25 de enero de 2011

A favor de la okupación pacífica (y II)

Aunque Madrid tiene gran cantidad de centros okupados, Barcelona es la capital del movimiento okupa en nuestro país. Sin duda, muchos de vosotros recordaréis el violento desalojo al que fueron sometidos por la Policía los okupas del antiguo cine Princesa en 1996. El documental que cierra este reportaje, comienza con un amplio resumen de lo que fue aquella lucha campal entre okupas y fuerzas de la policía. Impresionante. El ostentoso despliegue obligó a cortar el tráfico en la céntrica Via Laietana donde estaba ubicado el antiguo cine y en el que hoy se levanta un moderno edificio de oficinas alquilado en parte por la Administración catalana. La espectacularidad del desalojo y la desproporción de los medios utilizados por los agentes antidisturbios provocó una corriente social y popular favorable al movimiento okupa y desencadenó una serie de multitudinarias manifestaciones, donde participaron gran parte de los vecinos del barrio, algunas de las cuales terminaron violentamente.

¿Y sabéis qué? En 2003, la Audiencia de Barcelona absolvió a los 40 okupas detenidos esa noche porque la orden de desalojo la dictó un juzgado penal cuando debería haberlo hecho uno civil. Además, el edificio fue ocupado por los jóvenes seis meses antes de la entrada en vigor del nuevo código penal, cuando la ocupación pacífica de un recinto no era considerada un delito. Pues bien, hoy en Barcelona hay entre 70.000 y 80.000 viviendas vacías. De éstas, sólo están ocupadas el 0,08 por ciento. Es decir, entre 60 y 70. Y yo me pregunto, ¿por qué tratan a esos okupas como el problema y obvian el verdadero problema que tiene este país con el tema de la especulación del suelo y las viviendas vacías?

El diario Público, ofreció ayer un reportaje en el que asegura que el 50% de los pisos ocupados en Madrid en las últimas décadas “permanecen abandonados por sus dueños una vez que un juez ordenara el desalojo”. Aun así, hay administraciones que están tomando medidas contra los especuladores. Es el caso de Euskadi, que en su anteproyecto de ley de vivienda regula las casas desocupadas. “Los ayuntamientos podrán exigir a los dueños de inmuebles deshabitados durante más de dos años un canon anual”, recoge el texto.

Como bien recoge Público, el conflicto se agita cuando el acusado de especulación es la propia Administración. El Ayuntamiento de Madrid adquirió en 1991 un edificio en el número 20 de la calle Corredera Baja de San Pablo para uso ciudadano, como espacio social o como vivienda pública. Durante 20 años se esforzó en desalojar a cada vecino. Este edificio fue puesto en venta por diez millones de euros. La crisis ha obligado a bajarlo a cinco. Ni rastro de la vieja intención de adquisición para los vecinos. "Se trata de uso de dinero público para el disfrute económico de una empresa pública o privada", analiza Miguel Ángel Martínez, sociólogo de la Complutense. El colectivo Patio Maravillas entró por la puerta a este abandonado inmueble el pasado 5 de enero. "Queremos hacer un centro de investigación de lo público. Estamos sufriendo un expolio de la propiedad pública", explica Javier, uno de los activistas. Para llevar a cabo su proyecto, han contactado con ONG, asociaciones e incluso concejales.

El Patio Maravillas es la versión más social del movimiento okupa. Su objetivo es denunciar la especulación y reclamar más servicios ciudadanos. Hace justo un año fueron desalojados del abandonado edificio del número 8 de la calle del Acuerdo, propiedad de la inmobiliaria Grupo 2 Reunidos S. L., cuyo presidente es Leopoldo Arnaiz, diseñador del plan general de ordenación urbana de Boadilla del Monte, y citado en una denuncia del caso Gürtel. Tras el desalojo, los activistas anticapitalistas del Patio Maravillas se mudaron a dos céntricos inmuebles del ayuntamiento también abandonados.

Uno de esos espacios donde los okupas desarrollan actividades vecinales está situado en el número 21 de la calle del Pez y es propiedad de la inmobiliaria Procasa Promociones y obras S.A. desde 2006, cuando fue comprado a los herederos del marques de Murrieta Julián de Olivares y Bruguera por 11 millones de euros. Hasta la llegada del Patio Maravillas, hace justo un año, Procasa asociada en negocios inmobliarios con el imputado de la Gürtel Jacobo Gordon mantenía la casa abandonada.


El ejemplo de Roma

Como sabéis, hace cuatro años estuve de Erasmus en Roma. Allí, los centros sociales okupados y autogestionados están a la orden del día y son respetados por la administración pública y la autoridad competente. Espacios como el Forte Prenestino, okupado desde 1986, se han convertido en referentes de la actividad política y social de la ciudad. La autofinanciación es la única forma económica que ha sostenido y sostiene el centro social, situado en un antiguo fuerte militar del siglo XIX de más de 13 hectáreas. Para ello, centros okupados como el Fuerte Prenestino, el Villaggio Globale o la Intifada organizan actividades diariamente que atraen a cientos de personas. Tienen salas de conciertos, de cine, de teatro, laboratorios de serigrafía y diseño, de escultura y xilografía, de fotografía, gimnasio, salas de estudio, locales de ensayo para grupos, estudios de grabación, bares, discotecas...

Es decir, que estos centros sociales van mucho más allá de lo que significan en nuestro país. Recuerdo que el Villaggio Globale estaba franqueado por un inmenso parque lleno de mesas, árboles... donde podías sentarte cómodamente a hablar con los amigos, amén de varias salas con diferentes estilos de música, conciertos en directo... Además, en estos 20 años de historia de los centros sociales en Roma, su evolución ha sido constante. Algunos incluso han abandonado la autogestión por falta de recursos y han aceptado ayudas del Ayuntamiento para poder subsistir. Otros son subvencionados por partidos políticos... Es decir, que en vez de perseguir a estos okupas, se les ha apoyado y ayudado en la medida en que ellos han aceptado, pues cabe recordar que el primer objetivo de estos activistas es la autogestión del local okupado. Aun así, la Administración, entendiendo que su labor es muy provechosa y beneficiosa para la sociedad, ha optado por el apoyo y no por la persecución.

Tras este amplio reportaje, mi conclusión es clara: sí a la okupación con cabeza. Sí a la okupación pacífica. Si la única forma de contar en un barrio o ciudad con centros sociales tan activos como Patio Maravillas y el Ayuntamiento no es capaz de proporcionar medidas, ¿por qué no hacer uso de la okupación no violenta de un local? Ojalá alguna vez nuestros políticos vean aquí la solución y no el problema. Roma es el ejemplo.



Fotos
1. Cine Princesa durante su okupación
2. Concentración contra el desalojo del Patio Maravillas
3. Pancarta contra el desalojo de Patio Maravillas
4. Concierto del grupo español Boikot en Villaggio Globale de Roma

1 comentario:

stefano dijo...

perdón pero la primera foto ni mucho menos es el cine princesa!!!!!!!!! son los Blokes Fantasma de Vallcarca, fotografiados desde arriba del Parc Güell. El cine princesa está lejísimo, al centro de Barcelona, en la via layetana, casi tocando al mar. Corrigelo porfa pq tu foto sale en google cuando buscas el cine princesa... :( igualmente gracias por el trabajo, es guapo el texto.