27 de enero de 2011

La censura se impone en el norte de Italia

Parece ser que Italia sigue encerrándose en sí misma. A todos los problemas de corrupción política protagonizados por su esperpéntico presidente, amante de fiestas desmesuradas con menores de por medio, ahora hay que sumar una nueva y vergonzosa hazaña: la censura vuelve a la cuna del Imperio Romano.

Y es que según han publicado varios medios de comunicación, la región del Veneto, dirigida por el partido ultraconservador de la Lega Nord (Liga Norte), ha comenzado a censurar a los escritores que en 2004 manifestaron su apoyo a Cesare Battisti, un ex terrorista de los años del plomo italiano (finales de los 70’) y escritor italiano, condenado a cadena perpetua y que permanece arrestado en Brasil desde 2007. Battisti pertenecía entonces a los Proletarios Armados por el Comunismo y fue condenado por cuatro asesinatos, dos de ellos policías.

Battisti escapó de la prisión en Italia en 1981 (mientras esperaba su juicio), pasando a formar parte de la lista de los más buscados por la justicia italiana. Primero fue a parar a Francia, donde se inició como novelista, para recalar luego en Mexico y, más tarde, en Brasil. Allí fue arrestado en 2007 y el gobierno italiano pidió su extradición. Sin embargo, en 2010 el gobierno de Lula da Silva aceptó su petición de derecho de asilo político, algo que fue catalogado como ilegal por la Corte Suprema del país carioca.  

Los jueces señalaron que debería prevalecer el tratado de extradición, pero dejaron la decisión en manos del presidente. Lula da Silva, un día antes de ceder el puesto a la nueva presidenta brasileña, confirmó el derecho de asilo y negó la extradición a Italia, alegando que Battisti podría ser asesinado si volvía al país transalpino.

Pues bien, muchos políticos locales del Veneto están llevando a cabo propuestas e iniciativas para censurar los libros de estos escritores pro-Battisti, como se les conoce, en bibliotecas públicas y escuelas.  Es más, se les quiere impedir realizar eventos y difundir sus libros, y para ello están enviando cartas de recomendación a funcionarios públicos, bibliotecarios, directores de escuelas... La situación es cada vez más grave, ya que se está poniendo el caso Battisti como excusa, mientras que la represión se ha volcado contra otros muchos autores de izquierda, que no firmaron el manifiesto, en un claro ataque contra la libertad de pensamiento.
 
Poco a poco, están desapareciendo las obras de autores políticamente incómodos como Roberto Saviano, autor de Gomorra, libro que describe los negocios de la Camorra napolitana. “No queremos ninguna hoguera de libros. Simplemente invitamos a todas las escuelas del Veneto a que no adopten ni hagan leer o conservar en las bibliotecas los textos poco educativos de los autores que han firmado el llamamiento a favor de Cesare Battisti”, dice Elena Donazzan, asesora regional de Educación del Veneto.  

“Un boicot civil es lo mínimo que se puede pedir hacia intelectuales que desean la impunidad de un condenado por crímenes aberrantes”, añade. La cruzada iniciada por Donazzan llega después de la espantada del asesor cultural de la provincia de Venezia, Raffaele Speranzon, que dijo: “Fuera de las bibliotecas públicas todos estos autores”. Ahora es la asesora regional quien pide oficialmente la censura en las escuelas. A su lado, el presidente de la Región, Luca Zaia, que define la contienda Battisti como “abominable”. Y concluye: “Los delincuentes van a las galeras, no son liberados”.

Mientras tanto, varios bibliotecarios del Veneto han denunciado algunos casos de censura provenientes de la Lega, ya sea de forma encubierta o explícita. Los primeros libros desaconsejados, sobre todo, han sido los de Roberto Saviano. La persecución hacia el autor de Gomorra comenzó en los días posteriores a la emisión del programa Vieni via con me (vente conmigo), ofrecido por RAI3 en noviembre de 2010. Conducido a medias por el presentador Fabio Fazio y por Saviano, el programa fue un homenaje a la palabra y a la libertad de expresión y de crítica, y sorprendentemente batió todos los récords de audiencia.

La emisión, que tuvo como invitados especiales a Roberto Benigni y a Claudio Abbado, logró 7,6 millones de espectadores, convirtiéndolo en el programa más visto de RAI3 en los últimos diez años. En ese programa, Saviano cautivó a la audiencia con un monólogo sobre la “máquina de fango” que los medios de Silvio Berlusconi usan contra quienes osan criticar al primer ministro y denunció que “la democracia italiana está en peligro”.



Pocos días más tarde de la emisión, el dirigente de una biblioteca en la provincia de Treviso señaló que el alcalde de la Lega no quería que se mostraran libros de Saviano. Aprobaba que estuvieran en el catálogo de la biblioteca, pero que no se colocaran en las estanterías.

Todavía es difícil de prever cuáles serán los efectos reales que tendrá la petición que ha hecho el gobierno del Veneto en las escuelas. Carmela Palumbo, directora escolar saliente de la región, imagina que se trata de una simple “invitación cultural” sin efectos normativos o jurídicos. Por su parte, Giorgio Corà, director del instituto clásico Pigafetta de Vicenza, está convencido de que se trata más de una “provocación política” que de una voluntad real de censurar estos libros. “También es verdad que si en la biblioteca de mi escuela tuviera libros de estos autores, no los quitaría de la libre consulta. Los libros se conservan por su valor intrínseco, independientemente de las ideas políticas de sus autores”.  

Ahora, en primera línea contra los intelectuales pro-Battisti está la combativa Donazzan, que ha sido portada de las publicaciones regionales por haber decidido regalar a todos los escolares de la provincia una copia de la Biblia. “Un autor, un intelectual, lo es por eso que escribe. Este es su papel en la sociedad. Aquella petición a favor de Battisti no fue popular. Nos encontramos delante de un mensaje aberrante lanzado por algunos intelectuales, que se manifestaron a favor de un personaje que se ha manchado con los peores crímenes de sangre. La única cosa que podemos hacer es boicotear sus libros. Dejar de leerlos. No acogerlos ni en bibliotecas públicas ni en escuelas”. Así concluye una campaña política lanzada la pasada semana por dos exponentes del Pdl véneto (partido de Berlusconi), como iniciativa de solidaridad con sus colegas de la Lega Nord.

¿Hacia dónde va Italia? Censura, corrupción, escándalos... El año que estuve viviendo allí todo se veía turbio. Ahora, se ve totalmente negro. Espero que mis colegas italianos sepan cómo salir del atolladero. 

Fotos

1. Censura
2. Cesare Battisti
3. Roberto Saviano
4. Begnini y Saviano durante la emisión del programa
5. En verde, provincia del Véneto


1 comentario:

Anónimo dijo...

Y les regalan una biblia? Un libro donde se producen incestos, genocidios, asesinatos, robos y una infinidad de crímenes? Joder, menudo ejemplo de moralidad