12 de febrero de 2012

De semillas, patentes y transgénicos

Las diez principales compañías biotecnológicas controlan casi el 70% del mercado mundial de semillas 

Durante esta semana, el Eko ha acogido la I Semana de Cine Copyleft de Carabanchel. El día de su inauguración, nos acompañó Stephane M. Grueso, director del interesante y recomendable documental ¡Copiad, malditos! Durante el coloquio que se abrió tras el visionado, además de hablar mucho de copyright y propiedad intelectual, surgió un tema importantísimo y sobre el que hemos desviado mucho la atención, centrándonos solo en músicos, pintores y artistas de todo tipo. Me refiero a las patentes de semillas que están surgiendo en el sector de la alimentación y la agricultura. Un problema, a mi juicio, mucho más importante que el de la música o la literatura.

La llegada de la ingeniería genética revolucionó el derecho de las patentes. Hasta no hace muchos años era inconcebible patentar las semillas agrícolas, pero hoy todo organismo genéticamente modificado puede ser patentado por la empresa que desarrolle la investigación, algo que está llenando nuestros mercados de productos transgénicos, que están poniendo en peligro la sostenibilidad mundial.

Los OMG (Organismos Modificados Genéticamente) amenazan nuestra salud, deterioran el medio ambiente y destruyen la agricultura familiar o sostenible, agravando el hambre en el mundo. Es urgente aplicar el principio de precaución y parar el experimento genético que se está llevando a cabo a escala mundial.

Nestlé nunca ha negado el uso de transgénicos
A grandes rasgos, se puede decir que algunas multinacionales biotecnológicas como la norteamericana Monsanto se dedican a estudiar e investigar con las semillas, modificándolas genéticamente para obtener una semilla “nueva” que ya pueden patentar como propia. Después, plantan estas semillas que, a través del polen que desprenden, contaminan todos los cultivos adyacentes. Por tanto, multitud de campos de trigo, soja, colza, algodón... se manipulan genéticamente, contaminados por los cultivos “patentados”. Pero no acaba aquí el problema, pues cuando estas grandes multinacionales de las semillas se percatan de que hay terrenos donde crecen sus “patentes” sin autorización, denuncian a los campesinos y les expropian de los terrenos, robando así los beneficios y sustentos de millones de agricultores.

Parece una locura, pero podéis comprobar en decenas de webs los graves problemas de salud derivados de transgénicos que empresas como la multinacional Nestlé aplican a la totalidad de sus productos. Estamos inmersos en una verdadera guerra por el control de las semillas. Y aunque los movimientos de resistencia a las multinacionales de la agroalimentación (semillas, transgénicos, pesticidas, industrias de transformación, agua...) se están oponiendo con fuerza, la gran parte de la sociedad es ajena a esta preocupante problemática.

Las semillas son la base de la alimentación y de la soberanía alimentaria de los pueblos, por lo que un objetivo estratégico de primera importancia es luchar contra estas multinacionales. El grupo alternativo ETC (Grupo de Acción sobre Erosión, Tecnología y Concentración, de origen canadiense) nos advierte de que “las 10 principales compañías controlan casi el 70% del mercado mundial de semillas. La mayor empresa semillera del mundo, Monsanto, tiene casi un cuarto del mercado mundial de semillas patentadas. Juntas, las tres principales compañías (Monsanto, DuPont, Syngenta), tienen casi la mitad del mercado mundial de semillas patentadas”.

En cuanto a propiedad intelectual, solamente Monsanto, DuPont y BASF acumulan el 66% de todas las patentes, tanto otorgadas como solicitadas en las oficinas de patentes del mundo, entre 2008 y 2010, relacionadas con la resistencia a la crisis climática. Además, estos cultivos transgénicos no alimentan al mundo, puesto que el 99,5% de los agricultores no los cultivan.

¿Manipulación genética? ¿Cómo?

Tomates azules en Reino Unido
La forma de maniobrar de estas multinacionales de la biotecnología es relativamente sencilla. En Inglaterra necesitaban un tomate que madurara más tarde y que aguantara las duras condiciones del invierno nórdico. Pues bien, para conseguirlo determinaron los genes de varios peces aclimatados a vivir a temperaturas bajo cero y los traspasaron al tomate, creando un “supertomate” medio azulado que cumplía con los objetivos buscados. ¿Gran invento? Eso dicen, sin contarnos lo perjudicial que es para nuestra salud injerir ese tipo de alimentos tratado con decenas de pesticidas y herbicidas en un laboratorio.

Durante miles de años, los campesinos y principalmente las campesinas trabajaron para mejorar los rendimientos, el sabor, el valor nutricional y la adaptación a los ecosistemas locales, a partir de sus semillas tradicionales. Históricamente, la conservación, la resiembra y el intercambio gratuito de semillas han sido la base de la biodiversidad y de la seguridad alimentaria. Este intercambio campesino incluía también una difusión de conocimientos, ideas, costumbres y culturas heredadas. Pero según se desveló en la Comisión Internacional para el futuro de los alimentos y de la agricultura, hoy en día la diversidad y el futuro de las semillas se encuentra amenazado. De 8.000 plantas comestibles utilizadas para la alimentación, solo 150 son cultivadas actualmente y nada más que ocho se comercializan a nivel mundial. Esto implica la desaparición irreversible de las semillas y de la diversidad de los cultivos. Y según datos del Convenio de Diversidad Biológica, solo quince variedades de cultivos y ocho de animales representan el 90% de nuestra alimentación.

El hambre en el mundo

Que no nos engañen más. Las grandes multinacionales de la biotecnología llevan años diciendo que los transgénicos ayudarán a paliar el hambre en el mundo. Pero tras una década donde su único afán ha sido monopolizar la producción, se ha demostrado que no tenían razón. Aunque decían que estas semillas manipuladas genéticamente aguantarían sequías, plagas y demás perjuicios para su crecimiento, se ha comprobado que no es así. La ingeniería genética no ha aumentado el rendimiento de ni un solo cultivo y ha esclavizado a los agricultores de todo el mundo, que además de ver cómo se han contaminado sus cultivos han sido denunciados por estas multinacionales por usar semillas patentadas sin pagar por su utilización.

Es más, lejos de acabar con el hambre en el mundo y de mejorar la calidad de vida de los campesinos, los transgénicos agravan la inseguridad alimentaria y los riesgos a la salud, además de ser un fracaso a la hora de aumentar las cosechas. Si a esto sumamos que este tipo de agricultura industrial usa fertilizantes sintéticos y agroquímicos que contaminan suelos y agua y contribuyen al cambio climático, los resultados podrían catalogarse de desastrosos.

La combinación de patentes, contaminación genética y expansión de monocultivos significa pérdida total de libertad, la libertad de cultivar y de producir alimentos como se ha hecho durante miles de años. Los ciudadanos están comiendo basura contaminada y los agricultores están atados de pies y manos al no poder plantar ni guardar sus propias semillas. Según algunos datos, más de 250.000 campesinos se han suicidado en la India debido a que Monsanto ha creado un monopolio a través de semillas de algodón que les ha llevado a la ruina y a la miseria más escandalosa. Por eso, hemos de luchar contra el monopolio de las semillas y contra su contaminación a base de transgénicos manipulados. Para empezar, deja de comprar a empresas que producen este tipo de productos. Greenpeace publicó hace un mes un completo informe. Empecemos por ahí: Guía roja y verde de alimentos transgénicos. No permitamos que sigan jugando con nuestras vidas.


Artículo relacionado: La guerra del agua ha empezado

10 comentarios:

chucho dijo...

Gracias por dar difusión a este GRAN problema, que manipulan las grandes empresas de alimentación, deberían publicarse en todos los medios la manipulación a la que nos someten, pero al contrario, lo que hacen los grandes medios es ser coparticipes de la farsa publicitaria, como benefactores de la sociedad, liberadores del hambre en el mundo y protectores de la alimentación saludable y sostenible, cuando lo único que logran es reducir la biodiversidad, contaminar grandes terrenos, perjudicar alimentos ecológicos, hacernos dependientes de los transgénicos y tomar una linea de destrucción masiva del medio ambiente y la bodiversidad, incluido el género humano. Esto es terrorismo ecológico, un atentado contra nuestra salud, nuestra supervivencia y contra el planeta. No compres alimentos transgénicos.

kultur-huset dijo...

Muchas gracias por este reportaje. Lo paso a AYCE para difundirlo.

Bastiat dijo...

David,.... Supongo que como periodista eres capaz de leer tu articulo y caer en la cuenta de que apenas aportas datos, ningún enlace, sólo apreciaciones personales, correveidiles a lo sumo, todo cargado de opiniones sesgadas y que en algún momento caes en contradicciones.

Mira, a nadie se le obliga a usar semillas transgénicas, como tampoco se puede demostrar, al menos tú no lo haces, que las multinacionales roben las cosechas a los campesinos que no las usan por haberse “contaminado”....., sobre todo porque la medida básica que tienen esas empresas de asegurar que van a seguir pudiendo vender esas semillas en las que se han gastado importantes cantidades de dinero es conseguir que sean estériles, es decir, que no se puedan reproducir mediante el guardado de semillas de un año para otro. ¿Qué sentido tiene producir algo que se copia naturalmente? ¿Verdad que no?

Hablas de contaminación como si el hecho de que una planta que emita polen, cosa difícil porque ya hemos dicho que son estériles, pero alguno puede emitir, con genes modificados implica el que otra planta los use para su fecundación.... Fecundación cruzada, sería. No tengo yo noticia que las bellotas se puedan cruzar con los naranjos y dar naranjas abellotadas o bellotas con sabor a mandarina. Es decir, el polen, o va a parar a plantas de la misma especie o difícilmente puede haber contaminación. Sobre todo si tienen genes de pescado.

Y por último la contradicción. Dices que el 99,5% de los agricultores no usan las semillas transgénicas..... ¿Entonces?

¿Dónde está el miedo? ¿Dónde la contaminación? ¿Dónde el riesgo para la biodiversidad? Si todo el mundo sigue plantando sus semillas tradicionales.... ¿de qué estás hablando?


¡Ah!.... la cuestión es que son multinacionales. Y americanas en su mayoría....Y lo conveniente es propagar el miedo.

Tío... si te leyeras....

David Val Palao dijo...

Venga Bastiat, te voy dejando algunos enlaces. Es verdad que debería haberlos insertado en el artículo:

http://www.espanol.rfi.fr/americas/20100622-monsanto-gana-el-juicio-y-plantara-alfalfa-transgenica

http://www.greenpeace.org/espana/es/Blog/el-gran-engao-del-algodn-transgnico/blog/29033/

http://www.greenpeace.org/espana/es/Blog/la-ue-da-luz-verde-a-los-transgnicos-no-autor/blog/33432/

http://www.ecoticias.com/eco-america/58410/Greenpeace-Mexico-espana-maiz-transgenico-Medio-Ambiente-Energias-Renovables-Ecologia-CO2-Biocombustibles-Residuos-Reciclaje-Sostenibilidad-Naturaleza-Alimentos-Master-Cursos-postgrados-Ferias-Congresos-Noticias-Informacion

http://www.greenpeace.org/espana/es/Trabajamos-en/Transgenicos/En-el-campo/Contaminacion-transgenica-Imposible-coexistencia-entre-cultivos/

Y el conocido caso de Percy Schmeiser contra la gran multinacional Monsanto: http://www.percyschmeiser.com/

Por cierto, para vuestra mente ultraliberal sé que no es problema que el 70% de las semillas de todo el mundo estén en mano de diez empresas.

Bastiat dijo...

Te respondo a lo último..... ¿Pero no decías que nadie las usaba???????

Mira, usar como argumento de autoridad en este tema a Greenpeace...... ¿estás de broma?

Debería de ser alguna universidad de prestigio, científicos avalados por su independencia y su carrera llena de reconcomiendo, científicos y no cientificillos metidos a políticos para ganar la notoriedad.... que no tienen por lo que dicen que son.

Pero.... mucho enlace.. que me costará leer, ya te digo, (greenpeace....aaagggssss), pero no me has dicho nada en contra de mi razonamiento, hecho a pelo.

Aperitivos musicales dijo...

David, para mi modesto entender los OGM introducen un problema anterior al de la salud: la dependencia para plantar de una semilla con copyright. Es decir, ya no sirve guardar parte de la cosecha para sembrar la próxima, como se lleva haciendo desde el descubrimiento de la agricultura como modo de subsistencia. Despues viene la salud del personal y el fin de la biodiversidad, traducido en comer solo una variedad de manzanas porque ya no existirán las demás.

Busca si tienes tiempo un documental titulado "We feed the world", donde se habla de la producción industrial de alimentos, cuya mayor parte acaban en la basura. En Francia lo pudimos ver en las salas de cine y en el canal Arte, seguro que en España ha pasado por algún sitio.

Aperitivos musicales dijo...

Por cierto, ya sabes que un blog no es digno de llevar ese nombre si no tiene un troll. El tuyo se llama Bastiat.

Bastiat dijo...

David... ya sabes que la izquierda guay tiene a bien calificar como troll a aquel que se os enfrenta....

¡¡¡¡Ya tengo medalla!!!!

Ahora en serio, Aperitivo.... Si la verdad es que, y eso que David no me lo ha rebatido, ni comentado siquiera, que las semillas transgénicas no se pueden guardar para la siguiente temporada.... ¿qué sentido tiene comprarlas todos los años? ¿No habrá más beneficios que perjuicios para el agricultor? Una vez descubierto que no pueden guardar para el año siguiente, lo que significaría un importante ahorro..... lo suyo sería volver a las de siempre ¿no? Que además habría de sobra..... como no las habían gastado todas las anteriores.....

Por tanto no es la existencia de semillas transgénicas las que acaban con la biodiversidad, sino que los agricultores ven en esas semillas más probabilidades de obtener más rendimientos. Rendimientos que se ven reflejados en que producen más beneficios, que se producen porque tienen demanda... lo cual, si desaparece biodiversidad no es porque existan transgénicos, sino porque quienes tienen que plantar semillas diferentes, las de toda la vida, las antiguas, las viejas..... deciden evolucionar y producir con más beneficios.

Algo falla en tu argumento, descubridor de trolls............

Anónimo dijo...

Pero a ver, listo, ¿no ves que miramos desde otro lado? ¿De qué sirve a un país como Senegal llenar todo su territorio con monocultivos de maíz que no sirven para alimentar a su población? Los países han dejado de ser autosuficientes por el capitalismo neoliberal asqueroso que tanto profesáis. Por ese sistema donde se abarata mano de obra y costes para vender más barato está haciendo que miles de personas mueran día a día. No se puede tener esa mentalidad tan radical. Si los agricultores no pueden guardar sus semillas año tras año significa que cada año tienen que ir a quien tiene el "copyright" de esa semilla a darles una pasta para poder comprarla. Y esas semillas las tienen entre diez empresas de todo el mundo. Eso se llama monopolio. Monopolizar los alimentos y la subsistencia de la humanidad. Es muy triste que defiendas algo así. ¿De verdad crees que poniendo monocultivos los agricultores de los países subdesarrollados buscan adinerarse? ¿Adinerarse o intentar subsistir por el rodillo capitalista que estamos pasándoles por el cuello? Es una vergüenza que haya mentes como la tuya, tan insolidaria y materialista. Me das pena tío. Ojalá algún día no tengas para comer.

Bastiat dijo...

Otro Anónimo. Bueeeeeeeno.

A ver listo ¿Quieres hacer el favor de responder a mis argumentos y no lanzar tu retahíla de frases hechas y cocinadas, cocidas, tostadas, al amor de un hoguera en una okupación ilegal e ilegítima rodeado de mentes planas como la tuya???? ¡¡eeeeh!!!

Y David, lo siento, si el nivel es éste... no pretenderás que me raje ¿no?

Insisto, si a nadie se le obliga a comprar semillas con copyrigth.... ¿por qué lo hacen? Anonimete... una respuesta. David, la tuya ya tarda.

Si resulta que, además, no pueden guardar semillas para el año siguiente con lo cual tienen que volver a comprar semillas, esas u otras, que a nadie se le obliga a nada, ¿porqué lo hacen?.... Anonimete....¡venga! ¡ ánimo,! contesta... David... A ti te sigo esperando.

Y por último, si las plantas son estériles, es decir sus frutos no son fructíferos, no pueden generar nuevas plantas ¿cómo se va a producir polinización, directa o cruzada si sus pólenes son inservibles? Anónimo.... eeehh Estás ahí???

David... Gracias por dejarme participar... pero a ti aún se te espera.

A ver. Si en un país como Senegal o Guinea Conakri, la gente planta monocultivos, como la oliva o el almendro, será porque obtienen una rentabilidad mayor que de plantar ajopuerro, mezclado con batata y mescal.... ¿no te parece? Y si obtienen mayores beneficios exportando ocurre que obtienen ingresos para ese país dando mejores sueldos que los que ya tienen en vez de sueldos de miseria o no sueldos ¿no te parece?

¿Y a qué llamas tu rodillo capitalista? ¿A que libremente elijan plantar una cosa u otra que puedan vender mejor en vez de lo que han hecho siempre cuando estaban en la miseria más absoluta????? A no... que el hambre de África es de ahora, cuando Monsanto y la Basf han inventado las semillas transgénicas... No me acordaba.... perdón.....