17 de octubre de 2011

Tenemos la fuerza: creamos en el cambio

Todavía algo ando aturdido por el inesperado éxito que tuvo mi artículo de ayer. Sabía que la manipulación mediática que existe en España, sobre todo en referencia al movimiento 15-M, era un tema candente, pero no me imaginaba tal avalancha de visitas, referencias, mensajes y críticas. Pero tras el aturdimiento inicial, me puse a pensar. Pensé en lo importante que es Internet en general y, la web 2.0 en particular, para hacer crecer este movimiento.

Hace una década, o incluso menos, cualquier periodista que luchara por hacerse un hueco fuera de la órbita establecida, no podría imaginar que un artículo suyo tuviera en cuestión de horas más de 18.000 visitas. Por eso, quiero remarcar la importancia que tienen las redes sociales y su buen manejo para construir este futuro justo e igualitario que muchos de nosotros anhelamos.

Porque Internet, aunque ha traído sin duda más control y una pérdida relevante de la personalidad y la vida privada, ha aportado, a su vez, una igualdad social, aun siendo virtual, que hasta no hace mucho resultaba utópica. En la red todos somos iguales, no hay ricos ni pobres, ni súbditos ni esclavos. Todos partimos desde la misma línea de salida. Y por primera vez, esa “virtualidad” está plasmándose en la vida real. Ya no somos entes que interactuamos en Twitter, Facebook o en el ya en desuso Second Life, sino que nuestras protestas, ideas y “utopías” están rompiendo la barrera de lo virtual para bajar a la Tierra.

Desde los inicios de Internet, siempre ha habido foros donde los ciudadanos han expresado su opinión más o menos crítica. Pero con el Movimiento 15-M estamos demostrando que el uso acertado de las herramientas que nos proporciona la Web 2.0 nos está ayudando a organizarnos y a fortalecernos. Una voz aislada en un artículo de prensa deja de serlo en Internet, donde la interacción con miles de usuarios sirve bien para corroborar lo expuesto, bien para rechazarlo pero, ante todo, para difundirlo.

Gracias a un truco tan sencillo como el crear hashtags (#) en Twitter nos ha ayudado a convocar a miles de ciudadanos con un mismo propósito, a intercambiar ideas de forma global y a darnos cuenta de que no estamos solos. Porque eso es lo que ha querido siempre el Capitalismo, crear seres independientes que ensartados en el traje de la competencia piensan más en sí mismos que en el de al lado. El Capitalismo ha roto las relaciones entre las personas, creando un mundo competitivo donde el compañero ha dejado de serlo para convertirse en un rival más con quien pelear para alcanzar la cima (ya sea laboral, social, económica...).

Pero, de pronto, surge el 15M y las redes sociales, las asambleas, los debates... empiezan a despertarnos de nuestro letargo casi sin darnos cuenta. Hasta ahora, el mundo capitalista nos había sumido en un profundo sueño donde el aislacionismo y la guerra social (izquierda contra derecha, autóctonos contra inmigrantes, ricos vs. pobres...) eran los buques insignia.

“O aprendemos a vivir como hermanos, o moriremos como idiotas”, decía Martin Luther King. Y así es. Todavía nos queda mucho que hacer, pues miles de personas siguen pensado que no son capaces de aportar nada. ¿Qué puedo hacer yo? Quizá, nada por ti mismo, pero muchos ‘yo’ conforman un todo consistente. Da el paso y encontrarás tu sitio. Si no hubiera sido por vuestra masiva respuesta, mi artículo habría pasado desapercibido. Si no hubiéramos estado juntos en mi anhelado Carabanchel, no habríamos podido parar ninguna de las redadas racistas que hemos conseguido frenar. Si no hubiéramos estado juntos, no habríamos parado ningún desahucio. Luchemos juntos. Mirad afuera, veréis que muchos piensan como vosotros.

Y cuando nuestras opiniones no concuerdan, no pasa nada, simplemente, aprendemos. Porque el 15M está consiguiendo rescatar otro de los valores que parecía haber muerto: la dignidad humana. Es decir, el otro, piense o no como yo, es un ser humano y, por tanto, su opinión ha de ser respetada. Somos tolerantes. No os creáis lo que dicen los medios de comunicación. No son todos rojos, ni comunistas ni anarquistas. Hay gente de toda ideología y pensamiento. Los medios y los grandes poderes fácticos, incluido el PPSOE, están deseando que volvamos a la sumisión impuesta por el sistema. Quieren que nos volvamos a aislar cada uno en nuestro nicho. Quieren que volvamos a ser insolidarios. En definitiva, quieren que dejemos de vernos como hermanos y sí como enemigos. No les demos el gusto.

Pues recordad: Ahora, somos más, mejores y más fuertes que ellos.

5 comentarios:

The Doll dijo...

Efectivamente, el post era bueno.
Las redes sociales, son una herramienta para canalizar las inquietudes que este maravilloso movimiento implica, un uso adecuado, racional y constructivo ayudara a remover las conciencias de mucha gente de este mundo.
Animo.
saludos

Anónimo dijo...

Hombre, yo he de decir que si no hubiera sido porque una colega me dijo que estabas por aquí ni me hubiera pasado.

Pero ya que me puso el enlace, leí el comentario, le reté a que leyera otro artículo, por supuesto contrario al tuyo, y después me dediqué a escribirte un comentado desafinando con las loas que dejas puestas, porque el mío no apareció.

Como tampoco tengo claro que vaya a aparecer éste. Ni tengo intención de hacerme famoso debatiendo contigo ni creo que vaya a sacar nada en claro de alguien que censura las críticas. Sorprendido eso si porque en ellas no critiqué el fondo de lo que se supone que defendéis los del 15M, que sinceramente cuanto más lo leo creo que no tenéis ni idea del qué ni el cómo conseguirlo, sino que mi crítica iba dirigida a descubrir tus incongruencias ante las críticas que viertes sobre los medios porque, según tu, no han informado como tú crees que se debe informar sobre lo ocurrido ese día.

Curioso planteamiento para aquel que pretende gritar más democracia cuando lo primero que hace es establecer el cómo se tiene que informar y sobre el qué.

¿Y dices que eres periodista?

Enrique.

David Val Palao dijo...

Enrique, siento que no hayan salido tus comentarios, se habían colado a la carpeta de Spam, junto a dos más y no sé por qué. A mí los comentarios me llegan como alerta al mail, ahí los leo, pero ya no compruebo si se han publicado o no en el blog. Como te digo, al leer tu crítica, he entrado y he comprobado que se habían colado directamente a spam. Ya están publicados. Mil disculpas.

David Val Palao dijo...

Como te decía, no compruebo si se han publicado o no porque no tengo ningún tipo de cortapisas ni censura previa. Se publica todo lo que se escribe, ya sean usuarios registrados como anónimos.

Enrique dijo...

Bien, Acepto las disculpas. Es algo que puede ocurrir.

Disculpas por partida doble. No pido tanto.

Pero comentario a lo dicho ¿alguno?

Ya puestos me gustaría ahondar un poco en el tema.

Dices que en tu anhelado Carabanchel has conseguido evitar una redada racista. Un poco fuerte, porque para que se dé una redada racista esta se tiene que realizar por motivos racistas y salvo que tengas pruebas en contrario habría que decir que a lo sumo sería una redada contra la delincuencia, aunque mayoritariamente realizada por extranjeros, no una raza en concreto, o que se hace para hacer cumplir la ley, es decir, para identificar a aquellos que están de manera ilegal en España, con lo cual, si son ilegales están cometiendo un delito.

Creo que una de las cosas que menos me gustan del movimiento del 15M es la falta de respeto por la ley.

Y eso es grave.

Un movimiento que habla de democracia lo primero que tiene que entender es que la fuerza de la democracia está en el cumplimiento de la ley. Hasta la democracia tiene que estar sometida a la ley. Si no no será democracia sino la dictadura de la mayoría.

¿Es eso lo que queréis?