, que están convirtiéndose en bancos. ¿Qué va a ser del objetivo social que tenían las cajas? Porque uno de los fines de las cajas era devolver a la sociedad parte de los beneficios que generaban mediante la denominada obra social. ¿De verdad creéis que las cajas privatizadas van a seguir “regalando” dinero por el bien de la sociedad?

En definitiva, la Unión Europea tiene que estallar porque se ha hecho mal desde el principio. Porque se ha intentado unir a través de una moneda (euro) en vez de a través de una verdadera unión política, que era fundamental. Además, el principio de solidaridad no existe en la UE. Alemania, Francia, Italia... todos se preocupan de sí mismos y a la mínima escupen contra los países que vienen por detrás. ¿No lo habéis visto en la famosa crisis de los pepinos? Además, estos grandes países deciden lo que los países “lastre” tienen o no que hacer. Deciden por nosotros y ni siquiera sabemos qué es la Unión Europea (54% de abstención en España en las últimas elecciones al Parlamento Europeo). No ha de sorprender por tanto que si el modelo de unión se basa en una herramienta financiera (euro), las medidas tomadas por los diferentes gobiernos de la UE para estabilizar la unión sean medidas que beneficien a este sector.

Por tanto, no me cabe duda: Las entidades financieras privadas son las grandes beneficiadas de la crisis. ¿Por qué no se ha ayudado con dinero público a las pymes que han cerrado, a los autónomos que han quebrado o a las familias que han perdido su casa? ¿Por qué solo se ha ayudado a los bancos, unos bancos que ahora se quedan con nuestras casas, con nuestros coches, con nuestra vida? Salid a la calle. No os podéis quedar quietos. Hay que cambiar el modelo económico de la Unión Europea. No podemos seguir permitiendo que los más poderosos sean constantemente ayudados y salvados a costa de los más débiles.

Todo es un círculo vicioso y los políticos están pringados hasta el cuello. ¿Por qué nadie habla del fichaje de Solbes, ex ministro de Economía, por el banco Barclays en España? ¿Por qué nadie se acuerda ya de que en diciembre de 2010 Felipe González fue fichado como consejero de Gas Natural? ¿Todos hacen la vista gorda para obviar que Aznar es asesor externo de Endesa? ¿Por qué, casualmente, los dos ex presidentes de Gobierno han pasado a formar parte de la amplia plantilla de las dos empresas que ambos privatizaron bajo sus mandatos? ¿No van a usar sus conocimientos y contactos adquiridos en el sector público para beneficiar a estas empresas privadas? ¿Seguro que no?

Que no os engañen. El próximo domingo, 19 de junio, sal a la calle. Grita. Protesta. Porque juegan con nosotros, con nuestro dinero. Porque nadie quiere controlar el dinero negro, nadie quiere controlar los paraísos fiscales. Porque nadie va a hacer pagar a los bancos la ruina que nos han buscado. Porque el Pacto del Euro es el gran yugo que la UE va a poner sobre el cuello de los trabajadores para salvar a los más ricos. Quéjate, protesta, grita. ¿No ves que se están riendo en nuestra cara desde sus amplios y confortables sillones? ¡¡REACCIONA!!

El 19-J, TODOS A LA CALLE 

4 comentarios:

Mon´s dijo...

Creo que con el detalle y rigor que le das a tus articulos, deberias hacer unos sobre las SICAV y las personas que hacen mayor uso de el.

Solo lo dejo caer

David Val Palao dijo...

Lo tendré en cuenta! Gracias!!

Aperitivos musicales dijo...

Yo vivo en Francia y no podré estar allí. Ojalá seais muchos y ojalá que la sanidad privada a la que acuden los políticos (por eso no les importa arruinar la pública) les cure pronto la sordera que padecen. Sois muchos y, como dice Sampedro, cargados de razón.

Anónimo dijo...

Miren muchachos, esos paquetes de ajustes economicos ya los han venido aplicando so'lo que en el asi llamado Tercer Mundo desde los 70's el duo IMF-World Bank con los efectos siendo el empobrecimiento de las mayorias y la represion politica brutal inclyendo el famoso seudo-caso exitoso de Chile (primer experimento neoliberal en America Latina). La crisis actual no es otra cosa que otra crisis del sistema capitalista mundial, es el modo de funcionamiento de un sistema economico que necesariamente genera dichas crisis cada cierto tiempo y cada vez mas severas, pues sin entrar en detalles academicos este sistema cada vez amenaza mas no solo la vida de las mayorias de menores recursos y clase media (cuando queda) sino la vida sobre la tierra.... (perdonen la falta de acentos pero escribo desde un teclado en aleman. De todos modos, celebro David que haya gente que piensa como tu y que buena parte del pueblo espanol haya repicado y este dispuesto a defender su derecho a una vida digna y a una sociedad mas equitativa.
Saludos!