23 de diciembre de 2011

Corea del Norte: Introducción al último bastión estalinista (I)

Culto al líder, sólido ejército, partido único, pero también autarquía, vivienda, Educación y Sanidad gratuitas. Así es la gran desconocida asiática

“Los patéticos Estados Unidos se arrodillarán a nuestros pies suplicando clemencia”, cantaba Ha-Neul, una niña norcoreana de dos años mientras saltaba agarrada al brazo de su madre que la miraba con orgullo de camino al colegio.  Así es Corea del Norte, un país de 24 millones de habitantes, de paisajes paradisiacos y estricto orden militar. En guerra con sus vecinos del sur desde 1950, a pesar del armisticio firmado en 1953, el país del “querido líder”, como así conocen sus ciudadanos al recién fallecido Kim Jong-Il, es toda una incógnita. Un férreo cerrojazo informativo y una mentalidad exclusivamente militar son los dos pilares básicos de un Gobierno que se esfuerza minuto a minuto en generar un odio eterno al Imperialismo occidental y, especialmente, a Estados Unidos. Dos millones de soldados y otros dos de reservistas, más la Guardia Roja de Campesinos con cuatro millones más, hacen de Corea del Norte la cuarta fuerza militar mundial.

Los líderes políticos

Kim Jong Il
El Gobierno estaba dirigido hasta hace unos días por el dirigente estalinista Kin Jong-Il, que, además de ser Líder Supremo según recoge la Constitución socialista del país, era presidente de la Comisión Nacional de Defensa, Comandante Supremo del Ejército Popular de Corea y Secretario General del Partido de los Trabajadores de Corea, es decir, del partido único. Por encima de él, solo estaba su padre, Kim il Sung, ideólogo de la Revolución, fallecido en 1994 y Presidente Eterno desde entonces. Las figuras de ambos son veneradas en cada calle, en cada casa, en cada centro. Estatuas gigantescas de ambos, aunque especialmente de il Sung, inundan todo el país para ser veneradas por los norcoreanos.

El culto a los líderes es algo intrínseco a la personalidad coreana. No cuestionan nada, no desconfían de nada. “La ideología y las hazañas de Kim Jong-Il serán inmortales”, aseveró la KCNA, agencia de noticias  de Corea del Norte, al poco de morir el querido líder. Unas gestas que, a nuestros ojos, son totalmente imaginarias. Entre ellas destaca que Kim Jong-Il escribió 18.000 libros a lo largo de su vida, es decir, uno al día durante los últimos 49 años. Asimismo, sus súbditos aseguran que tanto su padre como él diseñaron y estructuraron la capital de Pyongyang, edificio por edificio, plaza por plaza. Pero hay más hazañas, como que Kim Jong-Il inventó los escritorios reclinables o que es el mejor jugador de golf de la historia, siendo capaz de conseguir hasta once hoyos de un solo golpe. Empezó a andar a las tres semanas de su nacimiento y a hablar a los cinco meses. Durante sus años de universidad compuso las seis mejores óperas de la historia. Además, nunca defecó y en su país se decía que era el icono mundial de la moda.  

Kim Jong Un
El líder norcoreano tuvo tres hijos varones y al menos cuatro hijas de distintas mujeres. Su primogénito y legítimo sucesor, Kim Joang-nam cayó en desgracia tras ser detenido en Japón cuando intentaba entrar con un pasaporte falso para visitar el parque Disneylandia de Tokio. El segundo, Kim Jong-chol ha sido desestimado para dirigir el país porque, según su padre, “es demasiado afeminado”. Así que el sucesor será el menor, Kim Jong Un. Poco se sabe de la vida de este joven que tiene entre 27 y 29 años. El “brillante camarada”, que así es como se le conoce en el país, estudió en Berna (Suiza) y habla inglés y alemán. Y aunque ya ha dado sus primeras órdenes, pocos analistas creen que acceda al poder debido a su inexperiencia. Si esto es así, será su tío Chang Sung-taek, hermano de Kim Jong-Il, quien sea proclamado líder supremo.

Asamblea Popular

La República Popular Democrática de Corea tiene un parlamento unicameral: La Suprema Asamblea del Pueblo. Está formada por un diputado elegido cada cinco años por cada una de las 687 circunscripciones que se divide el país. Dado que Corea del Norte es un sistema unipartidista, todos los candidatos son escogidos y designados previamente por el Frente Democrático para la Reunificación de la Patria, bajo control de Kim Jong-Il, que también preside la asamblea.

Pese a que la asamblea es el principal órgano legislativo de Cora del Norte, suele delegar autoridad en un grupo más reducido e influyente, el Presidium, y que, como era de suponer, también está dirigido por el líder supremo del país.

La idea Juche

Kim Il Sung junto a su hijo Kim Jong Il
Aunque en sus orígenes, allá por 1945, el Partido de los Trabajadores de Corea tuvo un origen marxista-leninista, posteriormente fue reconvertido a la ideología Juche, ideada y defendida por Kim Il Sung. “En pocas palabras, la idea Juche significa que los propietarios únicos de la revolución y la construcción posterior son las masas”, según recoge el ideario ¡Juche!, obra en la que se pone la base de la teoría que da sentido ideológico a la estructura estatal norcoreana, escrito por Kim Il Sung en 1975, tres años después de aprobarse la Constitución de la República Democrática Popular de Corea.

Entre sus principales ideas, destaca que ningún extranjero puede dar a los coreanos la receta de qué hacer con su revolución. “Para poder llevarla a buen fin con éxito, los coreanos deben utilizar su cerebro, resolver los problemas con su enfoque, un enfoque que debe hacerse conforme a los intereses de la revolución coreana”.

Y esto es lo que defienden una y otra vez, documental tras documental, artículo tras artículo. Alejandro Cao de Benós de Les y Pérez, un español de Reus, presidente de la Asociación de Amistad con Corea y delegado especial honorario de ese país, así como de las relaciones culturales con países extranjeros, lo manifiesta en alguna de sus intervenciones en medios extranjeros: “Mientras nos respeten y no decidan adentrarse en nuestro territorio ni en nuestra cultura, no atacaremos. En caso de que lo hagan, emplearemos nuestro arsenal nuclear”.

Autarquía

Alejandro Cao de Benós
Corea del Norte se autoproclama como el país comunista perfecto, “radicalmente diferente” de China, único país con el que mantiene relaciones comerciales, aunque mínimas. Según explica Alejandro Cao de Benós, Corea del Norte es un “sistema socialista completo, donde no existe ninguna empresa privada. Así, todas las plusvalías que se generan se invierten directamente en los ciudadanos”. De hecho, el gobierno norcoreano regala una vivienda a cada ciudadano y la Educación es totalmente gratuita, al igual que la Sanidad. “Al contrario que China, donde todo es de pago, pues de comunista solo tiene la fachada, ya que aplica un sistema capitalista económico”, añade el español.

Pero esta autarquía, donde desde los tanques hasta las mesas, pasando por la comida y la bebida, se produce íntegramente en el país, tiene algunas consecuencias. Corea tiene solo un 15% de tierras cultivables, unas tierras que en la década de los 90 se vieron gravemente afectadas por unas inundaciones que asolaron el país. Esto, añadido a la caída del bloque comunista y a la desaparición de los aliados de antaño, produjo una grave hambruna en Corea del Norte que acabó con la vida por inanición de más de 250.000 coreanos, según cifró el gobierno, aunque la CNN elevó esa cifra hasta los dos millones. Esos años, bautizados como “La ardua marcha” por el querido líder, dejaron merma en los coreanos. Hoy, una década más tarde, la situación ha mejorado y, aunque hay deficiencias de vitaminas o de calcio, la población se alimenta mejor. Sin embargo, esta grave situación hizo recapacitar al gobierno coreano que desde 2004 abrió ligeramente sus fronteras para permitir el comercio internacional por pura subsistencia.

La desnutrición infantil es importante en Corea
Este modelo autárquico establece un reparto de comida diario que se divide hasta en nueve categorías según la edad y el empleo de cada coreano. Normalmente, arroz, grano, trigo o maíz. Además, mensualmente se le da un par de pollos y una docena de huevos, además de otros alimentos básicos. Cada habitante dispone de una tarjeta de reparto donde pone la fecha de entrega y el número de identificación. Ante la alarmante escasez de alimentos y la baja calidad que atesoran, está creciendo un mercado negro de productos chinos y de reventa de los propios alimentos coreanos, sobre todo para obtener más maíz, el grano más asequible para la mayoría.


Mañana, la segunda parte: ¿Cómo se vive en Corea del Norte?

No hay comentarios: