11 de diciembre de 2011

En respuesta al artículo anterior

Como me imaginaba, la mayoría de los lectores no habéis querido entender el artículo y habéis visto ideología más allá de mis palabras. En primer lugar, y como ayer puse en Facebook, lo que quería dejar claro es que obligando a tocar el himno hasta diez veces en bucle como me han asegurado que se ha tocado este año, lo que se está haciendo es desprestigiar esta composición y fulminar su simbolismo. El himno nacional tiene que tocarse cuando tiene que tocarse, y no cuando a unos cuantos les dé la gana porque, de esa forma, pierde todo su sentido, convirtiéndose en una “marchica” más de las fiestas. Y claro que hay un Real Decreto que estipula cuándo y cómo tocarlo, es el que publiqué en el artículo anterior, y, por mucho que pataleen, no dice que sea ante una imagen religiosa.

De hecho, esta regulación del himno nacional fue llevada a cabo en 1997, por un gobierno, el de Aznar, que siempre ha hecho gala de un destacado patriotismo, con el objetivo que menciono arriba: no desvirtuar esta melodía y darle el reconocimiento que se merece.

Después, me hace gracia quienes dicen que me avergüenzo de ser español, que viaje más, que me vaya a Cuba... En los últimos ocho años he vivido en Madrid, en Córdoba, en Roma, en Inglaterra; he visitado media España, media Italia, Londres, Polonia, Marruecos, Noruega, Lisboa, París, Lyon... He conocido a gente de todo el mundo y de diversas religiones. ¿Y sabéis qué he aprendido con esto? Que las banderas y los territorios, unidos al patriotismo extremo, lo único que han conseguido es derramamiento de sangre. Por las banderas y por el territorio se ha matado siempre. Y, casualmente, el país que más mencionáis como ejemplo a seguir, los Estados Unidos, han sido quienes más invasiones patrióticas han encabezado.

Así que si me preguntáis, ¿te sientes patriótico? Respondo que no, porque no creo en los territorios ni en las banderas. Ni en la del Real Madrid. El defender a ultranza una simbología, la cual tampoco rechazo frontalmente (no digo que no me guste escuchar el himno) significa oponerse a todas las demás. Es decir, el defender a ultranza el Estado español o la nación catalana o vasca lleva por consiguiente un rechazo frontal a quien no sea oriundo de ese lugar. Yo, por suerte, soy mucho más tolerante. Si no hubiera banderas ni fronteras, este mundo sería mucho más habitable. Y como ejemplo, Oriente Medio o África y las múltiples guerras civiles que viven entre diferentes etnias por motivos de territorio.

Por último, reitero, es ilegal tocar el himno porque hay una ley que regula cuándo tocarlo. En este Real Decreto, del que hablé ayer, se dice también, que “el himno nacional de España, en cualquiera de sus dos versiones, se interpretará siempre íntegramente y una sola vez”, cuando en Yecla se ha obligado a tocar en bucle para regocijo del personal. Asimismo, la ley deja claro que solo podrá tocarse en los momentos que cité, es decir, en presencia de la bandera o en presencia de algún integrante de la Familia Real. Y quien no quiera ver eso, es que no sabe interpretar una ley. Podéis decir lo que queráis, pero es ilegal. Ilegal porque la ley no recoge esa opción. Si no, os invito a que os leáis el Real Decreto, que para eso está.

Por último, ya que estáis en mi blog, os invito a que leáis más artículos para que podáis comprobar que este tema, en el fondo, no es más que anecdótico. Es una pena que cuando publico artículos hablando de la difícil situación económica en Europa, en España, de la guerra en Siria, en Libia, en Somalia... solo reciban 200 o 300 visitas, mientras que cuando publico meras anécdotas como esta, las entradas se multipliquen por mil. Lo dicho, mucho criticar, pero al fin y al cabo, quienes parecen no estar interesados en conocer qué pasa ahí afuera, son ustedes. Yecla no es el centro del universo. Probablemente, sean ustedes quienes necesiten viajar un poco más.

Este artículo responde a los comentarios publicados en elperiodicodeyecla.com

2 comentarios:

Anónimo dijo...

David, si tienes toda la razón pero tu artículo original suena a otra cosa, de verdad, no se si es el tono o el orden de las palabras, pero cuando lo lees despierta un sentimiento patriotico natural. Si tu intención era informar sobre el hecho que comentas y denunciar un abuso de esa magnitud podías haber escrito con más delicadeza. De todas formas vuestro foro es un imán de la polémica y un nectar para antisistema y a la vez antiantisistema. En cuanto a la masiva respuesta entiende que es un tema cercano a la gente de nuestro pueblo y la reacción es normal cuando tu que predicas la tolerancia ejerces de inspector y denunciante de algo que tampoco tiene tanta importancia, si fueras tolerante esto no debería afectarte tanto, me refiero a lo del himno en bucle, la reacción de tu público si deberías analizarla, si me permites que te lo diga y sin ánimo de ofender.
Un saludo

Aperitivos musicales dijo...

David, usted se mete en demasiados berenjenales. Ahora que ha salido del "pueblo" , no deje que una nostalgia negativa le bloquee. No de tantos rodeos y explique al personal en cuantos países ha escuchado sonar un himno nacional tan a destiempo como en las fiestas patronales de los pueblos de nuestra patria querida. Porque lo de Yecla me temo que, lamentablemente, no es una excepción.