2 de diciembre de 2007

GALA

Desde hace algún tiempo he decidido participar en algún que otro concurso de relato, microrrelato y cosas por el estilo... Aquí os dejo uno de los relatos que he presentado:

GALA
La miro. Permanece impasible ante la atenta mirada que proyecto sobre ella. No se inmuta. Sabe que pronto el filo del cuchillo abrirá su suave piel, pero no parece importarle. No es la primera vez que afronto una situación similar. Lo más trascendental es acabar lo antes posible. Sin dejar rastro. Sin levantar sospechas. Su quietud desafiante me pone nervioso. Me irrita. A pesar de esto, me veo en la obligación de hablar un poco de ella. Quizá así, tras la fría muerte que voy a darle, su nombre pueda elevarse a leyenda. Gala ha llegado a mí por casualidad. Vino con un buen amigo tras uno de sus periplos por Nueva Zelanda. Dicen que sus raíces en el lejano continente australiano no van más allá de 1970. Por tanto, es joven, muy joven. Pero su piel rosada me vuelve loco. Necesito morderla, saborearla, sentirla cerca de mis labios. Su rostro permanece frío, estático. No aguanto más. Me armo de valor y levanto el cuchillo. Apunto directamente a su corazón. Tengo que acabar ya con esto. No puedo esperar más. Ella sigue impasible. No puedo creer que alguien que siente la muerte tan de cerca no intente defenderse. Pero debo hacerlo. Cierro la mano con fuerza alrededor de la empuñadora de mi arma mortal. La alzo y con toda la fuerza de mi brazo la clavo directamente en todo el centro de su cuerpo. No grita. No se queja. El silencio llena la habitación. Saco el cuchillo de su interior. Está mojado. Una lágrima recorre ahora su suave cara. Es demasiado tarde para llorar. Ya no hay marcha atrás. Vuelvo a clavar el cuchillo y desgarro su piel, girando por todo el perímetro de su cuerpo. La he dividido en dos. Es el momento de llevarla a mi boca y saborearla. La muerdo. No estaba equivocado. Dulce, muy dulce. Sin duda alguna, es una de las manzanas más sabrosas que he comido en mi vida.

1 comentario:

begusa dijo...

espero que sepas apreciar la suerte que tuviste de que fuera una manzana la que se cruzara con tus ojos... si no... el impasible habrías sido tú... y el cuchillo habría terminado en otro sitio bastante diferente...
salu2 periodista forajido